viernes, 24 de octubre de 2008

Rompiendo las reglas

Tal y como vimos en el tercer mandamiento de nuestro amigo Miguel Buckenmeyer, la repetición de elementos es una de las reglas básicas para conseguir una identidad propia. En el caso del suplemento Mercados de El Mundo, tiene, entre otras, dos señas de identidad características: las llamada de portada en la primera página y el friso superior en la sección A Fondo.

Llamadas de portada

Friso


Pero hay ocasiones en los que la superioridad te pide que "hagas algo diferente", "distinto", precisamente para romper ese código e indicar que ese número no es un número normal. Pero hay distinta formas de hacerlo. Una es adaptando lo que tenemos a una nueva forma, pero cumpliendo la misma función. Como pasar de este friso superior...


... a este otro lateral, que se empleó en un número especial en el que se analizaba la situación del sector aéreo. Misma función, distinta ubicación y forma.

Y otra es rompiendo del todo los esquemas establecidos, los códigos, que identifican la publicación. Como por ejemplo, pasando de portadas de este tipo...

... a una portada como esta otra. Eliminamos el friso, el índice y todo lo que hacía reconocible, a simple vista, la portada de Mercados, pero había que hacer algo "distinto". Tanto que convertimos a Gordon Brown en el nuevo Adam Smith.

Pero ahí siempre surge la duda. ¿Podemos romper las reglas?, ¿debemos romperlas?, ¿nuestros lectores seguirán viendo la publicación como antes?. El caso es que, en ocasiones, para poder cumplir las reglas antes hay que romperlas.