viernes, 18 de marzo de 2016

En busca del gráfico global

Diecinueve ediciones contempla ya a las Jornadas de Diseño y Fotografía que organiza cada año por el mes de marzo la Universidad San Pablo CEU. Diecinueve años trayendo a los chavales, y profesionales, que se congregan en su salón de actos a los mejores diseñadores y fotógrafos de España. Y en esta ocasión no iba a ser menos, a punto de cumplir el 20 aniversario de unas jornadas “fundamentales para la Universidad”, como las definió el decano de la USPCEU José María Legorburu.



El encargado de abrir las Jornadas fue Rafael Höhr, editor de infografía de Prodigioso Volcán. Höhr, al contrario de lo que a priori podía parecer, apostó por todos los soportes de la información, porque cada uno tiene sus características, sus virtudes y sobre todo su público. “No tiene sentido no crear gráficos para todos los soportes", reconocía, a la vez que admitía que la única manera de aprender es "equivocarse", y mucho. “Nosotros llevamos equivocándonos mucho”, pero eso que “hicimos mal en el pasado es lo que ahora se está utilizando” y les ha servido de aprendizaje.


Rafa Höhr durante su charla en el CEU
Rafa Höhr durante su charla en el CEU


Höhr repasó brevemente la historia reciente de la infografía. En la prensa moderna los códigos de lectura eran fáciles, se buscaba atraer al lector, “conseguir el efecto ‘wow’”. Al principio, con imágenes que simulaban 3D, luego con gráficos más avanzados. Pero llegó el fin de siglo, el año 2000 y lo cambió todo. Eso ya no valía. Había que hacer gráficos animados, “al principio eran gifs, como los de ahora de twitter”, pero con advertencias de que iba a tardar en cargar “porque pesaba 270k”, rememoró. Y después vino la interactividad, la usabilidad, conectar con el lector.


Rafa Höhr durante su conferencia
Rafa Höhr durante su charla en el CEU


El punto de inflexión lo marcaron los atentados del 11S. “La animación era imprescindible para contar ese hecho”, recuerda el infografista, que en ese momento estaba trabajando en El País. “El primer gráfico que sacamos ese día fue un estático”, tan rápido "que todavía no se había estrellado el segundo avión", recuerda Höhr. Pero poco a poco, a medida que iban llegando datos lo fueron ampliando, modificando y completando con interactividad. “Al final del día, tuvimos 38 versiones del gráfico, cada una con más información” que la anterior. El periodista recuerda los flujos de trabajo y cómo esa primera versión del gráfico fue la base para el resto de gráficos que se dieron sobre ese tema durante las semanas siguientes. “Ese fue el punto donde se podía trabajar a la vez en web y en papel, buscando una economía de recursos de un soporte a otro.”


Sin embargo, la llegada del iPad volvió a cambiar todo. El usuario abandona el ratón y ahora maneja todo con su mano. “Había que añadir un valor añadido a lo hecho en la tableta”, dice Höhr, “aprender a usar el giroscopio, el 3d, audio, vídeo…” Y las redes sociales traen otra nueva vertiente, la simplificación de contenido, el consumo rápido y sencillo, un nuevo paradigma en los gráficos, “donde se están haciendo cosas muy interesantes”, reconoce.


Rafa Höhr durante su conferencia
Rafa Höhr durante su charla en el CEU

Esto implica una forma nueva de concebir los gráficos, la infografía. “Ahora estamos en el gráfico global: un gráfico tiene que funcionar de muchísimas maneras pero sin perder la esencia”. No hay que pensar un gráfico para un soporte y luego adaptarlo a otro. “Hay que pensar el gráfico para distintos soportes”, ver qué se puede dar en cada uno y dotarle de “diferentes profundidades de contenido, que no contenidos distintos”, puntualiza. Eso no significa que haya que saber programar, “pero sí saber que tenemos a nuestro alcance muchas herramientas” para conseguir un gráfico pensado para ser consumido de muchas maneras distintas.


La semana que viene el resumen de las charlas de Álvaro Varona y Pablo Errea.