miércoles, 16 de febrero de 2011

La foto de portada

Primero hacemos las páginas interiores del periódico, y después hacemos la primera página. Suele ser siempre así, o casi siempre. Y si hemos conseguido una página poderosa gracias a una buena fotografía en un tema que casi seguro abrirá la portada del periódico... entonces rezamos cuando comienza la reunión de primera, ese cónclave diario en el que el director junto con los responsables de todas las secciones del diario deciden los temas de la primera página. Y las fotos.


Así de bien nos quedó la apertura de Mundo el sábado por la tarde. Todavía no había empezado la reunión. Después de la emocionante salida del poder de Mubarak un día antes, en Egipto se busca líder y ante la atomizada "oposición" del país los ojos se vuelven hacia Wael Ghonim, el joven que promovió desde un ordenador la "Revolución del Nilo". También los periódicos occidentales buscamos ese líder que seguramente no existe y en vez de líder encontramos a este joven "promotor" de la protesta ciudadana, de quien no hay muchas fotografías. Tras varias horas de pasear los ojos por la pantalla de un ordenador nos llega a última hora una fotografía que, a pesar de que técnicamente no es del todo buena, es una imagen poderosa, llena de simbolismo. El encuadre original es horizontal aunque el corte extremo en vertical que le dimos, y que nos armó la página, hace que mejore muchísimo, que gane fuerza. Tanta... que nos la quitaron, por la fuerza, para la portada.


Obligándonos a buscar otra imagen o a rehacer la página interior. Pudimos mantener la estructura de la apertura de Mundo con esta otra imagen, también editada, que no está mal... pero no es lo mismo. ¿O sí?


Tampoco resulta igual la fotografía en cuestión maquetada en la portada, como podéis ver. Es imposible darla a tanto tamaño como en la primera de Mundo y el corte horizontal resta protagonismo a Ghonim, además de fuerza... pero está en la primera página del periódico.

¿Qué es mejor? ¿Colocar la fotografía buena abriendo la sección de Internacional y así poder darla con el tamaño y con el corte que queramos, sacando de la imagen todo lo que puede ofrecernos? ¿O llevarla a la portada del periódico, la página más importante, la que mucha más gente va a ver (porque hay quien al día siguiente sólo verá las portadas de los periódicos)? ¿Debemos "desperdiciar" las mejores imágenes a cambio de que vayan en la mejor de las páginas? ¿O debemos dar las mejores imágenes en la mejor página, aunque no sea de la mejor forma, para hacer así la mejor de las primeras páginas posible, siendo como es la página que "vende" todo el periódico?

Es un debate interesante, con puntos a favor de una y otra opción, y que tal vez se produzca a diario en otros periódicos... pero no en el nuestro, donde la elección está clara desde el primer día de su existencia: la mejor foto del tema que abre el diario se da en la portada, siguiendo aquella máxima de "lo que no está en la primera página, no existe".

Como suponemos que no todo el mundo estará de acuerdo, o sí, incluimos una de nuestras encuestitas para que nos deis vuestra opinion sobre la foto de portada.



Postdata: Este nuevo caso práctico está dedicado a un gran profesor de periodismo de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona y a todos sus alumnos. Se lo merecen ellos, y él, porque, a pesar de tener cierta confusión con Messi y Di Stéfano de la que por desgracia nos tememos que será imposible rescatarle, en lo relativo al diseño periodístico y al periodismo en general, su saber es mucho, casi tanto como su amor contagioso por los periódicos. Sabemos que aprecia nuestros "casos prácticos", que alguno ha mostrado a sus alumnos, y por eso esta pequeña dedicatoria. Un abrazo para ti, Carlos, y para todos los alumnos, que a pesar de la que está cayendo siguen formándose para esta maravillosa profesión que, lo diga el gurú o el gurugú, nunca dejará de existir.