miércoles, 28 de septiembre de 2016

Visualizar el periodismo de investigación

Datos son la información que nos proporcionaron Antonio Rubio y Juan Carlos Sánchez durante en su conferencia "Periodismo de investigación y Visualización de datos" en las VIII Jornadas de Diseño de la Universidad Rey Juan Carlos del sur de Madrid. Y la visualización de esos datos es este artículo que están ustedes leyendo, con su texto —formateado de una manera intencionada gracias a la tipografía, tamaño, color...— sus imágenes, pies de foto, el título, los enlaces, mi firma...  todo aquello que da forma a un contenido.

Antonio Rubio, Juan Carlos Sánchez y el profesor de la URJC que les presentó, Manuel Montes.

Y es que como muy bien comenzó Antonio Rubio, maestro de periodistas y una de las firmas más importantes en la historia del periodismo de investigación en nuestro país, además de muy querido amigo y compañero durante muchos años ya, el periodismo "sólo puede hacerse en equipo". Redactores que aporten datos y escriban un texto junto a fotoperiodistas y a periodistas visuales —infografistas, diseñadores— que den forma al mensaje informativo en los distintos formatos. Pero todo eso fue inmediatamente después de pedirnos silencio recordándonos muy serio que él es del Rif, en el norte de África, y que no tolera bromas, móviles ni distracciones molestas. El susto, no obstante, se nos pasó rápido porque tuvimos la suerte de asistir a una conferencia que además de jugosa en contenidos de los que sólo se aprenden cerca de los grandes periodistas, fue muy, muy divertida.


"Los datos sin una cara y sin una historia, no son periodismo"

"Los datos no son sólo aquello que está en las bases de datos, en los archivos, hemerotecas...", continuó, "son también, sobre todo, lo que aporta la investigación periodística. Porque nosotros estamos aquí para levantar las alfombras y que se vea la mierda. No lo olvidéis nunca. Nuestra misión es hacer que nuestra sociedad sea un poco mejor". Y por eso, Rubio les recordó a Kapuscinsky y su 'periodismo intencional' —"¿sabéis quién era, no"?— y a Alber Camus —"¿alguien ha leído los reportajes de Camus sobre la Cabilia?... ¡¿No?¡ ¡¿Nadie?! ¿Pues a qué estáis esperando?"—, a grandes nombres del periodismo norteamericano e incluso al gran García Márquez —"¿supongo que a Gabo si le conocéis?"— citando algunas de sus palabras sobre el periodismo: la investigación, la comprobación de datos, el rigor histórico, la fidelidad a los hechos... la veracidad.

¿En qué consiste el periodismo de investigación para uno de los más grandes periodistas de investigación que tenemos? Pues en "llegar donde no llegan otros". En "descubrir una verdad oculta" y "no apoyarse en fuentes oficiales". Es un periodismo informativo y no opinativo que "expone y explica los datos obtenidos, datos que tienen que estar documentados". En el periodismo de investigación "no se permiten errores" porque "sus consecuencias son fatales" y en ocasiones sirven de pruebas judiciales que terminan con condenas. Ante la pregunta de una alumna que quería saber algo más sobre la metodología particular para acceder a las fuentes, Antonio Rubio hizo público su método secreto de trabajo: "las tres 'c' del periodismo de investigación: café, constancia y cariño", que son las maneras de conocer a quien proporciona los datos, a las fuentes periodísticas, tomando café, y manteniendo luego esa relación con "mucha constancia y cariño".



Claro que toda esa información, una vez obtenida y verificada con el máximo rigor hay que hacerla llegar a los lectores. Y ahí es donde entra en escena la visualización de datos. Juan Carlos Sánchez, miembro del equipo de infografía del diario El Mundo y colaborador de Rubio en el Máster de Periodismo de Investigación y Visualización de Datos que imparten conjuntamente la Universidad Rey Juan Carlos y Unidad Editorial, explicó a los alumnos varios gráficos sobre informaciones de Antonio Rubio publicados en el diario El Mundo, tanto en papel —"El papel está vivo, a pesar del hastag #Nohacefaltapapel, muy vivo"—, como en digital. Informaciones relativas a actividades del CNI —"¿quién sabe qué es el CNI?"— o las implicaciones de los servicios de espionaje españoles en el atentado de Carrero Blanco —"¿sabéis quién era Carrero Blanco, ¿no? ¡¿Nadie?! ¡No me jodas...!"—. Como para saberlo, tan sólo fue un presidente del Gobierno asesinado por ETA haciendo saltar su coche con una bomba por encima de un edificio en el centro de Madrid. Pero no nos distraigamos, hablamos de visualización en la que se decide por qué la información se dispone de esa manera, se ordena, se jerarquiza... Periodismo visual, en definitiva, al servicio de contar de la manera más eficaz posible historias que en estos casos son muy complejas.

Fueron muy interesantes los trabajos que mostraron de algunos alumnos del mencionado máster que imparten con informaciones propias, elaboradas por los mismos alumnos y con visualizaciones también suyas que incluyen artículos con textos, gráficos interactivos y vídeos —algunos de ellos videográficos—.
Por su enorme interés, os facilitamos un enlace con toda la información sobre el Máster de Periodismo de Investigación y Visualización de Datos de la Escuela de Periodismo y Comunicación de Unidad Editorial junto a la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Merece mucho la pena.
Para terminar, Antonio Rubio, micrófono en mano y correteando literalmente por la sala, 'encañonando' con el puntero láser a quién osaba no prestar atención por estar hablando con el de al lado, recomendó a los alumnos que se especialicen, "es muy importante" que busquen una especialidad periodística en la que se pague por su trabajo, "porque el gratis no tiene recorrido ninguno" y sobre todo, que lean. En ese sentido recordó una gran cita de Armas Marcelo: "Un periodista debe saber escribir y para ello debe leer mucho. Además, para saber hablar, hay que saber escribir".



"Difícilmente podremos ser periodistas, si no leemos", concluyó Antonio Rubio su apasionada participación en las Jornadas de Diseño de la URJC que organiza el maestro de periodistas Pedro Pérez Cuadrado desde hace ocho años ya —¡cómo pasa el tiempo, cielos!—. "Leed, por favor". Aplaudimos, nos levantamos y le di un abrazo. ¿Qué otra cosa podía hacer?