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miércoles, 14 de marzo de 2012

Perfiles



Esta página doble la publicamos hace unos días, la jornada anterior a la celebración de las elecciones presidenciales en Rusia en las que Putin venció por sorpresa y contra todo pronóstico, con toda limpieza además, ¿no? Ah, bueno.

En la primera página de esta apertura de la sección de internacional tenemos la crónica principal, muy bien titulada "Putin aspira a convertirse en zar eterno", y una gran fotografía en la que el saber popular nos muestra lo que todos ya sabemos, utilizando las famosas muñecas rusas para escenificar quién está dentro de quién, quién tiene el poder real. La segunda página de la doble la componen primero una pequeña pieza de apoyo que denominamos "P&R" (Preguntas y respuestas) para explicar varios puntos del tema en cuestión, y completamos la cobertura de ese día sobre las elecciones con un perfil de cada uno de los candidatos a la presidencia, a excepción de Putin, de quien no lo consideramos necesario.

¿Por qué no es necesario? Porque ya le conocemos, ya sabemos quién es y qué hace, y un perfil es una pieza, generalmente de apoyo aunque también puede ser la parte principal de una página o incluso toda ella, precisamente para explicar todo esto, quién es un personaje que se ha convertido en noticia. Desde el punto de vista formal, el perfil se compone del 'nombre y cargo' del personaje, diferenciado tipográficamente, un título que debe resumir las características del 'perfilado', y el texto donde se desarrolla su currículum, sus hechos, aficiones... todo aquello que ayude a los lectores a conocerlo. Lo ideal, además, es que se complemente la pieza con una fotografía (o ilustración interpretativa en personajes cuya imagen es ya conocida o cuando se hace la pieza a toda la página). Todo esto queda, por ejemplo, en nuestro periódico así:



Es una fórmula eficaz, sencilla... pero que resulta un poco gastada especialmente en casos como en el que nos ocupa y, sobre todo, si son prácticamente los únicos elementos con los que tenemos que 'llenar' una página... que hubiera quedado así (completando el texto de los perfiles) de haberla maquetado a la tradicional manera:



Sucedió que buscando fotografías para la primera página nos habíamos topado con esta otra imagen de los preparativos en los colegios electorales y decidimos editarla para que se convirtiese en el elemento gráfico de los cuatro perfiles de los candidatos que disputaban en tan igualada lid al gran Putin...



... de manera que la imagen de cada uno de ellos ocupó la columna en la que habíamos dispuesto su perfil correspondiente con un resultado eficaz, sencillo... pero distinto.


jueves, 26 de enero de 2012

Sin posibilidad de error... ¿o sí?

Seguro que en más de una ocasión habréis escuchado hablar de ese "bendito problema" que de vez en vez, no tantas como ellos quisieran, se les presenta a los entrenadores de fútbol —sirve, supongo, para cualquier otro deporte de equipo— cuando tienen que elegir entre un futbolista que está muy en forma y otro que no lo está menos para el mismo puesto.

Pues ese mismo problema de tener que elegir entre lo mejor y lo mejor nos sucedió hace días, pocos, precisamente en relación a las fotografías de un reportaje sobre un entrenador de fútbol: Marcelo Bielsa, actual míster del Athletic Club de Bilbao. Nos encontramos con la dificultad de que al tener que elegir una, sólo una, pues había que descartar el resto de magníficas fotografías que nos envío Patxi Corral, uno de nuestros foteros en el País Vasco, a quien tenemos que felicitar desde aquí por el gran trabajo que hizo en aquel entrenamiento, previo al enfrentamiento con el Real Madrid.

La primera idea fue la de utilizar una fotografía digamos clásica, de Bielsa "haciendo" de entrenador. Y compusimos una página doble en función de la imagen elegida:



Es una gran foto, porque a pesar de estar rodeado por sus jugadores, el protagonista es él... eso sí, no lo suficiente para la idea que tiene el jefe de Deportes. Quiere más protagonismo aún para Bielsa, motivo por el cual buscamos una segunda opción, que nos obliga a remaquetar la doble aunque respetando todos los elementos y la extensión de los textos, que eran ya los reales.



Sigue haciendo de entrenador, su gesto es definitivo; aparece uno de sus jugadores. Es otra gran imagen aunque tal vez tenga menos fuerza. Y probamos con otra:



Fotón, fotón absoluto. Habéis visto el gorro, cómo se destaca el escudo del Athletic en el pecho de Bielsa, cómo llueve hasta casi mojarnos y cómo llenan ambos la imagen. Tal vez demasiado, sobre todo Llorente... que no debería ser el protagonista y lo es, aparece el primero a la izquierda, es mucho más grande, demasiado... Volvemos a probar.



Fotón, absoluto fotón. Es impresionante que cuando lo habitual sea lo difícil que nos resulta encontra una imagen realmente buena, nos encontremos con todo esto. Miramos hacia atrás, con cuál me quedo... Esta última tiene una composición que raya la perfección, eso es Bilbao, Lezama, el entrenador y el grupo de futbolistas ¡bajo un paragüas! Bielsa medita, ¿tácticas de juego? Es un auténtico estudioso del fútbol pero en esta imagen vuelve a perder tamaño y protagonismo. ¿Probamos otra más?



Sin palabras. ¿Otra?



Fotón tras fotón... En esta última Bielsa tiene un tamaño más equilibrado, la composición es también impecable y además tiene más movimiento que las anteriores, motivo por el cual nos decidimos finalmente por ésta. Que salió impresa como podía haberlo hecho cualquier de todas las anteriores... y de incluso alguna más que no nos dio tiempo a probar por aquello de que los periódicos impresos siguen teniendo una hora de cierre, a la que llegamos a veces con algún "bendito problema" en el que no hay posibilidad de error, ¿o sí?

Con cuál de las imágenes habríais acertado vosotros:


lunes, 9 de enero de 2012

A veces hay que penar...

En alguna ocasión hemos hecho referencia en éste, vuestro blog, de cómo funciona el proceso de creación de una página. Algunas veces (las menos) la solución está ahí desde el principio, o se presenta más o menos sola... Y otras veces (la mayoría) una página es el fruto de una búsqueda continua, de probar y probar cosas, de ir conquistando los metros centímetro a centímetro... Y es que a veces, hay que penar...

Este caso con el que inauguramos año y flamante nueva cabecera, ocurrió el pasado diciembre. Nuestro suplemento dominical Crónica informaba de una de las iniciativas del nuevo gobierno de Rajoy: suprimir los puentes. Los días de fiesta que pudieran facilitar la huida masiva de los trabajadores pasarían en su mayoría a celebrarse el siguiente lunes, y así se unirían al fin de semana evitando parones de producción. Pero existían dos problemas. Uno, claro, no teníamos ninguna imagen para ilustrar esta información. Y Crónica no suele abrir con una ilustración. Y segundo, nuestro Director de Arte no estaba en Madrid esa semana. Y él tiene una visión privilegiada para este tipo de problemas, suele ver las páginas a la primera, para admiración/frustación de quien escribe esto... Así que nos pusimos a ello Manuel de Miguel, nuestro redactor jefe, y un servidor con cara de a ver por dónde se le hinca el diente a este morlaco...

Y, como suele pasar la mayoría de las veces, nuestro primer intento fue un fracaso absoluto... Para la portada decidimos fabricar un calendario completo, exhaustivo, de cómo quedarían las fiestas de todo un año con la modificación propuesta por el PP. Cómo había sido hasta hoy y cómo se vería modificada por la nueva norma... En el papel nos pareció a todos una idea magnífica... y facilísima de ejecutar. En el papel, claro... ¡Cuántas veces habremos dicho, aquí y en la redacción, por activa y por pasiva, que en un papel todas las maquetas funcionan... Absolutamente todas. Es algo así como tirar un penalti por la tele: lo metemos todos por la escuadra, fijo. Pero luego hay que verse ahí, delante del portero. O frente a una pantalla, terca e implacable. Suele ser el papel el que le quita la razón a la pantalla, a veces cosas que parecen funcionar en pantalla no soportan el rigor del papel impreso... Pero un garabato de papel no siempre funciona cuando lo encajas en pantalla... Y en esa fase, una vez has hecho todo el trabajo, es cuando te das cuenta de que llevas haciendo el chorra toda la tarde... Y eso, exactamente es lo que nos pasó...

Sobre el papel parecía una buena idea... pero era una auténtica locura...

Después de tabular los 366 días de 2012, con sus meses, festivos, negritas y fechas en rojo... llegó el momento de reclinarse en la silla y buscar un poco de distancia... Fracaso absoluto. El resultado era un galimatías de colores, fechas que bailaban y datos confusos... Clarísimamente, no funcionaba.

Crónica se cierra los viernes, y acabábamos de perder la tarde del jueves. ¿Perdida? Nunca. Lamiéndonos las heridas de nuestro amor propio magullado, habíamos conseguido centrar el problema. A veces hace falta un fracaso humillante para ver el problema en toda su dimensión y conseguir eso tan difícil que es un planteamiento sencillo. Aquella amalgama de números era una representación gráfica de quien tiene todos los datos. No un concepto asible para quien se acercara por primera vez al tema. Ante dudas, siempre lo decimos, hay que ponerse en el lugar del lector. Y aquello era incomprensible. El caso era especialmente sangrante porque llevamos años discutiendo con los redactores de los suplementos sobre las virtudes de una buena portada. Una buena portada es la que te incita a seguir leyendo, la que te invita a entrar, no la que te cuenta todo en la primera página. Muchísimas veces hay que frenar la intención del redactor de contar todo en la portada (y no es nada fácil) y resulta que nosotros habiamos caído en el mismo error. Toda la información de golpe a la vista del lector sin contexto ni anestesia... Imposible de entender hasta para nosotros, que conocíamos el tema. Por lo tanto, había que simplificar.

El tema venía a cuento porque entrábamos en la semana del puente de la Constitución... Por lo tanto, ahí estaba la solución. Habría que ilustrar el cambio con algo que fuera inmediato para el lector. Y qué hay más inmediato para un lector que el puente que empieza ese mismo domingo. Ya no teníamos que explicar nada, era bastante obvio al centrarnos sólo en esos siete u ocho próximos días. Después de consensuar un boceto con Manolo de Miguel, picadísimo, me quedé en la redacción planteando las bases de esa nueva portada.



Bocetos de la siguiente idea: comparar dos semanas iguales. Nos vamos acercando.


En este nuevo modelo de portada comparamos sólo una semana, de cómo es a cómo quedaría... Es más directa sin ser la bomba y menos compleja. Aún así, necesita demasiada explicación, pero bueno, confiamos en nuestros lectores. El caso es que hemos mejorado notablemente la primera opción, que ahora recordamos con sonrojo...

Cuando llegué a casa esa noche, bastante más tarde de lo habitual, recibo un SMS en mi teléfono. Era Manolo, nuestro jefe, que seguía dándole vueltas en su casa. A muchos de vosotros, que estaréis enfermos de lo mismo que nosotros, os sonará esta enajenación profesional, que te obliga a seguir dándole vueltas a las páginas en tu casa. Afortunadamente, esto sólo nos pasa de vez en cuando... "Sigo con ello" me ponía. Yo le contesto que hemos conseguido poner en pie una portada que podría funcionar. Se la explico y me dice que le va a dar un par de vueltas más...

A primera hora del viernes recibo otro SMS de mi jefe: "Creo que he dado con la solución. Es arriesgada y hay que verla en papel", me dice. "Vente pronto"... Y cuando llego a la redacción me lo encuentro con varios bocetos más. Partiendo del último que intentamos poner en funcionamiento la noche anterior, llegó a la conclusión de que la propia semana tenía que ser la imagen de la portada. Y bocetó esto...



En la primera opción, un elemento en horizontal rompe tanta verticalidad, en la segunda vamos a tumba abierta...

La primera obviedad es la mancheta en vertical, algo habitual en otras publicaciones, pero no en Crónica. Y en ambas páginas, la duda de si colocar la cabecera al pie de la página o arriba. Eso se verá mejor en pantalla... si el papel no dice lo contrario. El calendario funciona muchísimo mejor así, adquiere entidad gráfica suficiente como para ser la ilustración de la página... El problema de estos ejemplos una vez en pantalla es el texto en vertical: mala lectura y quizá exceso de cosas en vertical. La mancheta y el calendario funcionan, el texto empeora el asunto. No pasa nada. Empezamos a transitar el buen camino. Más pruebas...


Titulación en horizontal. Mucho mejor equilibrio. Podría ser la buena...


Ahora sí. El contraste entre la verticalidad de la cabecera y el calendario, que dominan la mayoría de la página con la titulación plantada en horizontal y a la que ayuda la mancha de color arena identificativa de Crónica hace que la página funcione mucho mejor... Lo que ya quedó descartado en las pruebas anteriores es la posición de la cabecera, mucho mejor en la parte superior. Abajo quedaba sin presencia. Ya en pantalla, el remate final se lo dio prolongar el luto arena de la cabecera por toda la página. Ayudaba a integrar todos los elementos... El resto, utilizar la tipografía con cabeza. Y lo que presentamos en el despacho fue esto:

Casi estamos...

Para sujetar mejor el texto, pusimos un título falso generoso, de cuatro líneas... En bolígrafo en la foto, el título defintivo, que nos haría modificar ligeramente la mancha. La idea seguía siendo que fuera lo mayor posible, para ayudar a que la página se plante. Una vez conseguido, tenemos la portada definitiva. Y dentro, en un gráfico, contamos lo que quisimos contar en el primer boceto en la portada: el tema. De esta forma conseguimos las dos cosas: una portada impactante y sugerente y una lectura coherente, dosificando correctamente la información.




A veces, las cosas no salen a la primera, está claro...

BOCETOS: MANUEL DE MIGUEL.

lunes, 24 de octubre de 2011

Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (y VI)

¡Campeones del mundo! España gana una Copa del Mundo en el verano de 2010. Muchos pensamos que nunca llegaríamos a vivir un momento como éste... Pero llegó. Y el periódico vivió uno de los días más felices, más agotadores y más completos en cuanto a información de su historia. Una cita de las grandes en las que no se podía fallar.

Tras un arbitraje nefasto de un árbitro, Webb, que pasará a la historia como el hombre que no amonestó a De Jong cuando el holandés le partió el alma a Xabi Alonso y un par de amagos de infarto, provocados por Robben y salvados por la aparición de un santo de Móstoles, llegamos a a la prórroga.

Silencio... El tiempo se detiene y una redacción completa enmudece. Iniesta voleó los complejos históricos de nuestro fútbol con su pierna derecha y estalló el periodismo. Toca estar a la altura. Y no es fácil maquetar con los ojos llenos de lágrimas. El resultado fue una edición especial inolvidable. ¡Éramos campeones del mundo!

Y ahora, que pase el siguiente...


La toma de imágenes corrió a cargo de nuestro compañero de blog Quique Falcón y la edición del video es de Javier Vidal

Entregas anteriores:

lunes, 17 de octubre de 2011

Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (V)

EL MUNDO se rediseñó por última vez en enero de 2009. Pero durante 2008 las formas y los conceptos de ese rediseño se dejaron ver en las páginas deportivas del periódico. El resultado fue tan satisfactorio y espectacular que el resto fue cuestión de tiempo. En 2008 se celebraron Eurocopa y Juegos Olímpicos, ocasiones especiales en las que un periódico debe probarse para ver si está a la altura de las circunstancias.

En junio de 2008 España, eterna aspirante, llegaba a Austria tras una repesca agónica y ciertamente desunida en torno a la figura del polémico Luis Aragonés. Pero una vez todo se redujo a un balón, asombró a medio mundo con una Eurocopa espectacular, donde se forjó una leyenda. Y un país entero, incrédulo después de tanta decepción histórica, se lanzó a la calle (y a los quioscos) para vivir ese acontecimiento -pensábamos- irrepetible. Afortunadamente, el fútbol nos quitó la razón a todos. Y las páginas de nuestro periódico, comenzaron una escalada de edición que ilustraba, fehaciente, el entusiasmo que se vivía en las calles. La sección de deportes empezó a crecer a la par que una selección desheredada comenzaba a asolar Europa.

Las páginas que empezaron a germinar en la cobertura de la Eurocopa tuvieron su brillante colofón durante los Juegos Olímpicos. De pronto, el periódico cambió. Y la imagen, gloriosa, explotó en sus páginas. El rediseño que culminaría a principios de 2009 tomó cuerpo y formas durante aquellos inolvidables Juegos de Atenas, al amparo de un material gráfico excepcional y de decenas de magníficas historias más allá de la estadística de un medallero.

El resto ya lo conocéis...


La toma de imágenes corrió a cargo de nuestro compañero de blog Quique Falcón y la edición del video corresponde a Javier Vidal

El próximo lunes, la sexta y última entrega de "Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo"

Entregas anteriores:
Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (I)
Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (II)
Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (III)
Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (IV)

viernes, 14 de octubre de 2011

Jobs y un pequeño detalle, cuatro días después

Han sido días de mucho trabajo con la muerte de Steve Jobs. Primero, el Documentos que se hizo en el periódico y después las noticias relacionadas del día a día que iban en la sección. Además del Obituario, por supuesto.

A todo esto, hay que añadir el trabajo para Mercados, el suplemento económico de los domingos. Jobs ha sido uno de los mejores empresarios del siglo XXI y eso había que reflejarlo en las páginas salmón.

Para evitar dar otra vez el mismo enfoque que durante el resto de la semana, Juan T. Delgado, jefe de sección de Economía, pensó que lo mejor era centrarse en los éxitos comerciales de Jobs. Éxitos que supusieron el fracaso de otros, muchos contra pronóstico. En total, se decidió enfrentar seis productos Apple con sus respectivos rivales.

La primera idea fue hacer un solo texto largo e ilustrarlo con siluetas de todos los objetos (12, recordad) por debajo. Pero enseguida rechazamos la idea. Había que trabajar un poco más el concepto y que aquello no pareciera un bazar de un extra regalos.


Así que pasamos de un texto general a una idea que se adecuaba más a lo que buscaban en la sección de economía: un texto para cada enfrentamiento. Bastaba con llevar un poco más allá la edición de la doble página para dar con la clave. Pasar de algo general a algo particular. Ahí se hablaría de cómo el iPod revolucionó el mercado de los mp3, el iPhone "destrozó" a Nokia, o cómo el iPad ha dejado de lado a los netbook. Una vez planteada la idea, hay que llevarla a cabo. En total, iban a ser 6 textos para 6 enfrentamientos. Es decir, 12 imágenes. Siluetas preferiblemente porque darían más juego, serían menos estáticas.


Dividiendo la página en dos partes bien diferenciadas, dejamos una franja superior (aproximadamente 1/4) de la página para un texto general introductorio y una opinión. El resto de la página iría para los productos desglosados. Al principio se barajaron dos opciones para esta parte. En la primera tendríamos los objetos y sus textos. Y en la segunda se sacrificaban dos textos (los pertenecientes a software y animación) en favor de una imagen clásica de Jobs. Se descartó la segunda por un motivo: el suplemento salía el domingo, por lo que llegaría a los kioscos varios días después de la muerte de Jobs. ¿Cuántas fotos se habrían publicado ya? ¿Cuántas imágenes de televisión sobre su muerte? Cientos, miles. Había que saltar lo obvio y centrarse en otra parte. También se pensó hacer la división en vertical, en lugar de horizontal, pero no funcionaba, así que se rechazó rápidamente.


Una vez decidido esto y colocados los seis enfrentamientos en horizontal, tres por página, había que dar el toque final. Sueltos, sin el fondo con el que finalmente salieron publicados, "flotaban" en la página. Puede parecer una tontería, pero ese fondo gris sujeta los textos y fotos y los ancla a la página. Se barajó la posibilidad de dar la parte de la izquierda en gris y la derecha en azul para acentuar el enfrentamiento. Pero no podía ser así porque eso nos hubiera obligado a dar dos textos independientes por enfrentamiento y sólo hacía falta uno.



Al final, el resultado fue esta doble, todo sujeto y bien agarrado con un simple detalle como un fondo de color. Pequeños detalles. ¿Os suena?

lunes, 10 de octubre de 2011

Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (IV)

DXT es una revista. Y eso hace que sus temas no sean los de la sección diaria del periódico. En DXT el enfoque es decisivo. No importa tanto el partido en sí como las historias, las noticias que surjan de un calendario que ya conocemos de antemano... o por lo menos esa es la idea. No es un producto fácil de hacer, ni cómodo de trabajar... pero es una delicia para leer un lunes, y un reto considerable para editarlo y maquetarlo.

DXT tiene secretos. Y en esta entrega los contamos.




DA GUSTO VOLVER A CASA...

Este video tiene una historia especial. La toma de imágenes es de Quique Falcón y ha sido editado, como toda esta serie, por Javier Vidal. Pero este video es distinto. Fue editado en uno de los despachos del área multimedia de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra. Esto fue posible gracias a la generosidad de Paz Ugalde, directora de comunicación de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra y de Miguel García San Emeterio, secretario de la Facultad de Comunicación, y compañeros ambos de mil batallas con Javier Vidal en aquella nuestra querida promoción del 98.

El imponente edificio de Ciencias Sociales de la Universidad de Navarra

Editando "Maquetar deportes..." en un despacho de Fcom mientras
Mario Benito participaba como miembro del jurado de los Ñh08

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Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (I)
Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (II)
Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (III)

lunes, 3 de octubre de 2011

Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (III)

La semana pasada contábamos que la información deportiva tiene carácter propio. Ese carácter propio también lo expresa la edición gráfica. Las imágenes en deportes no sólo nos cuentan la historia. Las imágenes de las páginas deportivas nos trasladan a los campos, nos hacen revivir los partidos, nos trasmiten la emoción, el sufrimiento, el esfuerzo extremo de los deportistas... nos hacen partícipes de sus gestas, de sus victorias y de sus derrotas. La edición gráfica en la información deportiva es vital. Si la gestionamos bien, el éxito está casi asegurado.

DXT es la revista de deportes de EL MUNDO. Es la gran apuesta del fin de semana y se rige por normas que no coinciden con la sección diaria. Es una revista de temas, de historias, menos preocupada por la tiranía del calendario, por los compromisos de la agenda deportiva. Un desafío para la edición y la maquetación...



La toma de imágenes corrió a cargo de nuestro compañero de blog Quique Falcón y la edición del video es de Javier Vidal

El próximo lunes, la cuarta entrega de "Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo"

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Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (I)
Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (II)

martes, 13 de septiembre de 2011

Hace diez años...

...el diario El País, y todos los demás, publicábamos páginas así. Pero hace diez años hubiera sido impensable publicar así una página


La primera página que aparecía después de la primera página del periódico del domingo, abriendo la sección de Internacional, encabezando un gran reportaje de tres páginas dedicado a conmemorar los atentados terroristas de mayor magnitud en la historia, sucecidos hace diez años... ¡con un faldón de publicidad!

"La década que alumbró el ocaso", titulan en esta página que hubiera resultado inimaginable hace diez años, hablando del contenido de su información y sin quererlo hablando también de su forma, de un diseño periodístico rendido a la crisis publicitaria. ¿Pero cómo? Si antes esta página NUNCA hubiera llevado publicidad, e incluso habría abierto como página par para ser la primera de la doble, imposible también en este caso porque la impar también es toda ella un anuncio... será porque ahora hay más publicidad, ¿no?

Pues no, es precisamente por todo lo contrario. Aunque pueda parecer una paradoja, hace diez años la abundancia de publicidad permitía que pudiéramos hacer con ella no lo que quisiéramos pero sí mucho más que lo poco o nada que podemos hacer ahora con la poca publicidad que tenemos. Podíamos abrir a toda página con un tema, o a varias páginas incluso, cuando lo considerábamos de mucha importancia; y podíamos permitirnos rechazar publicidad (incluso por criterios estéticos), o colocarla donde mejor nos pareciese porque, además, hace diez años podíamos publicar también muchas más páginas.

Hablando de escasez, las ¡6 páginas! (enteritas estas sí, y sin publicidad, lo que posiblemente obligó a llevar ese faldón a donde antes nunca hubiera llegado) de publirreportaje con formato de entrevista a Rubalcaba tampoco ayudan, o más bien ilustran a la perfección "el ocaso".



Hace diez años a un impertinente módulo de publicidad —ese auténtico dedo en el ojo que es el temido 2 por 2— no se le hubiera permitido, ni a él se le habría ocurrido, arruinarnos, en este caso a nosotros, una magnífica apertura de Cultura trabajada con días de adelanto y mucho talento...


...y modificada en un más difícil todavía con enorme profesionalidad por nuestra compañera de sección Esmeralda Sáez, autora también de esa primera gran versión.


Hace diez años hablábamos con aires de superioridad descalificando esas promociones que tantos periódicos nos hacían vender y tantos sueldos y buen periodismo permitían a cambio. Y ahora, si nos dicen que el enésimo curso de esperanto, o el ajuar con el escudo de su equipo "parece que no van mal" se nos abren los ojos como platos y sentimos una sensación desconocida, y agradable. "¿De verdad?, ¿no joooodas?".

Hace diez años comenzaba un siglo del que esperábamos tiempos mejores, mucho mejores, después de un siglo XX de guerras mundiales, genocidios en Europa perpetrados por los pueblos "más cultos", armas nucleares y crisis económicas de las que supuestamente habíamos aprendido, además de adelantos tecnológicos inimaginados por quienes vivieron antes. Pero comenzó con aviones de pasajeros estrellándose contra las Torres Gemelas de Nueva York para llenar de miedo el mundo, de guerras con un coste incalculable en vidas y en recursos económicos, una de las causas que impiden la recuperación económica de una crisis en la que parecemos atrapados sin salida. "En los costes de la guerra para Estados Unidos calculados hace tres años", escribe el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, "la cifra conservadora osciló entre 3 y 5 billones de dólares. Desde aquel entonces, han aumentado todavía más".

Hace diez años éramos más jóvenes y aunque sólo fuera por eso parecíamos tener más futuro, o menos incertidumbre. Después de diez años, El País titula "la década que alumbró el ocaso" y un faldón de publicidad arruinando la página que abre el periódico parece darles la razón.


[Actualización]

Nuestro amigo Jordi Catalá, de El Periódico, nos envía esta imagen en la que también ha tenido que "tragar" con la publicidad. Ese pequeño anunció le obligo a replantear y reordenar el gráfico que iba a doble página  para "adaptar las piezas a una nueva geometría". Pero como él mismo nos cuenta, ese "pequeño recuadro travieso" es lo que nos da de comer... aunque a veces el precio a pagar es un poco alto, desde el punto de vista del diseño.


jueves, 26 de mayo de 2011

Un tal Murphy

Decía Murphy, en su primera ley, que si algo puede salir mal, saldrá mal. A lo que Pudder añadió que "todo lo que empieza bien, acaba mal". Y ambos no podían tener más razón, porque ayer sucedió justamente eso: teníamos la maqueta hecho, perfectamente ordenada y lista. Pero sabíamos que algo iba a ir mal. Y no nos equivocamos.

Sobre las 19.00 falleció el ex gobernador del Banco de España Luis Ángel Rojo. Por sorpresa, claro. Así que nos pusimos manos a la obra para hacer, a parte del Obituario de rigor, unas cuantas páginas más con su trayectoria. Fotos, crónica y unas cuantas opiniones que glosen al personaje y su importancia en casos como Banesto, Ibercorp o Filesa. El plato fuerte de la doble página eran cinco fotos (ya sabéis el "defecto" de querer meter cuantas más mejor) y una opinión del ministro Miguel Sebastián. Además, había que sumar otra opinión de John Müller y un análisis de Carlos Segovia.

Con todos estos elementos, planteamos esta doble:


Poco después de terminarla, la página empieza a sufrir cambios: esta foto de aquí, ponla aquí ; no, mejor esta otra que va en pequeño que mande; no, pon esta otra, que salen fulanito y menganito; pero dala a cuatro columnas, porque a cinco baja muchísimo. Aquí nos acercamos peligrosamente al Umbral de Descojonamiento que ya comentamos en este blog. Umbral que dejamos muy atrás cuando uno de los textos no llegaba a tiempo para la primera edición. Solución: meter un recurso de la casa. De esta manera, todas las posibles combinaciones de foto quedaban en papel mojado porque había que dar, sí o sí, la foto a cuatro columnas para que entrara el texto.


Parece que todo está correcto. Pues no. Acudamos de nuevo a la ley de Murphy: Postulado de Tylczak sobre la Probabilidad: Los sucesos fortuitos tienden a suceder todos juntos. Totalmente cierto: llega el texto que no había conseguido entrar en la primera edición. Es el texto del ministro, al que no se le puede/debe cortar porque se lo hemos pedido a salto de mata. Estaría feo cortarle encima que le hemos "asaltado". Pero como nada es tan fácil como parece (primer corolario de la Ley de Murphy), el texto no encaja en la extensión que habíamos pedido. Vuelta a cambiar todo.

Aunque esta vez nos supuso una ventaja. Podíamos volver a poner la foto que nos gustaba al tamaño que se merecía. No todo es tan malo como parece (¡toma Murphy!). Pero, aún así, había que retocar un poco la página: pasar la opinión de la derecha a la izquierda y la opinión grande debajo del gris, pensada para ir en la página par, a la impar, por lo que había que hacer más pequeñas las fotos y el gris hasta que entrara. Un desbarajuste total, pero como dice el propio Murphy: Sonría. Mañana puede ser peor.


jueves, 12 de mayo de 2011

Tragedia en Murcia. ¿Democracia tuitera?

Ayer vivimos algo que pensamos que nunca podría suceder en España. Un terremoto en la ciudad murciana de Lorca con el trágico balance, provisional, de la pérdida de nueve vidas, entre ellas la de un niño y dos mujeres embarazadas. Desde la comodidad de nuestras casas, o en la vorágine de la redacción nos decíamos, incrédulos, que "eso no es posible en España", pero así ha sido.

Conmocionados, toca ponerse en marcha e intentar informar lo mejor posible del suceso. Empiezan a llegar las primeras fotos y, como era de esperar, son duras. Aparecen personas a las que un macabro giro del destino les sesgó la vida. Simplemente, pasaban por el peor lugar en el peor momento. Y siempre que hay imágenes crudas, duras de digerir, el debate sobre si publicarlas o no aparece. ¿Se debe publicar una foto de una persona fallecida? ¿Es legítimo mostrar el dolor de esa manera?

A este debate de siempre, ayer se añadió además uno nuevo. Twitter ha supuesto un cambio en la manera de informar, eso está claro. Ahora todo es tan rápido que el flujo de la información se ha vuelto casi inabarcable. Las noticias aparecen antes entre # y @ que en los teletipos que llegan a las redacciones. Y con este suceso no iba a ser menos. Las primeras imágenes del seísmo y sus consecuencias que publicaban los medios eran tomadas de usuarios de twitter de la zona. Pero, además, twitter ha traído otra cosa, el nuevo debate al que nos referimos, ha democratizado el acceso a los medios y sobre todo a quienes los hacen. Los usuarios pueden interactuar con periodistas y directores de medios con tan solo apretar una tecla.

Poco después de que elmundo.es colgara en internet una foto en la que se veía a una mujer llorar por la pérdida de un familiar que se veía al fondo tendido entre los escombros, el twitter de Pedro J. Ramírez se llenaba de mensajes pidiéndole que la cambiara. Inmediatamente el debate que se activó en twitter se trasladó a la redacción. ¿Debía publicarse la foto entera? ¿Es mejor cortarla para no herir al lector más sensible? ¿Si se hace, es "censurar" parte de la información? ¿Hay muertos de primera y muertos de segunda? ¿Si lo hacemos con Haití, o con Japón, por qué no lo vamos hacer con Murcia?

Las reacciones en twitter iban aumentando conforme se acercaba la noche. Incluso la polémica se trasladaba a otros profesionales, vía twitter. Comenzaba ahí, casi sin darnos cuenta, otro debate que comenta hoy Arcadi Espada en su blog con el título de "El lector piensa por ti": ¿hasta qué punto puede intervenir el lector en la confección del periódico? ¿Es legítimo que la decisión de unos cuantos lectores afecte al resto? A lo que nosotros añadimos ¿nuestros lectores... son twitter, son los comentarios de un (amplio) porcentaje de tuiteros suficientemente representativos de todos nuestros lectores?


Primera versión de la portada, con la foto íntegra.

Segunda versión, con la foto editada para eliminar el cadáver, y que finalmente ha salido publicada hoy.


Una vez cambiada la imagen tanto en internet como en la portada del diario, se mantenía la conversación del director con sus followers (seguidores en twitter). En ese momento, nuestro querido Juanra Martín, maestro de periodistas en la Universidad Pontificia de Salamanca, hace a Pedro J. la pregunta que nos faltaba para entender todo el proceso: "¿Qué opinaban en la redacción?" Nuestro director admite que en la redacción la mayoría le dice que la foto hay que darla entera, esa es la opinión de los profesionales (que, además, están tuiteando también en este sentido, el de no privar de información al lector por muy molesta que pueda resultar, con alguna excepción que tuitea en favor de no darla). Incluso reconoce Pedro J. que ésa era su opinion inicial. Sin embargo, el clamor de twitter le hace replanteárselo, asumiendo eso sí, más tarde, que es posible que no se haya acertado en esta ocasión:




Parte de la "conversación" de ayer en twitter; y nuevo tuit publicado esta mañana por Pedro J. planteando el debate. ¿Se equivocó el director de El Mundo al cortar la foto haciendo caso a sus followers, o decidió "equivocarse" para plantear este interesantísimo y nuevo debate sobre las redes sociales y el periodismo"

Según nuestro punto de vista, se cometió un error cortando así la imagen... que como muestra el post del jefe de fotografía del periódico, Ángel Casaña, aparece publicada íntegramente en la mayor parte de los periódicos de hoy. Nosotros no la hubieramos cortado. Ese hombre que yace entre los escombros es información. Y además es el motivo que justifica toda la (magnífica) foto. Es la víctima de la catástrofe que casi le sepulta y el motivo que explica la tragedia y el dolor de las personas en primer plano. Incluso formalmente, pensamos que la imagen no es gratuita ni menoscaba el derecho al honor y la dignidad del fallecido. Está en un plano posterior y a un tamaño reducidísimo. Lo que desborda esa imagen es el desgarro de las personas que contemplan la escena. Es un fotón. Contaba esta mañana nuestro amigo y fotero Alberto Cuellar desde Lorca (absolutamente brutal todo lo que está contando hoy este fotoperiodista en tuiter desde el mismo lugar donde suceden los hechos, mientras dispara su cámara), via tuiter que estaba con el fotógrafo de EFE que hizo la foto. Humilde, dice que fue una casualidad. Casi todas las grandes imágenes son fruto de saber capturar la casualidad. Y eso merece una portada. Pero este es un debate casi tan antiguo como nuestra profesión. Y nos tememos que no pararemos de planteárnoslo, prácticamente a diario.



Os adjuntamos dos encuestas para recabar vuestra opinión. Una con el viejo debate de si dar o no la foto y otra con el nuevo debate originado gracias a twitter.




lunes, 4 de abril de 2011

Información horizontal

Lo vertical es tensión, mientras que lo horizontal es calma. A grandes rasgos, claro, porque también depende de dónde se coloquen los "ejes" vertical y horizontal en una composición... y contando con que de verdad exista esa "sintaxis de la imagen" sobre la que algunos han teorizado (uno de los clásicos por excelencia es, precisamente, "La sintaxis de la imagen" de D.A. Dondis).

Tal vez por eso, buscando esa "tensión" necesaria en el periodismo, la norma clásica en el diseño de periódicos en formato tabloide sea la de "verticalizar" las páginas, intentar "estilizarlas" y que sean así más dinámicas.

En esta página de primera edición de la sección de España se informa sobre los últimos escándalos en la lucha antiterrorista. Por debajo llevamos el tema del vídeo en el que un etarra le confiesa al juez Garzón lo que tenían previsto hacer si no les hubieran detenido a tiempo: ¿"Secuestrar y...?", pregunta el juez. "Ejecutar", responde el señor. Se complementa con una pequeña pieza en la columna de salida sobre las distintas disputas políticas en torno a la legalización de Sortu. Todo ello bajo un cintillo que unifica estas noticias en torno a un mismo tema de "La lucha antiterrorista/La acción judicial".



Pero, para segunda edición empiezan a conocerse más detalles sobre las "actas" de ETA y necesitamos organizar las cosas de otro modo. El asunto del vídeo lleva todo el día en internet y en las televisiones y se puede sacrificar esa pieza, aunque el redactor jefe prefiere conservar al menos las imágenes con un pequeño texto, o incluso con un pie titulado. La solución más sencillas es dejar las cosas como están y sustituir el texto anterior del vídeo por el del nuevo tema. "Disimulamos", claro, porque el texto no está relacionado directamente con las imágenes del vídeo... a cambio de mantener la deseada verticalidad.



O, apurados por tanto "disimulo", intentamos algo un poco marciano (por lo enormemente desequilibrado que resulta llevar todas las imágenes a una esquina inferior) para "separar" así el vídeo de un texto que no es el suyo, y poder seguir siendo siendo verticales.




Pero no funciona. Además del mencionado desequilibrio, la información, los contenidos, nos están pidiendo que dejemos todo mucho más claro. Y seguimos y seguimos dando alguna que otra vuelta siempre con la verticalidad metida entre ceja y ceja, queriendo evitar la temida y plana estructura horizontal, hasta que... comprendemos que, en realidad, no tenemos porqué evitarla en este caso. Que si maquetar es informar, y si los contenidos son los que son, y nuestra labor es ordenarlos, jerarquizarlos e informar así, con la estructura de la página también, entonces, es evidente que estamos ante un caso de información horizontal.



Os dejamos una pequeña encuestita por si queréis dejar vuestra opinión sobre las distintas opciones, en la que observaréis lo "imparcial" de las propuestas:

miércoles, 16 de febrero de 2011

La foto de portada

Primero hacemos las páginas interiores del periódico, y después hacemos la primera página. Suele ser siempre así, o casi siempre. Y si hemos conseguido una página poderosa gracias a una buena fotografía en un tema que casi seguro abrirá la portada del periódico... entonces rezamos cuando comienza la reunión de primera, ese cónclave diario en el que el director junto con los responsables de todas las secciones del diario deciden los temas de la primera página. Y las fotos.


Así de bien nos quedó la apertura de Mundo el sábado por la tarde. Todavía no había empezado la reunión. Después de la emocionante salida del poder de Mubarak un día antes, en Egipto se busca líder y ante la atomizada "oposición" del país los ojos se vuelven hacia Wael Ghonim, el joven que promovió desde un ordenador la "Revolución del Nilo". También los periódicos occidentales buscamos ese líder que seguramente no existe y en vez de líder encontramos a este joven "promotor" de la protesta ciudadana, de quien no hay muchas fotografías. Tras varias horas de pasear los ojos por la pantalla de un ordenador nos llega a última hora una fotografía que, a pesar de que técnicamente no es del todo buena, es una imagen poderosa, llena de simbolismo. El encuadre original es horizontal aunque el corte extremo en vertical que le dimos, y que nos armó la página, hace que mejore muchísimo, que gane fuerza. Tanta... que nos la quitaron, por la fuerza, para la portada.


Obligándonos a buscar otra imagen o a rehacer la página interior. Pudimos mantener la estructura de la apertura de Mundo con esta otra imagen, también editada, que no está mal... pero no es lo mismo. ¿O sí?


Tampoco resulta igual la fotografía en cuestión maquetada en la portada, como podéis ver. Es imposible darla a tanto tamaño como en la primera de Mundo y el corte horizontal resta protagonismo a Ghonim, además de fuerza... pero está en la primera página del periódico.

¿Qué es mejor? ¿Colocar la fotografía buena abriendo la sección de Internacional y así poder darla con el tamaño y con el corte que queramos, sacando de la imagen todo lo que puede ofrecernos? ¿O llevarla a la portada del periódico, la página más importante, la que mucha más gente va a ver (porque hay quien al día siguiente sólo verá las portadas de los periódicos)? ¿Debemos "desperdiciar" las mejores imágenes a cambio de que vayan en la mejor de las páginas? ¿O debemos dar las mejores imágenes en la mejor página, aunque no sea de la mejor forma, para hacer así la mejor de las primeras páginas posible, siendo como es la página que "vende" todo el periódico?

Es un debate interesante, con puntos a favor de una y otra opción, y que tal vez se produzca a diario en otros periódicos... pero no en el nuestro, donde la elección está clara desde el primer día de su existencia: la mejor foto del tema que abre el diario se da en la portada, siguiendo aquella máxima de "lo que no está en la primera página, no existe".

Como suponemos que no todo el mundo estará de acuerdo, o sí, incluimos una de nuestras encuestitas para que nos deis vuestra opinion sobre la foto de portada.



Postdata: Este nuevo caso práctico está dedicado a un gran profesor de periodismo de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona y a todos sus alumnos. Se lo merecen ellos, y él, porque, a pesar de tener cierta confusión con Messi y Di Stéfano de la que por desgracia nos tememos que será imposible rescatarle, en lo relativo al diseño periodístico y al periodismo en general, su saber es mucho, casi tanto como su amor contagioso por los periódicos. Sabemos que aprecia nuestros "casos prácticos", que alguno ha mostrado a sus alumnos, y por eso esta pequeña dedicatoria. Un abrazo para ti, Carlos, y para todos los alumnos, que a pesar de la que está cayendo siguen formándose para esta maravillosa profesión que, lo diga el gurú o el gurugú, nunca dejará de existir.

jueves, 27 de enero de 2011

Pantallazos... 2

No es el título de una secuela peliculera... es que la actualidad ha venido a echarnos una mano tan sólo un día después de que publicásemos nuestro último post. Un balón que entra pero no entra en un clarísimo gol que clarísimamente no lo ha sido, ha generado que tuviéramos que colocar no un pantallazo en una página de deportes, el de siempre, el que no se ve, el que nos impide además poder dar sola imagen poderosa, sino... ¡CINCO! Y todos de esa misma jugada. No queríamos sopa... pues cinco cazos.



Comentábamos en el post anterior que la tesis más razonable es aprovechar el tamaño del papel para dar mejor una gran imagen (algo que no puede hacerse en la mayor parte de las pantallas), una gran fotografía de calidad y no imágenes en baja resolución capturadas de un vídeo, y dejar para internet la posibilidad de dar esas secuencias de imágenes, o vídeos directamente, para las jugadas "polémicas". Porque en eso una pantalla de ordenador, y la posibilidad de la animación, es superior. Pero no sólo no nos hicieron caso en el periódico, emborronando de nuevo sus páginas de papel con pantallazos, sino que ¡hasta internet! se quiso apuntar a nuestros "queridos" pantallazos... No queríais darlo en un soporte, pues en los dos.

Y tantos pantallazos, a fin de cuentas, para una jugada en la que no llego a entender dónde está la polémica porque todos estaremos de acuerdo en que el balón no entra en la portería... ¿no? Clarísimo.

miércoles, 26 de enero de 2011

Pantallazos, ¿pantallazos?, ¡pantallazos!

Si ven a alguien acercándose el periódico a la cara no es que tenga presbicia. Posiblemente esté viendo (o intentando ver) un pantallazo (una imagen capturada de un vídeo, generalmente de la televisión y con una resolución tan pequeño que apenas permite darla a una columna).

Esto es un pantallazo.

Lejos de corresponderse con su sonoro nombre, son pequeños, borrosos y poco nítidos. Además, te obligan a achinar los ojos, que no es que esté mal, pero es que los ojos son un tema muy delicado. Los meten porque dicen que son "imprescindibles", que los lectores quieren ver (¿?) el momento exacto de la polémica falta, la inexistente mano o el clamoroso fuera de juego. Sinceramente, el que consiga ver algo en esos pantallazos es más por sugestión que por buena vista. Porque verse, lo que se dice verse, no se ve nada de nada. Si acaso se intuye. Y a veces ni eso.

Más pantallazos. Imprescindibles.

Y cada vez son más comunes, porque en esta apretadísima liga-de-dos, la polémica ronda como Pedro por su casa y claro, cuanto más polémica más pantallazos y cuantos más pantallazos más polémica y así en un eterno círculo vicioso de... pantallazos. Y claro, como el fútbol lo abarca todo, el resto de deportes se pican y también quieren sus pantallazos: baloncesto, motociclismo, fórmula 1, etc. No hay deporte que no tenga su pantallazo.

Pantallazos en motociclismo.



Mejor un vídeo como Dios manda.

Sin embargo, nosotros, que intentamos huir de la polémica barata (sólo de la barata), buscamos que los redactores no metan el dichoso pantallazo. Pero no hay manera. Al argumento de: "Si esto ya está en Internet" recibimos la respuesta de "pero nosotros no somos Internet"; al de "pero si cuando salga ya ha pasado un día y medio", el de "sí, pero habrá alguien que no se haya enterado"; y al de "pero si no se ve nada" el de "ya, pero hay que darlo". Este última frase, como bien pensáis, es nuestra favorita. Nos encanta. Apenas nos cabrea. Porque claro, tiene día y medio, no se ve un carajo y no aporta nada. Pero hay que darlo. ¡Viva el periodismo!

Y en baloncesto.


Lo hemos intentado por activa y por pasiva, y no hay manera. Ellos, instalados en el pasado, quieren el pantallazo y se niegan a dar paso al fotón grande y a remitir a la web. Que sería lo suyo, aprovechar el potencial del papel para dar una gran foto, un fotón, y con otros elementos, como apoyos y llamadas, remitir a las web. Páginas con cada vez más visitas y que están potenciando el tema audiovisual, como tiene que ser, por otra parte.

Pero no hay manera, ellos quieren sus pantallazos, no vaya a ser que alguien se quede sin ver la borrosa pierna que derriba al borroso jugador en los borrosos límites del área y que impide el borroso gol.


Con lo bien que se ven los goles en un vídeo.

Nosotros, mientras tanto, seguiremos con nuestra (inútil) resistencia numantina. Intentando que cada vez que haya una falta no le gritemos a la tele: "Ahí va otro pantallazo".