domingo, 1 de julio de 2007

¿Qué fue primero: el huevo o la gallina?


O dicho de otra forma. Qué hay que tener en cuenta primero: el contenido o la forma que se le da al contenido; el diseño o la noticia en sí.

Y digo esto porque leyendo el otro día El País y haciendo balance de la experiencia propia me asaltó esa tremenda duda.

Reproduzco una típica conversación entre un integrante de la sección de Diseño y Maquetación y cualquier redactor de otra sección (excepto honrosísimas excepciones, rara avis, la verdad):

-Redactor: Hola. Quería la página XX. Tiene un 4x5 con esta foto y este texto. (Toma, creatividad al poder).
-Maquetador: Muy bien.

El maquetador se pone con ello y ve que con el texto que le ha dado y la foto no consigue llenar la página de ninguna de las maneras. Tras pintarla de la manera en la que todo queda más o menos equilibrado, el redactor vuelve por la sección de Diseño.

-Redactor: No me vale cómo la has pintado. Tenemos que darlo a cinco columnas
-Maquetador: Pero el texto se queda corto. No llena.
-Redactor: Pues mete otro sumario.
-Maquetador: Ya lleva uno. Y no caben más.
-Redactor: Pues haz más grande la foto.
-Maquetador: No la puedo dar más grande. Es una foto muy mala.
-Redactor: Da igual. No tengo más texto que ese y no hay más para meter en esa página. (También se puede argumentar: "es una opinión y no puede pedirle que escriba más texto".)
-Maquetador: Pero queda fatal.
-Redactor: Me da igual.

Tras un largo tira y afloja, el redactor esgrime un argumento que suele ser tipo directivo ("lo pide así el subdirector"; "esto viene de arriba", etc.) que trae como resultado lo que os muestro en las dos páginas de El País. En la esquina izquierda, una página con muy pocas líneas de texto, una foto grande y dos sumarios de relleno, sobre todo el de la penúltima columna. Totalmente antiestética, innecesarios e inútiles. Y en la esquina contraria, una foto en la segunda columna que muerde a la tercera en una noticia recuadrada, que ya de por si pierde un poco de texto. Además, la calidad de la foto deja mucho que desear, por lo que el relleno está más que comprobado. Eso suena a nocturnidad y alevosía. Si eso no es de relleno, que venga Dios y lo venga.

Y por no mencionar el track (espacio entre letras) de algunos textos. Pero de eso ya hablaremos otro día, que tiene mucha miga.