jueves, 8 de julio de 2010

Sin Flandes no hay nada...

-Desde hace cuatro años, estudio este mapa cada noche. Conozco cada puerto, cada canal, cada estuario, cada fortaleza. Flandes me quita el sueño. Pero nunca he estado allí...
-Es el fin del mundo, Excelencia. Cuando Dios, nuestro señor, creó Flandes lo alumbró con un sol negro, un sol hereje. Que ni calienta ni seca la lluvia que te moja los huesos para siempre. Es una tierra extraña, poblada por gente extraña que nos teme y nos odia, y que jamás nos dará tregua. Quita más que el sueño, Excelencia... Flandes es el infierno.
-Sin Flandes no hay nada, capitán. ¡Necesitamos ese infierno!

El Conde-Duque de Olivares al Capitán Alatriste.

Sabemos cómo se hace. Ya lo hicimos en una ocasión.

La rendición de Breda, de Velázquez