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martes, 24 de marzo de 2015

El papel no está muerto
(pero lo digital nos da de comer)

La sesión de tarde de la primera jornada comenzó con las palabras de Herminio Javier Fernández, licenciado en Periodismo por el CEU de Valencia y Máster en Dirección de Empresas de Comunicación y Grupos Multimedia por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. En su disertación, que podéis recordar aquí, desgranó su trayectoria profesional: desde sus comienzos como diseñador en la cadena de periódicos regionales de la Editorial Prensa Ibérica (entre 1997 y 2010), pasando de ser maquetador en el diario Levante-EMV hasta llegar al puesto de Director de Arte de la editorial para todo el área mediterránea, especializándose en los rediseños de los diarios del grupo.

Herminio Javier Fernández durante su charla (Foto: Benito J. Guerrero / OnCEU Digital)


A partir de 2011 fue Jefe de Maquetación del extinto Público (Madrid) hasta su cierre en 2012; también ha sido docente en diversas universidades y másteres. Aunque sigue diseñando periódicos y revistas (su último proyecto ha sido Plaza), en la actualidad se centra en su actividad como socio y editor de Itbook, empresa que realiza aplicaciones educativas y juegos interactivos, amén de apps en iOS y Android para el sector editorial (con la herramienta Pressmatic, de la que ya hablamos en el blog en nuestro post sobre diseño multisoporte.


Guía visual de Fallas y Toros

Sus inicios en aquel feote Levante significaron quedarse muchas veces hasta la hora de recoger el ejemplar en la propia imprenta, sita junto al diario. Pese a ser poco estimulante su diseño, todo estaba por hacer y pudo experimentar con el color por primera vez, especialmente en los suplementos, de los que realizó más de un centenar. Era joven, tenía ganas y jugaba con sombras, relieves y estructuras que hoy le asustan, le repelen, pero el trabajo en prensa diaria le permitía aprender con gran celeridad. Fue jugando con la variedad de las páginas, con el orden de los elementos y el desahogo de los blancos. Y en 2003 obtuvo su primer triunfo en los European Newspaper Awards por el Extra Liga de Levante-EMV. Herminio defendió este tipo de premios como un modo de difundir y aprender de lo que se hace en el sector, de crear comunidad y como motivación personal.

Suplemento de la Guerra Civil en Levante

El empleo del orden, los despieces y la estructuración de la información le permitieron generar una imagen de marca en los suplementos con sus Guías Visuales (inspiradas en las guías de la editorial británica Dorling Kindersley), que eran infografías que trataban de explicarle gráficamente al lector y a él mismo aspectos desconocidos sobre cualquier tema. El suplemento sobre los bombardeos de la Guerra Civil en la Comunidad Valenciana es muy estimulante para los fanáticos de la Historia por el valor de sus imágenes inéditas.




Varios de los rediseños de Herminio

Cuando hubo ganado mucho músculo como diseñador, Herminio comenzó a rediseñar los medios de EPI: entre ellos citaremos El Boletín, Diario de Ibiza, Empordà, Diari de Girona y Superdeporte, además de unificar el diseño de los medios del grupo en el Mediterráneo –Información, La Opinión de Murcia, La Opinión de Málaga, Diario de Mallorca, Levante- para subir el estándar de calidad en cada cabecera e intercambiar contenidos con fluidez, aunque pueda perderse identidad y características propias en cada uno. En todos ellos solventó problemas como modernizar el aspecto, facturar diseños con reglas claras, definir paletas gráficas y apostar por imágenes de mayor tamaño y con encuadres más arriesgados. Mientras, en su breve etapa por Público le cupo el honor de estar presente el 20 de octubre de 2011, día en el que ETA dijo adiós a las armas y él redactó a mano los 829 nombres que tristemente engrandecían la contraportada.

Portada de Público por el adiós de ETA

Cerró su conferencia con su experiencia al frente de Itbook, una empresa que empezó realizando cuentos interactivos de carácter infantil para tabletas (véase Cadavercita como ejemplo más extremo, destinado al mercado americano) y que ahora se vuelca en cuentos para editoriales como Santillana, Susaeta, Edebé o Salvatella, cómics interactivos, videojuegos y, especialmente, aplicaciones educativas (una de las más conocidas es Púpitre). Todo ello nos recordó el potencial de estas herramientas, por su carácter interactivo y su portabilidad, si se cuida el contenido y el diseño.

Cadavercita

“¿Y qué fue del periodismo?”, se preguntaba Herminio. Pues para finalizar, recordó la posibilidades de la profesión hoy día: gracias a las nuevas herramientas y al coworking, ahorras dinero, puedes trabajar desde cualquier lugar, hay más flexibilidad de cara a la conciliación familiar y es más sencillo ser tu propio jefe y participar en la eclosión de nuevos medios digitales.


ÓSCAR ABOU-KASSEM Y ARTUR GALOCHA

LÍBERO Y CAMBIO 16: FÚTBOL SIN GRITOS vs EL RETORNO RENOVADO DE UN MITO

Artur Galocha (izquierda) y Óscar Abou-Kassem durante su conferencia (Foto: Benito J. Guerrero / OnCEU Digital)


Óscar Abou-Kassem y Artur Galocha nos trajeron en su ponencia dos modelos de negocio contrapuestos: Líbero frente a Cambio 16, centrándose sobre todo en la primera. Siendo ambos periodistas de formación, Artur es Director de Arte en ambas cabeceras mientras que Óscar ejerce de co creador, coordinador y miembro del consejo editorial en la primera (y hasta hace poco de director, en tándem con Diego Barcala, quien ahora coge las riendas en solitario en dicho puesto) y de Redactor Jefe en la segunda.



Portadas de Cambio 16 y Líbero

Nos explicaron que ambas publicaciones son muy distintas: Líbero es un proyecto enteramente personal, de presupuesto limitado, especializado (fútbol) y de diseño y tendencia modernos mientras que Cambio 16 pertenece a un grupo editorial de origen venezolano (con lo que algunos quieran ver en dicho matiz), posee un presupuesto más holgado, es generalista (actualidad y análisis político-social) y es más clásica en cuanto a diseño y planteamientos.





Grandes revistas dedicadas al fútbol


Hablándo de Líbero, revista trimestral, nos explicaron que se inspira en diseños limpios y minimalistas como los de The Green Soccer Journal. Otros modelos a seguir fueron Thin White Line, Rabona o la española Panenka, con las que comparte un ADN muy propio en portadas e interiores. Todas aportan un diseño cuidado, una edición fotográfica de calidad, gusto por la ilustración y la infografía, historias de más largo recorrido y un estilo calmado… aunque dentro de esta nueva ola de revistas futbolísticas también hay algunas que “gritan”, como Eight by Eight o Howler en Estados Unidos, con un diseño agresivo pero pese a todo atractivo, elegante y “juguetón”, obra en ambos casos de Priest+Grace.



Las páginas de Líbero

Pretendían crear una revista de fútbol literaria, inspirada en el relato argentino, un producto que al final les pareció que sería excesivamente de nicho y con pocas posibilidades comerciales, por lo que fueron pergeñando un modelo más periodístico, ampliándolo a la cultura del fútbol y aprovechando que cada vez más personajes del mundo cultural admitían su gusto por el fútbol y no se avergonzaban de ello. Artur, cuyo último desempeño estaba siendo como infografista en el desaparecido Público, aportó de la noche a la mañana un diseño sobrio, elegante y conciso, sin filetes, que encajaba con lo que buscaban. El diseño y el tratamiento de los temas era muy distinto al de la prensa deportiva actual: vulgar, excesiva, vociferante y banal; curiosamente, ejemplares de hace bastantes décadas de esas mismas cabeceras resultaban más inspiradores y estimulantes. Con el diseño de Artur en la mano, trabajaron durante un año para que estuvieran presentes en la revista firmas de renombre y, poco a poco, el efecto llamada entre ellas hizo el resto. Y la importancia de esas firmas es clave para generar confianza en el lector.



Cabecera de Líbero


Líbero se elabora sin redacción fija (“generalmente en la casa más grande y de quien tenga el Plus”, reían ambos). En cuanto a la distribución, interesante fue conocer los márgenes de beneficio por número: de 5€ que cuesta un ejemplar, en venta online -restado el envío- retienen 4,40€; en librerías retienen un 70% (3,50€); y en quiosco, el 50% (2,50€). A estas cifras le restamos además el coste de la impresión (1,50€ el ejemplar) y nos quedarían unos márgenes de 2,90€, 2€ y 1€ por ejemplar, respectivamente. “Comprad digital y huid de las distribuidoras”, clamaban resignados. Respecto al diseño, la cabecera está compuesta con una Garage Gothic modificada y estilizada, más un subtítulo con Adobe Caslon; la portada dedica su imagen al principal protagonista de cada número fotografiado sobre fondos generalmente neutros, ni más ni menos (salvo la portada del Mundial 2014, con una ilustración de Twee Muizen). Para las páginas interiores se emplean las tipos Adobe Caslon y Univers.

Líbero tiene buena repercusión internacional, especialmente en Latinoamérica (con México y Colombia como principales focos), sobre todo tras un acuerdo firmado en diciembre de 2014 con la Liga de Fútbol Profesional para facilitar los contenidos de la revista a través de la web de la Primera División del fútbol español ¿Versión digital? De momento Líbero solo está disponible en PDF, además de en papel. Algo muy interesante es que está en estudio y preparación una versión en inglés enfocada al mercado mucho más suculento pero, sin duda, más competido de la Premier League inglesa, que estuvo a punto de lanzarse el año pasado, y se han llegado a plantear incluso una versión en japonés.




Portadas históricas de Cambio 16


Por dar un brochazo sobre Cambio 16, que se trató menos en la charla, decir que el rediseño emplea las tipografías Prumo y Solido de Dino do Santos (DSType Foundry). El estilo visual creado es limpio y moderno pero Óscar y Artur lo consideran “más clásico” que el de Líbero, primando una estructura más compartimentada y despiezada, con más detalles y llamadas al lector. Pese a ello, con respecto a aquella, en el nuevo Cambio 16 las aperturas de tema son más llamativas y arriesgadas. Además, se juega más con los colores. En determinada sección homenajean las valientes y magníficas portadas que jalonaron su trayectoria más brillante durante el fin del franquismo y la Transición. Prima la actualidad frente a la atemporalidad y nostalgia de la revista futbolística. Y el diseño aún tiene visos de evolucionar y crecer, pues ellos creen que a las portadas de Cambio 16 aún se les puede sacar más jugo.

Imagen de la campaña "Si te lo explican con fútbol"


Para cerrar, no podemos sino esbozar una gran sonrisa con dos brillantes campañas que la agencia de publicidad Lola, de manera desinteresada y de motu proprio, elaboró para Líbero, una llamada “Si te lo explican con fútbol, lo entiendes” y otra denominada “Bailando fútbol”. Una estupenda manera de que la agencia ganara premios a la par que creciera y de que la revista sea cada vez más conocida y se haga incluso viral. Genial modo además de cerrar nuestro resumen del primer día de ponencias.

Texto: Rubén Martín

viernes, 27 de febrero de 2015

XVIII Jornadas de Diseño en el CEU




Se acerca el mes de marzo y la agenda del diseño periodístico está marcada en rojo. Como es tradicional, se celebran las Jornadas de Fotografía, Edición y Diseño del CEU. Y van 18 ediciones. Todo un lujo para el panorama diseñil madrileño que tendrá lugar los días 17 y 18 de marzo en la Facultad de Humanidades del CEU.

Un año más, Laura González y su equipo han conseguido traer a grandes profesionales de las tres disciplinas para contar a los estudiantes sus experiencias en el mundo laboral y su forma de trabajar.

Abrirá las jornadas el que, para los miembros de este blog, es el mejor ilustrador de prensa del mundo, Ricardo Martínez, dibujante de El Mundo y padre de Goomer. Seguirá esa misma mañana Andrés Vázquez, director de Arte de proyectos digitales de La Factoría de Prisa Revistas. 

Por la tarde, Herminio Javier Fernández, ilustre miembro del blog amigo CuatroTipos, hablará del camino del papel a las tabletas y la vuelta al papel. Le tomarán el relevo Artur GalochaÓscar Abou-Kassem, que nos comentarán cómo trabajan en la revista Líbero.

El día 18, Diego Martínez, fotógrafo y editor de Esquire España hablará sobre la imagen en las revistas de lujo y Ricardo Santoja sobre las estrategias de comunicación basadas en la fotografía.

Todos los años os decimos lo mismo, estas son unas jornadas imprescindibles dentro del mundo diseñil. Pero es que no exageramos, con este cartel hay que ir sí o sí. 

Tenéis más información en la web de Icoidi.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Fotón tras fotón

Hay ocasiones en las que el material fotográfico supone un quebradero de cabeza. Normalmente porque no da la talla para levantar la página y hacer algo digno con esas fotografías se antoja una tarea hercúlea. Sin embargo, hay otras ocasiones en las que las fotografías también te ponen en un aprieto, pero justo por todo lo contrario: todas las fotografías son tan buenas que no sabes con cuál quedarte. Pongas la que pongas sabes que vas a dejar fuera un fotón, una fotografía única. 

Esto pasó hace unos días con estos auténticos fotones que hizo a Rafa Nadal nuestro compañero Carlos García Pozo, bilbaíno de nacimiento y (gran) fotógrafo de profesión (premio ÑH11 por esta imagen). En un viaje a Londres junto al experto en tenis Javier Martínez le hizo una serie de fotografías magníficas al tenista manacorí. Fotón tras fotón. Y con ese material había que hacer una página doble. 

Una tarea, a priori, sencilla porque con una buena foto hay página siempre, como ya contamos aquí. Pero a la vez una tarea complicada porque hay que elegir entre varias fotos, fotones, y sabes que vas a tener que dejar algunos de ellos sin publicar. Con el material que trajo Carlos hicimos varias páginas dobles donde las imágenes eran las protagonistas. Tras varias pruebas, nos quedamos con esta doble con dos auténticos fotones.


Pero como hemos dicho, había más, unas cuantas, todas igualmente buenas y todas, igualmente, con auténticos fotones. Juzguen ustedes mismos. 





miércoles, 5 de noviembre de 2014

Interviú, 2.000 semanas entre el rojo y el negro

El pasado 25 de agosto la revista Interviú llegaba a los 2.000 números. 2.000 semanas en los kioscos, puntualmente, de una publicación que ha marcado, y marca, tendencia y que ha acompañado, y sigue acompañando, a varias generaciones de españoles con reportajes de investigación, entrevistas y erotismo. Con motivo de esta efemérides, Ana de Blas, redactora jefe de diseño de la revista, nos cuenta cómo es trabajar en la revista que leen hombres pero también muchas mujeres.


Ana de Blas es licenciada en Bellas Artes y en Ciencias de la Información. Redactora jefe de diseño de Interviú y autora del blog La Venus del espejo,sobre el desnudo en el arte, en interviu.es.

Sus primeros pasos en el diseño editorial los dio en la revista Dinero, semanario de información económica –por entonces del Grupo Zeta–, pasando después al estudio DCV para abordar proyectos de infografía, cartelería e identidad corporativa, mientras diseñaba el mensual La Tierra. En diciembre de 1997 volvió al Grupo Zeta en Madrid para incorporarse a la redacción de Interviú, tras varias colaboraciones como creativa para Tiempo y la propia Interviú. En octubre de 2000 es nombrada redactora jefe de diseño tras un breve paso como jefa de sección.
En mayo de 2010 realizó el actual rediseño de la veterana publicación –nacida en la infancia del régimen democrático: desde mayo de 1976– y de su cabecera. Una cabecera que es ya historia del periodismo español y abanderada de un ejercicio del periodismo en libertad que debería ser, también, parte de su futuro.



Portada del Especial número 2.000 de Interviú (pincha en las imágenes para verlas más grandes)

2.000 semanas entre el rojo y el negro

Tengo guardada en la memoria del móvil y en la otra, más frágil, la de mi cabeza, la imagen de los cinco últimos directores de Interviú juntos en la presentación del número 2.000 de la revista, celebrada el pasado 8 de octubre. También han sido ellos mis cinco directores, con quienes he aprendido a respirar en un medio ambiente raro como el de esta redacción desde la que escribo estas notas, como siempre, a deshoras. Interviú es una revista muy veterana, es un referente emocional para generaciones de reporteros y fotógrafos y a la vez, al otro lado de la imprenta, de lectores. Ya sean urbanitas o de las cuencas mineras, de la oficina, la fábrica o el camión, público de bares y peluquerías, sindicalistas, diputados en su escaño o adolescentes en la soledad de su cuarto. Todo el mundo en este país la conoce, o más bien cree conocerla, pues se han formado a lo largo de casi cuatro décadas una idea de lo que somos. Hay a quien le resulta simpática por gamberra y atrevida, y hay a quien le da entre asco y miedo por lo mismo. Pero lo que seguramente no se ve desde fuera es que la agenda informativa de Interviú es el poliedro con más caras que se pueda proyectar en el espacio, y lo primero que aprende una aquí es a no extrañarse de nada.

Algunas de las páginas del nuevo diseño de la revista

En esa presentación, uno de esos directores y para mí maestros, Jesús Maraña –ahora al frente de Infolibre– contaba una anécdota para ilustrar esa sensación de estar trabajando en un circo de tres pistas. Nos puso el ejemplo de una de sus jornadas, en la que había tenido que desayunar con Ana Obregón para concertar una sesión de fotos, después comer con el entonces ministro Acebes, y ya por la tarde recibir en su despacho a unos ex agentes cubanos. Bueno, esa es la agenda de un director, la que tarde o temprano se materializará en trabajo también para la mesa de diseño. 

Los reportajes son una seña de identidad de Interviú

Dar forma a contenidos muy dispares y muchas veces impredecibles es pues nuestra rutina, si es que se puede llamar así a no saber lo que te espera. En Interviú tienen cabida la agenda política, el tema social, el consumo, los sucesos, la denuncia ciudadana, el reportaje internacional, temas de salud y de medio ambiente, los deportes, el sexo, la televisión, el corazón... entre los desnudos y los muertos, hay quien solo ve la vena digamos bizarra, pero no es ese nuestro único negocio y esa es la singularidad de este magazine, como apuntaba Maraña con aire pícaro: también recordaba cómo a la mayoría de sus conocidos realmente lo que parecía interesarles era qué tal le había ido con la Obregón, mucho más que las otras citas de aquel día.

Más páginas de la revista con fuerte presencia tipográfica

Dotar de coherencia y un mínimo de unidad a una publicación por esencia tan heterogénea es una de las funciones básicas de nuestro diseño, algo que nos planteamos –entre la dirección a cargo de Alberto Pozas y yo misma como diseñadora– radicalmente en mayo de 2010, cuando abordamos el último proceso de rediseño completo de la publicación.

Necesitábamos bases nuevas sólidas para ponernos al día sin perder nuestras mejores cualidades: el impacto gráfico de la buena prensa popular, la fuerza y exclusividad de las imágenes que lanzamos al mundo, el titular mordiente de los grandes reportajes –el género periodístico que nos define–. Pero en esa ocasión nos atrevimos incluso a algo más: rediseñamos, después de darle cien vueltas, la propia cabecera, a pesar del riesgo que suponía “tocar” un material que no era solo nuestro, no era ni siquiera patrimonio exclusivo del editor, era en realidad de todos los españoles que tenían retenida una imagen de ella en su memoria reciente o lejana.

Páginas de las secciones Panorama de actualidad y Apuntes

Para quien no sea diseñador, quitar o no una banda a 45º de inclinación en una portada, retocar el trazo de la ‘t‘, poner, quitar o mover la tilde de la ‘ú‘ final, unificar y definir un nuevo porcentaje de CMYK del rojo corporativo, decidir una escala... pueden parecer tormentas en un vaso de agua, pero son para nosotros verdaderos quebraderos de cabeza. El acierto o el error en esa suma de pequeñas decisiones influirá en la imagen de todo el equipo y solo se puede evaluar al cabo de un tiempo de rodaje. Ahora no tengo ninguna duda de que hicimos bien en revisar nuestra mancheta, nadie añora la anterior a pesar de que perdimos algo de su vieja identidad en banda; matizamos la energía del rojo y personalizamos el tipo original –esa Helvetica Black Oblique setentera– sin perder nuestra esencia. Seguíamos siendo reconocibles mientras nos actualizábamos y creábamos un logotipo único, ¡bingo! Sinceramente, solo por este trabajo creo que me gané el sueldo por una temporada, y no me hubiera atrevido a hacerlo sin el apoyo expreso del director que llevó las riendas de aquel cambio. Para los más curiosos, os adjunto el ‘Cuaderno de la portada’ con el que presenté mi propuesta, en la que iba incluso más allá en la transformación del logotipo; finalmente, se aprobó la opción intermedia, que es la que mantenemos hoy en el quiosco. 


Parte del cuaderno del rediseño de la mancheta

La evolución de la cabecera era un riesgo que asumimos entonces y quizá lo más llamativo del proyecto para el público, pero la renovación que abordamos en la portada y en las páginas interiores tiene otras claves que los diseñadores entienden bien. Cuando salimos con la nueva maqueta, Diego Areso, editor de Quintatinta, lo resumía así: “lo mejor del cambio: una total revolución tipográfica, y la cantidad de pequeños detalles de diseño fino que inundan las páginas de la revista, y que brillan sobre todo en las columnas de opinión, y en la sección ‘Panorama’, lo más conseguido del proyecto, para mi gusto”.

Portada con la nueva mancheta diseñada por Ana de Blas

Tenía razón Areso, el juego tipográfico es la espina dorsal que da unidad y médula a nuestro cuerpo, ya dije que la variedad algo mareante de contenidos no puede traducirse ni en monotonía ni en vulgaridad ferial, dos peligrosos extremos que nos acechan. En esta carpeta de tipografías la protagonista es la robusta y polivalente Stag de Christian Schwartz, una egipcia creada para el Esquire norteamericano. Una familia que hoy ya tiene una difusión tremenda –vaya, ahí sí que seguro que hicimos diana–, cosa que para nosotros empieza a ser peligrosa si llega a saturar al estar en todas partes. Además, estructuramos los contenidos en torno a cuatro grandes bloques: Reportajes, Chica de portada, Panorama de actualidad y Apuntes de ocio, este último mi favorito en cuanto a posibilidades creativas, donde los contenidos dan pie a mayores lujos y osadías visuales. Desgraciadamente, era un proyecto ambicioso para los tiempos que corren, en los que el papel sale caro y las planillas son cortas, y hoy, pasados cuatro años, sobreviven básicamente los reportajes propios–el ADN informativo de la publicación– las firmas y los contenidos eróticos, para los que, eso sí, nos hemos vuelto exigentes en cuanto a la calidad de producción. Así que, en resumen, no hay muchas páginas, vale, pero intentemos que merezcan la pena, es lo menos que le debemos al fiel y asombrado lector. 

Alguna de las páginas en las que destaca la edición gráfica

Junto a la solvencia redaccional, la edición de fotografía es el segundo pilar de esta revista. Después de muchos años, al menos he aprendido que dedicar buena parte de mis energías a seleccionar y valorar fotos merece siempre la pena: todo el valor de un magazine con vocación gráfica depende del acierto en este ámbito. Hablo de la calidad formal y del valor periodístico de nuestras imágenes, como denuncia y como significado.

Pero además, en estos últimos años ha ocurrido otro cambio importante en nosotros: nos hemos impuesto el reto de publicar, junto a la revista semanal, una serie de monografías especiales que aportan mucho valor añadido a la publicación. Ni que decir tiene que son, como buenos hijos nuestros, cada uno de su padre y de su madre: lo mismo hacemos uno con pura fotografía erótica para gusto de nuestros hambrientos mirones, que nos embarcamos en revisar y actualizar temas de largo recorrido como la Memoria Histórica, los horrores de la guerra –sin censura– o las tramas de los niños robados en España. Es difícil saber si este es un buen camino en un panorama tan confuso como el que vive la prensa hoy, con la eclosión de nuevos y viejos medios en soporte digital, mientras el negocio de papel se encoge. No lo es en un país sobrepoblado de smartphones y mucha, mucha manga ancha para la piratería intelectual (bueno, y de la otra). Pero es una puerta que se abre, la verdad, y otra vez un reto difícil para los diseñadores, porque hay que inventar un traje a medida para cada uno: nuevos recursos y diagramaciones, manteniendo básicamente la unidad de formato, cabecera, tipo y color. Os dejo aquí alguna muestra, para quien tenga curiosidad por alguna de estas portadas de interviú ¡sin desnudos!


Portada de los cuadernos especiales monográficos

Al comienzo mencioné la cita del número 2.000 como la ocasión en la que los de la plantilla habíamos podido tener a cinco directores juntos y cruzar unas palabras con todos ellos. Tuve ocasión también de saludar a Teresa Viejo, la única directora que hemos tenido, circunstancia que la coloca en una posición muy particular, sospecho que de merecido orgullo, pero por momentos incómoda para ella: como si tuviera que explicar qué hace una mujer dirigiendo una publicación para hombres. Como si no fuera periodista, como si no tuviera... no sé, ¿qué capacidad le falta? Yo también soy una diseñadora y periodista eligiendo o descartando fotos eróticas para varones heterosexuales, y os aseguro que no me cuesta más ni menos que elegir la mejor foto de una denuncia, de un suceso, de un terremoto, de una entrevista. Te acostumbras, te especializas. Aprendes que la sexualidad está en el cerebro, ese órgano con el que trabajas. Que los conocimientos que tienes sobre valores formales y significativos se aplican de maravilla en el género del desnudo, donde tienes mil referencias antiguas y contemporáneas para apoyarte. Por eso lo paso tan bien escribiendo mi blog sobre el desnudo en el arte, porque puedo abordar con total libertad las cuestiones de género, sexualidad y roles que acompañan a la fundacional costumbre de los humanos de representar sus cuerpos buscando siempre cosas distintas. Pero esta es otra historia.

Páginas interiores del especial número 2.000


El caso es que Teresa Viejo es además la protagonista de la portada del especial 2.000 que diseñé, y hablamos un par de minutos de ello. Me sorprendió que ella hubiera posado para esa foto sin tener todas las claves que yo tenía. También me extrañó que hubiera aceptado hacerlo: aún no sé si está bien o está mal, si es el mensaje adecuado, aunque ella lo explica mejor que yo en la entrevista que acompaña a sus fotos (que no son desnudos, pero sí tienen mucha carga erótica) del especial. Le conté que el proceso empezó con un mensaje desde la dirección: querían una imagen distinta, algo especial, lujoso, elegante; una edición única, algo para guardar. Se pensó en el color negro como vehículo para expresar esa exclusividad. ¡Negro! Al principio me confundió la idea, nosotros usamos con frecuencia el negro para expresar otras cosas: el impacto, la ocultación, la tragedia, el dolor. Claro que esos son contenidos en los que nos manejamos, por desgracia, a menudo. Por ejemplo, os dejo un par de portadas en negro recientes, de esas rarezas sin desnudos: el espanto de un rayo de luz sobre las calaveras de una fosa común en Villamayor de los Montes (Burgos) fue nuestra elección para el dossier sobre Memoria Histórica, una gran foto de Clemente Bernad. Hubiera preferido dejar hablar a la imagen sola y poner el titular mucho más discreto, pero no pude convencer a mis jefes (sí que me dejaron en cambio con la portadilla del especial con la abdicación de Juan Carlos I: ésta salió como os adjunto, sin palabras). También abrimos un rasgado sobre negro para la portada del extra de los niños robados, dejando ver la imagen de un viejo retrato infantil y dos manos femeninas, una joven y otra vieja, tirando de cada lado... esta foto no es un montaje, forma parte de la realidad, lo que le da un enorme valor. La clave se explica dentro, la portada se abre como un misterio a resolver. En este repugnante turbio asunto de los niños robados durante el oscuro franquismo y más aún, ya en democracia, el recorrido de interviú es tremendo: desde los primeros reportajes de los ochenta (María Antonia Iglesias, Germán Gallego...) hasta la actualidad, con la impecable serie de investigaciones a cargo de la reportera Ana María Pascual. Sí, también una mujer. Ya veis cómo trabajamos al otro lado del papel de la revista.


Páginas interiores del especial número 2.000

Ese día le conté a Teresa Viejo como os cuento ahora el proceso que seguimos: algo negro y brillante, me pedían, pues. Confieso que hice pruebas con fondos texturados y tipografía y no me salía nada que no tuviera un tonillo de ‘50 sombras...’ Entonces pensé en un hombre con esmoquin negro, pero nunca en ese traje de etiqueta sobre un torso femenino: yo estaba buscando algo con lo que se identificara el lector, al estilo de un magazine masculino clásico, vestido para la ocasión. Presenté una portada así y el director me dijo: ¿y si probamos con una mujer? Otra vez me descolocó, ¡habíamos quedado sin desnudos! Luego el resultado es el que habéis visto, de nuevo un mensaje oculto tras el negro: ella, la misteriosa modelo, iba a ser la ex directora. No sé de quién fue este último paso, y ya digo que me sorprendió mucho que Teresa Viejo decidiera aceptar ese reto, es su imagen y le obliga a dar más de una explicación. ¿Qué significa? ¿Supone un tratamiento sexista para nuestra única capitana? ¿O es un signo de libertad, de complicidad con sus lectores, una ruptura de las normas? Decide tú, lector, como siempre haces. 

jueves, 10 de julio de 2014

Otro caso práctico

Esta era la primera versión que hicimos de la apertura de Mundo de ayer, sobre el último y actual rebrote del eterno conflicto entre Israel y Palestina:


Y ésta era la primera página del periódico que teníamos preparada para la primera edición:



Habíamos considerado otras posibilidades para esa apertura de la sección de Internacional, como ésta...


...que posiblemente sea una mejor página doble, con una poderosa imagen de la explosión a un tamaño espectacular. Pero que repetía la explosión que ya dábamos en la portada.


Incluso habíamos probado también con otras imágenes muy buenas para no repetir la explosión:


Que aunque funcionan bien nos parecieron, no obstante, algo esteticistas. Y hablamos de una guerra.


Y llegó la realidad, otra realidad, en forma de partido de fútbol. Y la conmoción de los misiles se convirtió en la conmoción de los goles... Tuvimos que cambiar la portada. Ya no sería un alcance sino que iríamos con el partido, posiblemente uno de los más famosos ya de la historia del fútbol, desde la primera edición. Había que correr, más que los alemanes y muchísimo más que los brasileños, claro.


Lo que nos obligó a llevar la anterior fotografía del estallido del misil en la franja de Gaza desde la portada a las páginas interiores de la apertura de Mundo en las que no había explosión, recordad, porque la explosión estaba en la portada.


Que fue, finalmente, la página doble de apertura de Mundo que salió publicada.



También mejoramos la portada con un fotón en segunda edición, más tarde, muy tarde. Mucho.


Pero esa es otra historia. Otro caso práctico.

lunes, 23 de junio de 2014

Si hay foto... distinta...

No todas las portadas fueron iguales, aunque parece que hay quien sí escribe tuits siempre iguales diciendo que todas las portadas son iguales... sin detenerse a mirarlas. O mirándolas sin saber ver, que también. Y quien no ve... Claro que para que no sean iguales es necesario apostar por la calidad y contar con fotógrafos de mucho nivel que consigan fotografías que no sean la misma, únicas.  Es necesario un fotón así, por ejemplo:


¿Cómo se consigue una fotografía así? ¿No haciendo lo que hacen los demás? Nos lo cuenta el propio Carlos García Pozo, su autor, gran tipo de Bilbao y grandísimo fotero (y editor gráfico, circunstancias que no siempre se dan en la misma persona) en 'Historia de esta foto'.