lunes, 5 de marzo de 2012

Grafistas

"Diseño habría que reservarlo para las creaciones en tres dimensiones, mientras que el término grafismo es más adecuado para dos dimensiones", frase que manifestó en alguna ocasión el diseñador gráfico Josep Artigas y que ahora está impresa en una pared de cartón dentro del Museo Nacional de Artes Decorativas de Madrid como parte de la exposición 'Grafistas. Diseño gráfico español, 1939-1975'. (Dossier de la exposición en pdf.)


Impresa en paredes de cartón en el interior de un edificio del siglo XIX que, con sus colecciones permanentes son monumento histórico artístico, junto a las frases y a una selección de las obras de los más importantes diseñadores gráficos españoles en la época señalada, auténticos pioneros que trabajaron en muchos casos aislados internacionalmente (nada que ver con lo que sucede ahora gracias sobre todo a internet) y que salieron adelante a golpe de puro talento, creatividad y tesón. Ricard Giralt Miracle, Josep Renau, Josep Morell, Alexandre Cirici Pellicer, Enric Huguet, Tomás Vellvé, el ya mencionado Josep Artigas, Amand Domènech, Josep Pla-Narbona, Manolo Prieto, Fermín Gargayo, Gervasio Gallardo, Joan Pedragosa, Daniel Gil, Julián Santamaría, Jordi Fornas, José Santamarina, Luis Seoane, Ernest Moradell, Juan Toribio, Pepe Cruz Novillo, Arcadi Moradell, Enric Satué, Alberto Corazón, Joan Brossa...






Diversos trabajos expuestos entre los que reproducimos una portada de 'La Codorniz', los geniales diseños que realizó Pepe Cruz Novillo para las cajetillas de cerillas en 1966 (que forman parte ya de nuestra cultura visual), o el poema visual de Joan Brossa 'A desmontada', de 1974


Es imperdonable que no hayamos estado antes aquí, y no podemos decir que 'no sabíamos nada' porque se trata del típico caso de 'lo dejo mejor para mañana', porque la cantidad y la calidad de lo que se expone es absolutamente brutal... y no todo lo conocido y reconocido que debiera. Mención aparte merece el enorme 'gráfico' que a modo de línea de tiempo recorre todas las salas de la primera planta con una cronología nacional e internacional en la que figuran los principales diseñadores y sus trabajos.




Revistas de diseño gráfico y el 'gráfico' completo con la cronología de autores y obras que se despliega a lo largo de varias salas de la primera planta de la exposición, como se ve en las otras imágenes (y en detalle)



Además, en la primera planta se ha recreado el estudio de uno de los diseñadores, con materiales y mobiliario original:



Seguro que todavía algunos recordáis el famoso 'letraset'...


Paredes de cartón, puro diseño gráfico también la propia exposición absolutamente imprescindible para todos aquellos que se dediquen a este... ¿arte, artesanía, profesión? y muy recomendable para quienes se interesen por la comunicación, por el arte, por la vida... y que hasta el próximo mes de abril tenéis todavía la oportunidad de visitar en un edificio histórico situado entre la Cibeles y el Retiro.

En esta exposición se puede ver el original del 'Toro de Osborne', diseñado en 1956 por Manolo Prieto, posiblemente el logotipo más universal de los diseñados en nuestros país, hasta el punto de haberse convertido en un icono que nos representa y que por ello fue reconocido en sentencia judicial como patrimonio artístico cultural... muy a pesar de su autor, quien ha lamentado en alguna ocasión que a pesar de su enorme obra sea conocido sólo por esta creación


Y como empezamos dejando que fuese un diseñador quien hablara, dejamos que terminen hablando ellos:

Jordi Fornas: "Con el máximo respeto hacia las artes aplicadas, el diseño gráfico y la publicidad son una rama de aquellas y, por ese motivo, están condicionadas a una finalidad útil. El autor no puede desarrollar su pensamiento, como diseñador, con libertad".

Ricard Giralt Miracle: "Después del ordenador vendrá otra 'cosa' y también surgirán artesanos de esta 'otra cosa', poetas que escribirán líneas bellísimas...".

Julián Santamaría: "El diseño, lo que llamamos diseño, es el futuro del arte. Llegarán a desaparecer los cuadros. Porque todo se hace bonito: los coches, la ropa, las cajetillas de tabaco".

Tomás Vellvé: "Nunca he interpretado mi trabajo. Desde el principio al fin confío en mi intuición. Persigo un objetivo honesto que me dicta mi interior y que no puedo explicar".

1 comentario:

Toro de Melida dijo...

Anterior a Prieto fue el pintor Enrique Mélida. Melida también pintó la silueta de un toro sobre una loma que fue muy famosa en su tiempo. A pesar de ser el pintor de temas taurinos más influyente e importante de la mitad del siglo XX Mélida ha sido rápidamente olvidado. En su cuadro "Se aguó la fiesta" (1876).
Adjunto varias reseñas de diarios del siglo pasado en la que nos hablan de ese importante pintor admirador Goya.



Unas notas de prensa que nos pueden ilustrar lo que estoy diciendo: (ABC. Madrid. El carnaval de Roma. 4 de Febrero de 1923. Martín Ávila)

"Maestro en este arbitrio fue Enrique Mélida. Uno solo de sus cuadros, ¡Se aguó la fiesta!, ha sido en España, y lo es aún, más popular que las Meninas y mucho más que el entierro del señor de Orgaz, y, por lo menos, tanto como la más popular obra mística de Murillo. ¡Se aguó la fiesta! es aquel cuadro en que un bravo toro, retinto en negro y corniapretado, se planta amenazador ante un grupo de chisperos que comen regocijados en pleno campo."


Revista de la Biblioteca Archivo y Museo. Ayuntamiento de Madrid, nº 13. Enero 1927.

Mélida, madrileño, nacido el 6 de abril de 1838, casa con María Bonnat, hermana del retratista francés León, y muere en París el 28 de abril de 1892. Trasladado a Bayona es enterrado en el cementerio de San Esteban en el panteón de la familia de su mujer. Es el autor de "Despacho parroquial", "El esquilador", "La lección de toreo", "La antesala del príncipe de la Paz", "La misa de parida", "Ronda de la Inquisición", "Pórtico de San José en Madrid", "Pobres esperando la hora de la limosna", y su obra más conocida es "¡Se aguó la fiesta!", la merienda campestre interrumpida por la presencia de un toro, cuadro reproducido infinitamente desde las planas de La Lidia hasta los abanicos pericones de las damas de aquel tiempo.