miércoles, 8 de octubre de 2008

Notarios de papel
(información y espectáculo)

Alguien tiene que poner las cosas por escrito, en un papel. Puede resultar incluso que tal y como se está deteriorando la información en las sociedades avanzadas este papel le corresponda, mejor que a ningún otro, al papel. Un papel sólido frente al soporte "líquido" de internet; incluso gaseoso porque sus noticias se evaporan muchas veces al instante merced a su enorme agilidad y rapidez con cada nueva actualización del sitio web que las difunde, las corrige, se desdice, publica ahora como datos contrastados lo que antes había "colgado" sin contrastar para ser el primero. El primero en desinformar, porque los internautas no saben, sabemos, nunca qué versión estamos viendo.

Esto viene a cuento porque el pasado lunes 29 de septiembre se tiraron los trastos a la cabeza responsables de los medios de comunicación y representantes de organismos públicos en una reunión organizada por la Asociación de la Prensa de Madrid en su sede de la calle Juan Bravo con el título "Tratamiento informativo sobre el accidente aéreo en el aeropuerto de Barajas”, en la que participaron José Ramón Arias (Onda Cero), Fernando Sanz (Tele5), Josep Vilar (TVE), Javier Lascuráin (Efe), Magis Iglesias (FAPE), Jorge Rodríguez (El País), Cruz Morcillo (ABC), César G. Antón (laSexta) y José A. Ovies (Telemadrid) por el "bando periodistas"; y Antonio Fernández Serrano (director de Comunicación del Ministerio de Fomento), Rodrigo Ponce de León (Coordinación Institucional y Relaciones Públicas de AENA), Juan Carlos Lozano (director de Relaciones Institucionales del sindicato de pilotos SEPLA), y Luis Serrano (coordinador del Servicio de Información de Emergencias 112), en el "bando institucional". En el número de diciembre de la revista Cuadernos de Periodistas que editan las asociaciones de periodistas se publicarán las conclusiones de estas jornadas. Y antes, cómo no, estarán "colgadas" en las páginas web http://www.fape.es/ y http://www.apmadrid.es/.

Sede de la Asociación de la Prensa de Madrid


Intentaron defenderse, sin mucho éxito, los representantes de los medios reprochando a los organismos oficiales un auténtico "apagón informativo", "falta de transparencia" a la hora de ofrecer datos y la enorme "lentitud" en proporcionarlos. Pero siendo esto cierto, también lo es que no justifica su conducta y las consecuentes acusaciones que les hicieron sobre la "falta de rigor" por difundir noticias falsas, número de muertos o causas del accidente incluidos, y sobre todo, por el tratamiento de los hechos como un "espectáculo". Algo que todos hemos ido haciendo cada vez más en los últimos años, porque la información tiene que ser entretenida, ¿no? Tenemos que hacer lo que sea para captar, o que no se nos escapen, lectores, oyentes y mirantes.

"Durante mucho tiempo medios serios y ámbitos hasta ahora reservados a la información se han dedicado al espectáculo", declara en una entrevista publicada el martes 30 de septiembre en el diario El Mundo Magis Iglesias, nueva presidenta (la primer mujer) de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE). Y continúa: "Han confundido tanto información y espectáculo, que ha llegado un momento en el que ya no se sabe dónde está la basura y dónde está la información. Debemos separarlo y recuperar entre todos las reglas básicas del periodismo (...) porque el periodismo es la marca de calidad de una democracia".

No parece fácil, ¿verdad? Sobre todo porque la corriente de los tiempos parecer ir en sentido contrario y el triunfo de internet lo favorece. El espectáculo y la falta de rigor, decimos. Claro que estamos generalizando y ya se sabe que todas las generalizaciones son falsas... incluida ésta. Pero en ese soporte "líquido" del que hablábamos antes, tan rápido y moderno, es muy fácil corregir píxeles mentirosos o equivocados, si metemos la pata, así que como no podemos esperar más: "¡súbelo!". Y es también muy espectacular en su posibilidad de brindar imágenes, de ofrecernos vídeos con familias llorando y pedirnos a la vez que dejemos un comentario. Si además tienen al frente supuestos "responsables" que no distinguen entre lo que ES una noticia (ofrecer el vídeo del momento del accidente, noticia de interés general sin ninguna duda, que las autoridades no tenían intención de mostrarnos, y cuya difusión algunos han criticado, periodistas incompetentes incluidos) de lo que NO es noticia, obligando a sus redactores a acosar con micrófonos y cámaras en mano a familiares de las víctimas para preguntarles, como idiotas, "¿qué siente usted?" (estas imágenes lamentables NO son noticia). Y si lloran o gritan, mejor. Incluso si insultan con razón al periodista, porque así es más "espectacular" y porque tenemos que "colgar" un video "con lo que sea" antes que nadie. Todo esto último sirve igual para las televisiones y radios. En la prensa escrita, porque no podemos.



Ese mismo martes, 30 de septiembre, un día después del encuentro en la APM y sin aparente relación entre ambos hechos, el diario El País publicaba un artículo a doble página titulado "Los bulos se disfrazan de noticias en la Red", en el que con sólo mencionar el título nos podemos hacer una idea del contenido. "La realidad es que los internautas están cada vez más confusos: dos de cada tres tiene dificultades para diferenciar bulo de información, según un estudio realizado entre 2.283 personas por la Asociación de Internautas este año", nos dice el artículo entre otras cosas. Algunas de ellas, declaraciones de uno de los más nefastos catedráticos que los estudiantes de periodismo de la Complutense han podido sufrir, disfrazadas de sesudas reflexiones de un "experto en opinión pública". Y no acaba aquí el debate... si hasta el Rey, ¡coño!, ha tenido que salir a la palestra para pedir a los periodistas "veracidad e imparcialidad" en la apertura de la 64ª Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), entidad que reúne a 1.300 publicaciones de América y acoge a representantes de Europa, y que se está celebrando ahora mismo aquí en Madrid.

Claro que estos problemas no parecen preocupar mucho a los nuevos "periodistas digitales", porque sin ir más lejos en el manifiesto de 233 grados en forma de decálogo y titulado "Después de reiniciar, dibujamos la hoja de ruta", que tanto se está citando y enlazando estos días en la blogosfera, mi querido amigo, tocayo y ex compañero Mario Tascón no menciona ni de pasada entre el amplio repertorio de consejos, advertencias y prácticas la necesidad de "contrastar la información" (lo dará por hecho, esperamos, como no da por hecho todo lo que sí menciona, detalles técnicos y programas de ordenador que los "periodistas digitales" deben manejar incluidos) ni de cuidar el nivel de "espectáculo", posiblemente porque centra sus preocupaciones en "quemar" el papel a toda costa, no sabemos si con nosotros dentro del edificio o dejándonos salir antes. Prisa tiene, no la que ha dejado hace poco para centrarse en su megaproyecto internético, sino de la otra; como si el futuro de su medio del futuro consistiera más en destruir lo que él considera el pasado, porque hasta ahora es de lo único que habla su blog en grados centígrados, copiando la que fue idea genial en grados Farenheit.


Se podrá argumentar que, claro, esto es lo que dicen los medios "de papel" en sus reportajes (El País) y entrevistas (El Mundo). Pero nosotros no somos un medio de papel y también lo decimos. No somos los únicos en la red en hacerlo, en realidad. La calidad de la información impresa es superior, ahora, a la información difundida por internet, aunque ya sabéis lo de las generalizaciones. Perdidos otros frentes ya como la actualidad, la inmediatez o la "espectacularidad", a los diarios impresos parece que al menos les queda una función de "garantes de la actualidad". Porque ellos pueden pararse a pensar. Un momento, o dos. Los que hagan falta porque tienen varias horas hasta el cierre, normalmente. Y pueden hacer llamadas. Las que hagan falta. Desplazarse hasta donde sea necesario y hablar con quien haya que hablar. Todavía tienen medios y el prestigio necesario para hacerlo. Todavía se les abren puertas e influyen en la sociedad. Pueden convencerse a sí mismos, y a los demás, de que nos les hace falta el "espectáculo". Pueden contrastar todo lo que se imprime, es más, tienen que hacerlo porque sus noticias quedan por escrito, como si fueran notarios de papel que dan fe de los sucedidos. Podría ser uno de los papeles del papel, de futuro tan incierto como nos dicen. Futuro tan incierto, nos dicen también, como el de la información de calidad.

2 comentarios:

Mario dijo...

Estimado tocayo:
Siento mucho que pienses que mi interés está en quemar la prensa: no lo tengo, se quema sola.
Trabajo en el sector desde hace más de 20 años, la mayoría de ellos intentando que se adaptara a los nuevos tiempos antes de que fuera tarde. Me he dejado muchos pelos en esa gatera, te lo aseguro.
Pero tampoco quiero acabar metido en el incendio que ella misma ha creado y aviva.
El equipo de periodistas y diseñadores que trabajamos en el proyecto digital que esperamos poner en marcha estamos en otro sitio, en otra orilla. E intentamos hacer realidad lo que tú pides en tu post para la prensa. Quizás huimos de los lugares comunes de los que llevamos años hablando todos en nuestras declaraciones. Lo sentimos, pero seguir hablando de lo obvio no nos interesa. Libre el que quiera escuchar o no hacerlo.
Hace poco otro periodista (de papel y tv en tiempos) pedía a los compañeros que cuando busquen culpables de lo que le pasa al medio impreso se miren en el espejo.
Igual es un consejo a tener en cuenta, que yo intento seguir cada mañana, por si acaso.
Nosotros tenemos mucha ilusión en un nuevo proyecto. estoy seguro que compartimos muchas ideas y anhelos contigo y otros profesionales de los medios, pero nuestro sitio (lícitamente) está en el nuevo mundo que alumbra y espero que te parezca bien. No hablamos sólo de la muerte de la prensa ni nos regodeamos con ello (tenlo por seguro). Contamos lo que está pasando, como siempre hacemos los periodistas. Siento que te parezca mal.
Y sobre lo de la calidad de los medios estoy seguro que compartes que hay mucho que decir, pero hay muchos profesionales en la Red que están viéndose sometidos a una labor de desprestigio profesional que no merecen. Ya están peor pagados y tratados en general como para que les echemos encima sospechas de poca profesionalidad. Hay de todo, como en la prensa. Pero si hay un sitio en el que abunda la creatividad (con sus errores y fallos) es en Internet, porque aquí las cosas se mueven, se comentan. Ya sabes que lo que no se mueve tiene muchas posibilidades de ser porque está enfermo o muerto.
Estás invitado a ayudarnos con tus opiniones. Ya lo haces con las que hay en el post precedente. Espero que entre todos consigamos que los medios digitales sean mejores, y así la calidad de la información (en general) también lo será.
¿No te parece que un poco menos de soberbia y arrogancia por parte de la prensa de papel igual era una buena fórmula para empezar a curarse?
Felicidades por vuestro web, del que soy asiduo seguidor.

Mario Benito dijo...

Sé que lo de querido tocayo no es una fórmula de cortesía porque hemos trabajado juntos, en el papel, nos conocemos y nos apreciamos. Otra cosa es que estemos de acuerdo en todo o no, pero la gente que se respeta no tiene porqué estarlo.
En primer lugar tengo que agradecerte el comentario. Para nosotros es muy importante que nuestra voz se escuche, aunque sea un poquito, y tener lectores como tú es muy alentador. Sé que llevas muchos años en el sector, sólo un poquito más que yo. Ahora dices que estás en la "otra orilla", en la que también estoy yo en nuestro humilde encajabaja, que es un medio digital. Pero algunos queremos seguir también en esta otra, en las dos, no limitarnos. Ya hemos escrito aquí que un mundo sólo con internet nos parece menos rico e interesante que un mundo con internet y prensa escrita. No tienen porqué ser excluyentes y además, para mí, existe un elemento irracional que tal vez no me deje ver las cosas como realmente son: amo los periódicos, me considero afortunado de trabajar en uno y quisiera seguir haciéndolo siempre. Tal vez por eso, me duele leer las continuas malas noticias que dais en 233grados con tantísima frecuencia. Tú y yo somos periodistas y es cierto que contais lo que pasa, pero ambos sabemos que siempre se selecciona entre lo que pasa. Y tendrás que reconocer que, hasta ahora al menos, vuestro blog más que de futuro o de lo que vais a hacer, ha estado incidiendo en la crisis del papel.
No me parece que haya arrogancia y soberbia en los medios impresos. Tal vez sea una pose para disimilar la preocupación y la inseguridad en la que estoy seguro que viven, porque tengo que estar de acuerdo contigo en que los datos no son alentadores.
Hubiera querido ser breve pero se me agolpan las ideas. Tengo que terminar, eso sí, agradeciendo también tu invitación para participar en este debate en el que quienes nos preocupamos por la prensa, de papel y digital, estamos inmersos. Evidentemente, nosotros también somos lectores asiduos de 233grados y esperamos impacientes vuestro proyecto en la Red para el que os deseamos todo el éxito, de verdad. Porque creo que no hay ni que señalar que es inconcebible asimilar vuestra propuesta con los "confidenciales" y demas rumoreadores interneteros. Tu nombre está asociado al periodismo de calidad, independientemente de la estima que yo te tenga.
Un abrazo