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jueves, 7 de septiembre de 2017

'De políticos y otros animales'


Ayer se inauguró en un edificio emblemático para la historia de la prensa madrileña la exposición 'De políticos y otros animales', muestra representativa de toda la obra de Ricardo Martínez, uno de los más grandes ilustradores de la prensa de todo el mundo a quien tenemos la suerte de tener como compañero y amigo desde hace muchos años.

Los asombrosos originales de los dibujos de Ricardo se pueden admirar hasta el próximo 27 de septiembre colgados en las paredes de una de las salas más especiales de la Fundación Diario Madrid, en la calle Larra, 14. Edificio que fue sede de diarios históricos como El Sol, nacido en 1917 y  en el que escribieron durante sus años gloriosos previos a la Guerra Civil los más destacados intelectuales del país, como Ortega, Unamuno, Menéndez Pidal, Valle Inclán... Terminada la contienda, en sus talleres se editó el diario Arriba y también fue sede del diario Marca hasta mediados de la década de los sesenta. Ahora, además de todas sus actividades y de ser desde hace una década el lugar donde se imparten clases del prestigioso Istituto Europeo di Design, alberga durante este mes arte convertido en periodismo.



Ricardo Martínez durante la presentación de su exposición.

El propio Ricardo presentó en pocas palabras —es más hombre de lápices—, llenas de su humor tierno, primero un agradecimiento a quienes le han ayudado y a quienes le acompañábamos, y después habló de su obra, organizada para esta muestra en varias secciones temáticas: Viñeta humorística, Ilustración política, Goomer —su personaje dibujado, entrañable viajero galáctico a través del cuál nos ha ofrecido una visión de nuestra sociedad crítica y cariñosa—, e Ilustración, en la que como no puede ser de otra forma están sus queridos animales... de los que os hablaremos más adelante.







También forman parte de la exposición los cuadernos personales de Ricardo con los bocetos de sus ilustraciones, simples cuadernos de cuadros con espiral de los que usamos cualquiera, los cuadernos del colegio, vamos; publicaciones con sus creaciones en distintos formatos, libros incluidos; o el material que utiliza para lograr el milagro y que no puede ser más sencillo: dos lápices de distinta dureza, borrador, estilógrafo, tinta china y una cuchilla para rascar la tinta.


En las ilustraciones expuestas en la muestra podemos ver distintas técnicas, mixtas en algunos casos, el uso del color fundamentalmente en su personaje Goomer, pero lo que resulta más asombroso es poder contemplar el original de sus más espectaculares animales realizados con la técnica del scrachtboard —aunque hay quien prefiere utilizar el término en castellano esgrafiado para  esta forma de dibujar, considero que no es una traducción del todo exacta—. Es una especialización del dibujo muy ligada a los Estados Unidos, país en el que residió y trabajó Ricardo en su juventud y de cuyos maestros norteamericanos aprendió. Ya os hemos comentado en alguna ocasión en qué consiste esta técnica tan difícil pero de resultados espectaculares. Básicamente es una mezcla de dibujo y grabado que se consigue partiendo de una mancha de tinta negra a la que se va rascando con una cuchilla las partes luminosas para que el dibujo "aparezca", como si dibujásemos al revés, podría decirse. Y créanme si les digo que ninguna de estas fotografías, como tampoco logra hacerlo ninguna pantalla, puede reflejar exactamente —en realidad, ni remotamente— lo que es contemplar un original de Ricardo de los que ahora pueden verse en Madrid. Háganlo si pueden, vengan a verlos.










Nos encontramos además con amigos y gente importante del periodismo, visual y escrito. Antonio Rubio, Carlos Boyero, Carmelo Caderot, Rodrigo Sánchez, Ulises Culebro, Raúl Arias, Julio Rey...

Dos 'instituciones', cada uno de ellos en su especialidad dentro del periodismo español: Carlos Boyero (izda.), en la crítica cinematográfica y Antonio Rubio (dcha.), en el periodismo de investigación.

Muchísimo talento gráfico y periodístico en esta imagen (de izda. a dcha.): Carmelo G. Caderot, primer director de arte del diario El Mundo y creador de su diseño original; Rodrigo Sánchez, actual director de arte en el mismo diario y responsable de todas las revistas del grupo Unidad Editorial, incluidas sus premiadas portadas de Metrópoli, posiblemente el mejor periodismo visual del mundo; Raúl Arias, talento puro en la ilustración, maestro en múltiples técnicas; María González, actualmente responsable de diseño de Papel, suplemento dominical del diario El Mundo, y con una amplia trayectoria en todas las revistas del grupo al máximo nivel profesional; y el gran Ulises Culebro, periodismo dibujado a diario con inteligencia, elegancia y un estilo indiscutiblemente propio.


El animal ilustrado

Uno de los últimos proyectos de Ricardo Martínez ha sido la publicación de un libro —supongo que muchos de ustedes ya lo conocen y puede que hasta tengan la suerte de tenerlo ya en sus manos— que recoge una de sus pasiones: los animales. Un libro, que es mucho más que un libro.


En esta exposición pueden verse algunos de los originales de de El Animal ilustrado, como la soberbia jirafa que hemos reproducido arriba dibujada con la mencionada técnica del scrachtboard. Esta obra, en la que tuve la inmensa suerte de colaborar en su diseño a las órdenes de Rodrigo Sánchez, está editada por Libros.com gracias a una exitosa campaña de crowfunding que ya terminó con más de 300 mecenas. Por supuesto, el libro sigue a la venta.

Un libro que es mucho más que un libro, decíamos, porque no sólo están las fabulosas ilustraciones de Ricardo y muchos de sus bocetos, sino porque Rodrigo Sánchez las ha puesto en página con un talento que potencia aún más la fuerza de las imágenes. La edición de los textos que abren el libro es un trabajo de diseño a la altura de las geniales ilustraciones. No soy parcial, claro. Por eso lo mejor es que ojeen el libro. El libro impreso.







Volver a editar o reimprimir un libro de estas características es muy difícil, así que todos aquellos a quienes les interese la ilustración y el diseño deberían aprovechar para hacerse con una joya como ésta que, con el paso del tiempo, lo único que puede hacer es revalorizarse. Vayan a la web de Libros.com. Y, por supuesto, vean los originales, alucinen con ellos en la calle Larra de Madrid.


martes, 7 de marzo de 2017

Dónde estamos, cómo hemos llegado hasta aquí y por qué el futuro está en el móvil (I)

Pocas formas mejores de celebrar un aniversario que echando la vista atrás para ver cuánto y cómo hemos cambiado. La retrospectiva fue el leitmotiv de la más reciente edición de las Jornadas de Fotografía, Edición y Diseño que por 20º año consecutivo organizó la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Comunicación de la Universidad San Pablo CEU. Una oportunidad para hacer balance y ver cómo han evolucionado en estas dos décadas el trabajo de los profesionales del diseño y la fotografía. Un acto al que asistió la profesora Pilar Concejo, una de las impulsoras del evento original y decana de la facultad en el momento de la primera edición. 

La primera sesión se orientó sobre todo a la fotografía, con las ponencias de los profesores Diego Caballo y Concha Casajús. Mención aparte para Mario Tascón, quien realizó una punzante reflexión sobre la ausencia de innovación en los periódicos impresos.

Fotoperiodismo y compromiso


Diego Caballo estructuró su exposición alternando muestras del trabajo de algunos de los más destacados profesionales en España (la mayoría además pasaron en algún momento por la misma mesa a lo largo de los años) con la enumeración de algunos principios que debe tener un buen fotoperiodista y con consejos técnicos. Entre la nómina de nombres, y por citar sólo algunos: Javier Bauluz, Gervasio Sánchez, Santi Lyon, Cristina García Rodero, Marisa Flórez, Paul Hanna, Carlos Rosillo… 



Cabello mostró sendos ejemplos de cómo la edición de la fotografía modifica el mensaje de la imagen y muestra realidades diferentes


El ponente explicó que la fotografía debe mostrar la realidad y contar un relato. Una buena fotografía impacta, informa y emociona, pero tras el objetivo debe estar una persona con la sensibilidad de un contador de historias. 

A menudo, una gran fotografía es producto de la experimentación, de buscar una posición diferente donde colocar la cámara o, sencillamente, de tener suerte y estar en el sitio adecuado en el momento justo. Por eso -insistió Caballo- el fotoperiodista debe ser audaz, ir más allá de la agenda de actos y celebraciones oficiales, llegar un poco antes del inicio del evento, ser el último en irse una vez concluido e ir siempre buscando un detalle diferenciador. 

Una foto es una obra personal de un autor y por tanto es inseparable de sus intereses o condicionantes, que incluso le pueden hacer escoger un destino, un conflicto o un encuadre determinado. Este campo a veces entra en conflicto con la edición fotográfica, un proceso necesario para publicar la imagen en cualquier soporte pero que si no se hace con precaución puede cambiar el mensaje que pretendía transmitir el autor.

Tras Diego Caballo fue el turno para la también profesora Concha Casajús, que expuso su trabajo fotográfico mostrando unos diaporamas: fotografías fijas en movimiento combinadas con una banda sonora que enfatiza y estructura el relato. Casajús no se definió como fotoperiodista pero sí admitió un interés por la narración de historias.


La profesora Casajús expuso dos muestras de su trabajo. La primera, titulada “África traslúcida”, está más próxima a la fotografía artística, al ser una colección de imágenes de naturaleza y escenas costumbristas de la vida diaria del continente africano. Sin embargo, fue otro de los trabajos que expuso Casajús el que logra aunar la plasticidad y la composición de la buena fotografía con el compromiso y el posicionamiento que define al periodismo.

La profesora Casajús durante su intervención en las Jornadas del CEU

Se trata del trabajo “Mujeres que rompieron el silencio”. De nuevo, un diaporama que combina imágenes, música y, en esta ocasión, texto. Como decíamos, este trabajo combina la buena composición con el compromiso y la denuncia de la situación de desigualdad de la mujer en la República Democrática del Congo, a través de testimonios de mujeres víctimas de abusos y agresiones, todo con el objetivo de concienciar y lograr cambios legales en aquel país, donde estos crímenes quedan impunes demasiado a menudo.

Mario Tascón: como los periódicos impresos han cavado su propia tumba. 



Mario Tascón puso el broche a la primera sesión. El ponente, responsable del estudio de diseño Prodigioso Volcán, expuso ejemplos de innovación en el papel impreso que, aunque pudieran rozar lo anecdótico -una revista con páginas hechas con semillas que se puede plantar una vez leída- le sirvieron para criticar la falta de innovación de aquellas empresas periodísticas que se empeñan en apostar en contra de sus propios intereses y anuncian la muerte de su principal producto, al tiempo que retiran recursos de la edición impresa o directamente prescinden de gente en las redacciones.

Tascón se apoyó después en algunos conceptos del campo de la psicología para explicar ese mecanismo de toma de decisiones, desde la tendencia que todos tenemos a optar de forma inconsciente por la opción menos arriesgada hasta las fases del duelo que atravesaron esos empresarios de los medios en el proceso de asumir que su producto estaba en vías de desaparición. Una actitud que contribuye a acentuar la caída de la credibilidad de los medios y la falta de confianza del público Y que ha ocasionado que algunas famosas filtraciones masivas de información recientes hayan tenido como intermediarios a informáticos y páginas de volcado masivo de datos como Wikileaks, y no a los periodistas o los periódicos. 

El ponente explica uno de los errores frecuentes en los medios: creer que el proceso de elaboración de la información es el mismo sin tener en cuenta el soporte al que va destinado

Finalmente, Tascón expuso que la tendencia de la información es claramente móvil, con un 60% de lectores que ya usan este dispositivo como principal vía de acceso a la información. Esto provoca cambios técnicos (el contenido debe ser como el agua, adaptarse al soporte que lo contiene) al tiempo que genera nuevas perfiles en las empresas periodísticas y de comunicación (programadores, diseñadores web, analistas de datos, etc.). y provoca que otros perfiles se modernicen y adquieran nuevas habilidades (el redactor debe ser ahora capaz de editar y promocionar su propio contenido en redes sociales). 

Para terminar con una arenga, el ponente animó a no tener miedo a copiar e inspirarse en trabajos ya hechos, pero explicó que la creatividad surge a menudo de coger lo establecido y tratar de hacer algo diferente a partir de ello. Para conseguirlo es preciso tener también la capacidad técnica: “todos tenemos cientos de ideas geniales cada día, pero hay que ponerlas en práctica”.


Texto y fotografías de Abel España. Fotografía Concha Casajús de USP CEU

miércoles, 6 de abril de 2016

Entrevista al ilustrador Guillermo Ortego



Foto de Guillermo Ortego
Guillermo Ortego.


"Captar la esencia de una persona con muy pocas marcas
en el papel es uno de los retos más complicado
s"


Sin haber cumplido todavía la treintena, Guillermo Ortego (Madrid, 1986) ya ha trabajado como entintador para DC, Valiant y Marvel, las editoriales más importantes del mundo de los cómics de superhéroes y con alguno de los ilustradores más destacados del panorama cómic mundial. Aunque en la actualidad reside en Londres, los inicios de Will Ortego se sitúan en Madrid, en la revista Mediapunta, donde en 2008 tuvo la primera oportunidad de dibujar. Sólo un año más tarde, tras licenciarse en Historia en 2009, comenzaba a poner sus pinceles al servicio de los grandes de la industria americana. Ahora ha dado el salto a la ilustración en los periódicos, donde ha hecho portadas muy comiqueras para Metrópoli o Motor, ambos del diario El Mundo y donde también ha dibujado a personajes tan alejados de los superhéroes como Rajoy, Sánchez, Rivera o Iglesias


¿Cómo empezaste en el mundo de la ilustración?


Mi primer trabajo profesional en este campo fue allá por 2008, todavía en mi año final de carrera, en la revista de fútbol Mediapunta, que se repartía de manera gratuita en los estadios del país en cada jornada de Liga. Mi padre, que es periodista deportivo, colaboraba entonces con ellos y a través de él pude enseñarles algunas muestras de mi trabajo. Parece que les gustó ya que estuve colaborando con ellos hasta el triste cierre de revista en 2014.

Marcapáginas para la editorial Everest con un retrato de DiStefano

Pep Guardiola, para la revista Mediapunta


¿Cómo has llegado a trabajar para Marvel y DC, las editoriales más importantes en el mundo del cómic?


Mi primer trabajo en Marvel en el verano de 2009 se debe sin duda a la agencia de autores Nutopi@, con la que había empezado a colaborar unos meses atrás realizando pruebas de entintado sobre algunos de sus dibujantes que ya trabajaban en el mercado americano. 

Tuve la suerte de que las pruebas gustaran a Paco Díaz, autor mallorquín que ya había empezado a colaborar con Marvel a finales de los años 90, y que tuvo la valentía de elegirme como su próximo entintador. Nuestro primer proyecto juntos fueron unas once páginas para "Dark X-Men: The Beginning" y dado la justísima fecha de entrega viajé a Mallorca para que pudiéramos trabajar codo con codo. Creo que hicimos las páginas en cinco o seis días y nos lo pasamos genial, la verdad.

La portada de "Lobo" es una de las que ha entintado Ortego para DC
La portada de "Lobo" es una de las que ha entintado Ortego para DC

En "Guardians of Infintiy" Ortego participa en varias páginas
En "Guardians of Infintiy" Ortego participa en varias páginas 

A partir de ahí seguí colaborando con Paco durante cerca de año y medio tanto en Marvel como en Panini y a finales de 2010 empecé a entintar a Emanuela Lupacchino en la serie regular "X-Factor" para Marvel. Con ella estuve trabajando de manera mensual durante los próximos tres años y medio y de Marvel saltamos a DC y a Valiant Comics. Con el tiempo, en definitiva, ha sido el efecto bola de nieve el que me ha llevado a encadenar un trabajo con otro, cuanto más publicaba, más visibilidad tenía y más oportunidades por tanto de colaborar con otros dibujantes, como han sido Jim Cheung, Mikel Janin, Robson Rocha y Ardian Syaf.

Son varios los dibujantes españoles que trabajan o han trabajado para editoriales estadounidenses. ¿Hay buena cantera de dibujantes en España o aquí no hay suficiente tirón del cómic para vivir de ellos?


Yo no diría que son varios, yo diría que son muchos y además algunos de los mejores de la industria y no lo digo por orgullo patrio precisamente. Pienso en gente como David Aja, Guillem March, Raúl Allen, Tomeu Morey o Jorge Jiménez. La cantera de dibujantes de cómic es excelente y efectivamente no hay una industria nacional que permita darles de comer, con lo que la mayoría si no todos terminan trabajando para el mercado americano o franco-belga, cosa que no tiene por qué verse necesariamente como trágica. Algo bueno tenía que traer la globalización.

¿Cómo afrontas el trabajo para hacer una portada de un cómic?


Lo cierto es que como ilustrador no he tenido la suerte todavía de dibujar ninguna portada de cómic, pero sin embargo si que me he estado exprimiendo la cabeza tratando de averiguar cuál es la diferencia entre una buena ilustración, una buena portada y una buena "splash page" interior en un cómic (una página con una única viñeta que ocupa la totalidad de ésta), porque lo cierto es que son cosas diferentes. 

En el pasado las diferencias es posible que fueran menores, con algunas excepciones de grandes portadistas, pero ahora yo creo que el componente gráfico y los juegos visuales son claves para condensar y simplicar la información, para hacer que la portada te entre por los ojos y casi te de una patada en los morros. Aquí pienso sobre todo en el trabajo de gente como David Aja o Matt Taylor. La sencillez es una de las cosas más difíciles de conseguir.

Ilustraciones que Ortego tiene colgadas en su tumblr
Ilustraciones que Ortego tiene colgadas en su tumblr

Como entintador si que he podido trabajar en un buen número de portadas a lo largo de los años y lo cierto es que en esta etapa del proceso no hay verdadera diferencia práctica y las abordo como abordaría una viñeta única. En general, de hecho, suelen ser más sencillas que las páginas interiores, están mejor pagadas y además tanto dibujante como entintador y colorista pueden añadir sus firmas, cosa que siempre reconforta el ego.

¿Por qué decides dar el salto a la ilustración en un periódico?


El salto al terreno de la ilustración ha sido una de las decisiones que más me ha costado tomar y ha sido el resultado tanto de la parte negativa como positiva de estos casi siete años como entintador "full-time", porque al margen de las colaboraciones con la revista Mediapunta y algunos retratos para la Editorial Everest, el 90% de mi tiempo lo he dedicado a los superhérores.

La parte negativa es que es un trabajo que fagocita la totalidad de tu vida y cualquier autor de cómic lo puede corroborar. Más de diez horas al día delante de la mesa de dibujo, seis, siete días a la semana si la fecha de entrega lo exige. Y de vacaciones no hablemos, aunque sí tenemos la oportunidad de viajar por el mundo de Salón del Cómic en Salón del Cómic, que sin lugar a dudas es estupendo.

El nivel de detalle de las ilustraciones de Ortego es impresionante, como en esta de Metrópoli
El nivel de detalle de las ilustraciones de Ortego es impresionante, como en esta de Metrópoli



La parte positiva de todos estos años de trabajo es la satisfacción de haber cumplido mis objetivos como entintador. Cuando empecé en 2009 nunca pensé que llegaría a trabajar en alguno de los títulos en los que he trabajado y sobre todo con algunos de los dibujantes con los que he trabajado. Y en ese sentido, con las expectativas cumplidas y cansado de los ritmos de entrega mensuales, el salto al mundo de la ilustración se presenta como un nuevo desafío que me permita crecer como artista, cambiar mis ritmos de trabajo y los clientes y productos en los que trabajo. 

Aquí El Mundo y su director de arte, Rodrigo Sánchez, han jugado un papel fundamental, no sólo por el trabajo que me han estado dando y lo bien que me han tratado, sino porque a nivel simbólico me han mostrado que sí que es posible que pueda hacerme un hueco en el mundo de la ilustración, ya que por desgracia la ilustración y el cómic son más bien compartimentos estancos que se relacionan poco, por raro que parezca.

¿Qué diferencias ves entre trabajar en ilustraciones para un periódico y trabajar para un cómic?


De entrada son productos muy distintos, aunque no hay que olvidar que los orígenes de la prensa y los del cómic moderno van un poco de la mano. Son medios distintos en definitiva, aunque ambos combinan imágenes y textos con cierto sentido de diseño en la transmisión de un mensaje y sus dinámicas de construcción son también necesariamente distintas. Pero sin ponernos metafísicos y a nivel práctico, como ilustrador, no he experimentado notables diferencias en el sentido que me sigue llegando una pequeña descripción de lo que el cliente necesita y una fecha en la que debe estar terminado. Y como además creo haber empezado a ganarme fama de lento, jeje, ciertos encargos para el diario, diario, que se suelen necesitar en el día y dependen de la actualidad del momento, no suelen llegar a mi mesa, en favor de otros que se planifican con un poco más de antelación en los distintos suplementos semanales y en los que asuntos de entretenimiento y cultura pop suelen tratarse habitualmente.

El suplemento de Motor y la revista Metrópoli han sido dos de las publicaciones donde Ortego ha publicado sus ilustraciones

De hecho la mayor parte de los encargos que he realizado tienen un punto superheróico, al menos en los visual (dado mi propio estilo, muy de cómic americano) y en ese sentido sigo valiéndome de las mismas herramientas visuales que en los cómics de superhéroes.




¿Dibujar personas reales supone un hándicap a la hora de ilustrar? ¿Cómo afrontas el reto de plasmar en papel a una persona real?


Yo no lo llamaría un handicap, creo que es parte del proceso de dibujar seres humanos. En mayor o menor medida todo dibujante tiene sus referencias a la hora de crear personajes, aunque éstos sean de su entorno y no conocidos, o incluso utilizan espejos para captar las expresiones faciales y se hacen fotos para poses complicadas. 

El tema de que el parecido sea necesidad porque el dibujo se trate de un retrato es un extra de dificultad, aunque tal vez el parecido más estricto, el académico, donde todo está matemáticamente en su sitio, sea más "sencillo" que el de la caricatura o cartoon, sin que ésta sea necesariamente humorística. 


Ilustración candidatos 20-D
Del dibujo...
Portada candidatos 20-D
... A la portada


Todas las caras, al fin y al cabo, se parecen; ojos, cejas, nariz y boca. Pero saber captar la esencia de una persona con muy pocas marcas en el papel es uno de los retos más complicados. También creo que marca la diferencia el conocer a la persona o no. Si es completamente desconocida y únicamente tienes acceso a fotografías estás dependiendo de la habilidad de otros, en este caso el fotógrafo, para capturar lo que esa persona es en una única imagen. Si por el contrario sigue siendo desconocida pero la tienes ante ti, bien está posando para el retrato o la observas desde la distancia, tú mismo puedes empezar a hacerte una idea de quién tienes ante ti. 

Es más y aunque parezca contradictorio y sin que tenga prueba alguna de que esto sea cierto, es posible que un desconocido que te tiene ante si sea capaz de captarte en un instante mucho mejor que aquel que te conoce de hace décadas. O simplemente es que he leido demasiado Javier Marías.

lunes, 15 de febrero de 2016

Firmas en caja alta: Rodrigo Sánchez

Este pasado fin de semana se ha celebrado en Siracusa (Nueva York, EEUU) la elección de los ganadores de la 37 edición de los premios SND a los periódicos mejor diseñados del planeta. Pronto sabremos qué periódico será elegido como el mejor diseñado en 2016, galardón que recibirá durante la celebración del congreso de la SND que tendrá lugar en San Francisco los días 7, 8 y 9 de Abril. Durante esos tres días se reúnen en California los mejores diseñadores de prensa del mundo en los que dan su punto de vista sobre la profesión. Este año, además, contará con dos españoles, Alberto Cairo y el Director de Arte de El Mundo Rodrigo Sánchez.

La SND publica una entrevista en inglés con el reconocido Director de Arte de El Mundo y las revistas de Unidad Editorial y que nosotros recogemos en castellano aquí, bajo nuestra sección Firmas En Caja Alta, donde los más destacados profesionales del diseño periodístico, y el periodismo en general, dan su punto de vista.



Rodrigo Sánchez ha pasado la mayor parte de su vida profesional rodeado de periódicos y revistas, donde se siente como pez en el agua. Inició su andadura en el mundo de la prensa en ABC. Poco tiempo después pasó al diario económico Cinco Días, que dio pasó a la revista Cambio16 y de ahí a la revista Mercado. En 1990 desembarca en el madrileño Diario El Sol como Jefe de Diseño del Dominical y de los Suplementos. Con el cierre del rotativo en 1992 pasa a formar parte de Unidad Editorial como Director de Arte de sus revistas (Magazine, La Luna, La luna de Metrópoli, etc.) donde ha cosechado innumerables premios por el diseño de sus portadas. En enero de 2014 es nombrado Director de Arte de todo Unidad Editorial, tomando bajo su mando el diseño del periódico El Mundo. Ese mismo año recibe de la Society of News Design (SND) un premio por toda su trayectoria.

¿Cómo ha cambiado tu vida profesional desde que te convertiste en Director de Arte de El Mundo en lugar de sólo sus revistas?

El trabajo se ha multiplicado por 10. Antes llevaba la dirección artística de una docena de publicaciones, algunas semanales, otras mensuales, alguna anual e, incluso, una diaria (un periódico de información médica). Ahora, a todo eso, hay que sumar un diario de tirada nacional y todos sus suplementos semanales y mensuales. Ya no es posible mimar personalmente cada página como antes. Tengo que centrarme en páginas especiales o en proyectos ambiciosos. Por eso es fundamental inculcar al equipo la esencia del diseño, de mi diseño, y las bases de un trabajo bien hecho; cuáles son los mínimos que nos auto exigimos y cuál es nuestra meta de excelencia. Hacer que el periodista diseñador pierda el miedo a la página en blanco y que trate de pensar cada página cada vez, cada día. No hay dos temas iguales, no debería haber dos páginas iguales. Cada tema, cada noticia, cada exclusiva, merece ser tratada de una manera exquisita y singular.


Es cierto que el trabajo se ha multiplicado por diez, pero también se han multiplicado por 10 las oportunidades de hacer páginas interesantes. Cada día es un reto, cada día es una oportunidad. Frente a la serialización de las páginas hemos de ofrecer artesanía periodística. Especialización y diferenciación frente a monotonía y plantillas prediseñadas. Todo se puede hacer, todo se puede cambiar. Solo hace falta rigor y gusto, sensatez e imaginación. Y, por supuesto, mucho trabajo, mucho esfuerzo. Hay que estar en la redacción, hay que estar pendiente y dispuesto a cambiar ideas y modelos sobre la marcha. Desde primera hasta última hora, desde primera a última página. La interacción permanente con los redactores y con los responsables de redacción enriquece el producto final.



Todo periódico tiene en su interior nichos de información donde es posible experimentar gráficamente. La ubicación de los bloques gráficos y tipográficos, la relación entre ellos y su secuencia en el espacio modifican la percepción que el lector tiene de la noticia. Tenemos que trabajar el periódico como si se tratase de una película hecha con cortometrajes, con muchas historias individualizadas pero que todas ellas cuentan la historia de un día. Un día concreto, irrepetible, como el periódico de ese día. El periódico ha de tener dosis permanentes de sorpresa. Una equilibrada mezcla de audacia creativa y rigor informativo. En definitiva, ser capaces de hacer un producto coherente pero que sepa articular y armonizar los diferentes ritmos, las velocidades, que deben coexistir en un diario.

Delicatessen impreso frente a la noticia rápida, una joya diaria para mimar a nuestros mejores y más fieles lectores. Que estén orgullosos de llevarnos bajo el brazo.

Has ganado un premio a tu trayectoria por tus divertidas, inteligentes y bonitas portadas de Metrópoli. También has ganado grandes premios por la narrativa de noticias en las páginas de El Mundo, en particular por el enfoque visual del aniversario de los atentados del 11-M en Madrid. ¿Cómo es tu dirección de arte en este tipo de noticias, tan diferente al entretenimiento y estilo de vida de las revistas?

Metrópoli ha sido, y es, un gran banco de experimentos. En general, las revistas en las he trabajado lo son. Podría decir que he estado casi treinta años entrenándome para este momento. Ahora puedo tratar la información diaria con el respeto y la dedicación que se trata a los reportajes semanales o mensuales. Es como tener un “metrópoli” cada día. Cada página es una portada. La oportunidad de hacer magia con noticias de actualidad, con fotografías de actualidad y, a veces, sacar jugo al hecho de no tener nada: ilustrar solo con tipografía. La noticia se ilustra a ella misma.



No es muy diferente explicar gráficamente un suceso o una catástrofe natural a contar la sinopsis de una película de cine negro o policíaco; o una entrevista a una portada de revista dedicada a un protagonista de una superproducción de Hollywood. Todo son historias en las que hay personas involucradas. Y todas esas historias que hay que explicarlas a los lectores. Las unas son de ficción, estas son reales. Pero todo son historias. Nosotros vivimos de contar esas historias.

¿Cuánto tiempo puedes seguir invirtiendo en Metrópoli?

El mismo de antes. Saco tiempo de donde puedo y, si es necesario, de mi tiempo libre. Sigo considerando a Metrópoli como un regalo de Dios, un juguete, una afición más que un trabajo. Es una bendición poder usar ese espacio cada semana y contar con algunos de los mejores profesionales del mundo que están deseando publicar en ese trozo de papel. Envidiaría a cualquier profesional que tuviese la oportunidad de hacer esas portadas semana tras semana…y ya va para más de veinte años.



“Escoge un trabajo que te guste, y nunca tendrás que trabajar ni un sólo día de tu vida.” Confucio

¿Qué rol tiene el trabajo en el área digital dentro de tu jornada habitual? ¿Inviertes mucho tiempo el en el área digital, y en caso afirmativo, en qué tipo de trabajo?

El diseño digital, de momento, no me ocupa un porcentaje de tiempo muy alto. Creo que es un mundo que ofrece un campo enorme de posibilidades pero adolece de poco rigor tipográfico, escaso control de la ubicación exacta de elementos informativos y exceso de publicidad, mucha de ella invasiva. Si a eso sumamos que, además, su diseño externo e interno ha de servir para múltiples soportes digitales (responsive), el reto es aún mayor.



El problema, común en todas las webs, es que su diseño sigue dominado por técnicos e ingenieros sin conocimientos informativos y con casi nulas nociones de tipografía o edición fotográfica. Lamentablemente el diseño digital convencional (webs de diarios) está a años luz del diseño editorial impreso. Falta de jerarquía, falta de precisión gráfica y de relación entre noticias. Funcionan más como un almacén de noticias que como un producto informativo elaborado profesionalmente. Siempre existe una justificación técnica para poder decir que no es posible hacer tal o cual cosa.

Hay un rechazo casi físico a que los diseñadores de prensa intervengamos en la creación y desarrollo, en la traslación de la información de papel a web. Son dos soportes diferentes, dos contenedores diferentes pero trabajan con el mismo contenido: la información.


Los códigos, el lenguaje, el método, los envoltorios, deben estar siempre en manos de diseñadores no de técnicos. La labor de estos, fundamental, es dar soluciones a los retos estéticos e informativos que les planteemos desde las redacciones.

Con una web no eres capaz de hacer la “fotografía” de un día; las historias antiguas se mezclan con las recientes, los géneros se entremezclan, las secciones se confunden. Es un periodismo urgente, descolocado. Se leen noticias aisladas, no medios en conjunto. La capacidad de relacionar historias se pierde. Así como la jerarquización de las noticias. El diseño informativo desaparece. La portada como tal deja de tener sentido.

Es un consumo de noticias “crudas”, pues se llega a la noticia directamente a través de enlaces de redes sociales; noticias descontextualizadas del resto, con la edición justa y sin cuidado por el detalle.

La noticia sin su empaquetado profesional se convierte en “materia prima”, vuelve al origen y se deja en el camino muchas décadas de enriquecimiento, de edición gráfica, de valoración.

Como Director de Arte, parte de tu trabajo es la excelencia, motivación y creatividad de otros. ¿Cómo mantienes tu propia motivación y creatividad en niveles tan altos?

Hay que contagiar la emoción por el trabajo al equipo. Todos han de sentirse parte del producto, coautores, partícipes del éxito. Y, también, hay que ser generosos con los errores, pues es parte del aprendizaje. La parte más difícil es hacer cambiar de mentalidad. Hacerles ver y creer, sobre todo, que es posible hacer las cosas de otra manera. Que hay que saber manejar los principios básicos de la maquetación para poder hacer diseño editorial de altísimo nivel.



Tenemos que crear reglas muy estrictas: formatos rígidos para cualquier tipo de contingencia, con todas las posibilidades contempladas y sus correspondientes soluciones gráficas sistematizadas. Luego, esas estrictas e inquebrantables reglas, hay que tirarlas a la basura y reinventarlas cada día.

La creatividad mejora con el uso. La práctica continua mejora los resortes para relacionar problemas y soluciones y, con ello, muchos recursos surgen casi espontáneamente. La creatividad nunca decae, sino que mejora con el tiempo. Y, además, es contagiosa. El equipo se empapa y se esfuerza en conseguir soluciones ingeniosas a asuntos banales.