viernes, 4 de septiembre de 2009

Leibovitz

Se trata del acontecimiento fotográfico del año en Madrid. Y lo estábamos dejando tan para el final que al final casi nos quedamos sin ver las impresionantes fotografías de Annie Leivobitz expuestas en la sala Alcalá 31 (original nombre de este espacio cultural ubicado en un monumental edificio del número 31 de la calle de Alcalá, propiedad de la Comunidad de Madrid). Pero nos dio tiempo, y todavía vamos a tener dos semanas más porque en un principio estaba programada hasta el 6 de septiembre y finalmente se ha prorrogado hasta el próximo día 20.

Eso sí, cualquier cosa que escribamos, seguro que se quedará corta porque la muestra es absolutamente asombrosa. Tanto, que más de 70.000 personas se nos habían adelantado ya para ir a visitarla, más de 5.000 el primer fin de semana, récord absoluto de visitantes en una exposición fotográfica en nuestra ciudad desbancando (por más del doble) la exhibición que sobre Andy Warhol organizó también esta sala en 2005. Y es que, cifras al margen, pocas veces se pueden admirar copias de gran formato con una calidad y maestría como las que hemos visto esta semana. Independientemente de que el estilo fotográfico de la autora pueda resultar más o menos interesante a unos u otros (es admirada y denostada con igual pasión), muy pocos fotógrafos alcanzan el nivel de maestría que desprenden estas poderosísimas imágenes.




Annie Leibovitz es la mejor retratista del mundo, si es que tal cosa puede afirmarse; y la mejor "portadista" del mundo también, si tal especialización existiera y pudiera medirse, que no. Pero tan es así, que algunas de las imágenes que realizó para la revista Rolling Stone, como la de John Lennon totalmente desnudo abrazado a su mujer Yoko Ono vestida, tomada muy poco antes de que lo asesinaran, y que fue su primer gran trabajo para esta revista cuando Leibovitz apenas tenía 30 años; o la de Demi Moore embarazada para Vanity Fair, se han convertido en inconos de la cultura popular.


Esta última imagen se muestra a la entrada de la exposición en una copia de enormes dimensiones y de una calidad que no puede describirse, sólo verse. Además, la fotógrafa cuenta la historia que hay detrás de ella: realizó un reportaje sobre la boda de Bruce Willis y Demi Moore y allí se conocieron. Leibovitz le planteó que estaría bien hacer unas fotos sobre su primer embarazo, que posteriormente se hicieron y también están en la muestra (una imagen en blanco y negro del vientre de ella con las manos de Bruce Willis a ambos lados). Más adelante, la revista encargó un reportaje sobre la actriz y pidió a la fotógrafa un retrato de su rostro para la portada, pero al hacer el reportaje dió la casualidad que Demi Moore estaba de nuevo embarazada y... tras convencer a la revista, que al parecer no fue fácil, su portada dio la vuelta al mundo.

En otras muchas imágenes, Leibovitz cuenta cómo se hicieron, lo que había detrás de ellas, lo que logró sin proponérselo a veces, sus intenciones... "No soy periodista", escribe sobre las imágenes que realizó de Sarajevo, "un periodista no toma partido y yo no quiero pasar así por la vida". No concede apenas entrevistas, pero nuestro buen amigo y compañero Antonio Lucas (él sí encuentra palabras para sus imágenes), uno de los grandes periodistas de nuestro país a pesar de su juventud (nos tiene prometido un artículo para encajabaja y no vamos a perdonárselo, que es muy bueno el muy...) sí pudo o supo entrevistarla en un artículo que os enlazamos aquí por su enorme calidad e interés.




Nos han sorprenido, eso sí, que junto a los conocidísimos retratos de famosos se expongan además de paisajes desolados en copias enormes, imágenes suyas mucho más íntimas: fotos de su familia, de sus padres en la playa, sus hermanos, sus hijas, ella misma y, sobre todo, de su compañera sentimental, la escritora norteamericana Susan Sontag, fallecida por cáncer en diciembre de 2004. Vivieron una relación muy discreta, en casas separadas aunque vecinas, durante 16 años, relación que se conoció con más detalle cuando Leibovitz habló de ello tras la muerte de su compañera. La presencia de Susan Sontag, autora además de un clásico sobre la teoría fotográfica titulado "Sobre la fotografía", es casi abrumadora porque la exposición no tiene una organización temática o temporal, otro de sus aciertos, y las fotografías de todo tipo se mezclan como posiblemente se mezclen en el interior de su genial autora.

La propia Annie Leibovitz inauguró en junio esta exposición organizada por la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid (de vez en cuando se nota que existe algo así en Madrid, pero no nos acostumbremos... suponemos que el fin último fueron las fotografías de Esperanza Aguirre con Leibovitz junto a la imagen de Demi Moore, ¡en fin!) dentro de PhotoEspaña 2009. Llega a Madrid después de que sus casi 200 fotografías hayan viajado desde Nueva York a París, Londres o Berlín como parte del proyecto editorial "Annie Leibovitz: vida de una fotógrafa. 1990-2005", libro editado por Lunwerg, una auténtica maravilla de 480 páginas impresas con una calidad a la altura de los originales pero, eso sí, al módico precio de 60 euracos del ala.

Y es que, al parecer, esta fotógrafa de familia judía nacida en Connecticut en 1949 y que recorrió todo el país de base militar en base militar en su infancia porque su padre era teniente coronel del ejército, está pasando por grandes apuros económicos según las últimas informaciones publicadas sobre ella. Como otros grandes artistas acudió a la firma financiera Art Capital a finales de 2008 acuciada por problemas económicos y obtuvo unos pequeños préstamos por un total que supera los 16 millones de euros poniendo como aval sus tres casas y los derechos de autor de toda su obra... que puede perder ahora si la semana que viene (el día 8 de septiembre vence el plazo de devolución) no devuelve o renegocia. Pocos fotógrafos pueden permitirse una deuda así, pero es que hasta el próximo día 20 lo que podemos ver en Madrid son las fotografías de la fotógrafa mejor pagada del mundo. Id a verlas, es gratis.