lunes, 2 de mayo de 2011

Manuale Tipografico del Cavaliere Bodoni




Lo encontré en un reciente viaje a Milán. Había oído, e incluso había escrito, sobre él, pero no lo había visto nunca... hasta hace dos semanas, nada más y nada menos que en la librería Rizzoli de la Galleria Vittorio Emanuele II. Un lugar maravilloso para un libro maravilloso, el Manuale Tipografico del cavaliere Giambattista Bodoni.





Es fundamentalmente un catálogo de tipos de letra, los que ofrecía a sus clientes de toda Europa, reyes incluidos, en su imprenta y taller de fundición de tipos de la ciudad de Parma a finales del siglo XVIII, Giovanni Battista Bodoni, y es mucho más... Un libro lleno de armonía y belleza, 40 años de trabajo recogidos en dos volúmenes maravillosos que pudo publicar su viuda en Parma, en 1818, cinco años después de la muerte de este tipógrafo inmortal y universal.






Posiblemente el catálogo impreso más bello de la historia de la tipografía con 265 páginas de los que denomina caracteres latinos, 125 de letras mayúsculas, 181 de caracteres griegos y orientales, y además 1.036 frisos, 31 páginas de contornos con los elementos móviles y 20 páginas de signos, números y ejemplos musicales.

























En 1843, 30 años después de la muerte de Bodoni y 25 después de que se publicase el Manuale en 1813, la duquesa de Parma adquirió la imprenta con 22.168 punzones, 42.148 matrices de 289 tipos distintos que actualmente custodia el Museo Bodoniano de Parma. Una labor gigantesca, casi inhumana, porque cada uno de estos punzones fueron grabados a mano por este genial y prolífico tipógrafo para con ellos hacer las matrices de todos y cada uno de los caracteres latinos, mayúsculas, greco, ebraico, ebreo-tedesco, rabbinico, caldaico, siriaco, arabo, tartaro, persiano, etiopico, copto, armeno, etrusco, fenicio, giorgiano, bracmanico, o russo, como podéis admirar en las páginas que reproducimos; notas musicales, signos de todo tipo, adornos, frisos...



Esta edición de Taschen se complementa con un ensayo en un pequeño libreto aparte del alemán Stephan Füssel, director del Instituto de Historia del libro de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia, autor además de distintas obras sobre historia de la tipografía y la imprenta.




"La historia de la tipografía conoció un florecimiento en la época neoclásica", escribe Füssel y traduzco como puedo del italiano, "en coincidencia con el esplendor que tuvieron la literatura, el arte y la reflexión sobre el arte, la estética y la filosofía". Después cita el ya clásico prefacio de Bodoni a su Manuale (que por supuesto tenemos completo al comienzo en su versión íntegra original) con las palabras del propio cavaliere que tantas veces se han repetido: "Tanto más bello será un carácter, cuanta más regularidad, claridad (determinada por la perfección de los punzones), buen gusto y gracia tenga". Y no sólo eso, ya Bodoni señala también la "necesaria calidad" al componer las páginas, en las que debemos tener en cuenta la "simetría" con las páginas adyacentes.

El ensayo se centra en una perspectiva histórica que arranca con los folletos impresos publicitarios del siglo XV para la venta de libros y en "catálogos de caracteres" como los de Ratdolt (1486). El dualismo entre los caracteres góticos (Fraktur) y romanos (Antigua) con la consiguiente contraposición entre países latinos y germánicos: "si la imprenta se inventó en Alemania, la tipografía y el arte del libro se perfeccionaron en los países neolatinos en el siglo siguiente". Cita a Nicolas Jenson (francés asentado en Venecia) como tipógrafo de referencia del siglo XV junto a Aldo Manuzio, creador de unos caracteres que se utilizan hasta hoy con el nombre de Bembo.

En el siglo siguiente se acentúa el contraste entre los trazos gruesos y finos de los caracteres y se diferencian más los remates, con el francés Claude Garamond como figura destacada, y con el encargo en 1692 por parte de la Academia Francesa de Ciencias del Roman du Roi, un tipo de letra con "bases científicas", desarrollado a partir de figuras geométricas exactas.



Ya en el siglo XVIII, el siglo de Bodoni, se destaca la figura de tres de sus predecesores y maestros, el inglés John Basrkerville, "padre de la tipografía neoclásica" sin adornos, pura, con composiciones equilibradas en toda la página; Pierre Simon Fournier, editor a su vez de un Manual tipographique (1764-66); y de la familia Didot: François-Ambroise (1730-1803), y sus hijos Pierre (1761-1853) y Fermin (1764-1836), exponentes franceses de la tipografía neoclásica y creadores de un tipo evolucionado del Garamond, muy contrastado y preciso, de "proporciones perfectas". Bodoni aprende de todos ellos y lleva más allá los tipos de letras hasta lograr el que algunos consideran el tipo de letra más bello jamás diseñado. Entre su amplísima producción se puede destacar una obra maestra de la tipografía, L'Oratio dominica (1806), una edición del padrenuestro para la que tuvo que diseñar y hacer después a mano los punzones y caracteres de 155 lenguas distintas.



Caracteres de Bodoni, que al igual que los de los tipógrafos citados, llegan hasta nuestros días, digitalizados. Concluye el autor también queriendo llegar hasta lo último reseñando "la colección más conocida y amplia de caracteres actuales, denominada Unicode, que representa el intento de registrar y transmitir un sistema a través de una codificación digital internacional, de todos los caracteres y elementos del texto de todas las culturas escritas y de todos los sistemas de caracteres". La actual versión Unicode 5.2, representada en la última figura, contiene más de 100.000 signos y puede consultarse en internet (www.decodeunicode.org).



Libro asombroso, el Manuale Tipografico de Giambattista Bodoni de 1818, libro que en realidad no puede leerse pero al que se puede volver una y otra vez, que puede abrirse por cualquier de sus páginas, libro infinito que no se puede leer pero que nos habla de belleza, de armonía, de letras y símbolos que nos miran para que los miremos.