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jueves, 7 de septiembre de 2017

'De políticos y otros animales'


Ayer se inauguró en un edificio emblemático para la historia de la prensa madrileña la exposición 'De políticos y otros animales', muestra representativa de toda la obra de Ricardo Martínez, uno de los más grandes ilustradores de la prensa de todo el mundo a quien tenemos la suerte de tener como compañero y amigo desde hace muchos años.

Los asombrosos originales de los dibujos de Ricardo se pueden admirar hasta el próximo 27 de septiembre colgados en las paredes de una de las salas más especiales de la Fundación Diario Madrid, en la calle Larra, 14. Edificio que fue sede de diarios históricos como El Sol, nacido en 1917 y  en el que escribieron durante sus años gloriosos previos a la Guerra Civil los más destacados intelectuales del país, como Ortega, Unamuno, Menéndez Pidal, Valle Inclán... Terminada la contienda, en sus talleres se editó el diario Arriba y también fue sede del diario Marca hasta mediados de la década de los sesenta. Ahora, además de todas sus actividades y de ser desde hace una década el lugar donde se imparten clases del prestigioso Istituto Europeo di Design, alberga durante este mes arte convertido en periodismo.



Ricardo Martínez durante la presentación de su exposición.

El propio Ricardo presentó en pocas palabras —es más hombre de lápices—, llenas de su humor tierno, primero un agradecimiento a quienes le han ayudado y a quienes le acompañábamos, y después habló de su obra, organizada para esta muestra en varias secciones temáticas: Viñeta humorística, Ilustración política, Goomer —su personaje dibujado, entrañable viajero galáctico a través del cuál nos ha ofrecido una visión de nuestra sociedad crítica y cariñosa—, e Ilustración, en la que como no puede ser de otra forma están sus queridos animales... de los que os hablaremos más adelante.







También forman parte de la exposición los cuadernos personales de Ricardo con los bocetos de sus ilustraciones, simples cuadernos de cuadros con espiral de los que usamos cualquiera, los cuadernos del colegio, vamos; publicaciones con sus creaciones en distintos formatos, libros incluidos; o el material que utiliza para lograr el milagro y que no puede ser más sencillo: dos lápices de distinta dureza, borrador, estilógrafo, tinta china y una cuchilla para rascar la tinta.


En las ilustraciones expuestas en la muestra podemos ver distintas técnicas, mixtas en algunos casos, el uso del color fundamentalmente en su personaje Goomer, pero lo que resulta más asombroso es poder contemplar el original de sus más espectaculares animales realizados con la técnica del scrachtboard —aunque hay quien prefiere utilizar el término en castellano esgrafiado para  esta forma de dibujar, considero que no es una traducción del todo exacta—. Es una especialización del dibujo muy ligada a los Estados Unidos, país en el que residió y trabajó Ricardo en su juventud y de cuyos maestros norteamericanos aprendió. Ya os hemos comentado en alguna ocasión en qué consiste esta técnica tan difícil pero de resultados espectaculares. Básicamente es una mezcla de dibujo y grabado que se consigue partiendo de una mancha de tinta negra a la que se va rascando con una cuchilla las partes luminosas para que el dibujo "aparezca", como si dibujásemos al revés, podría decirse. Y créanme si les digo que ninguna de estas fotografías, como tampoco logra hacerlo ninguna pantalla, puede reflejar exactamente —en realidad, ni remotamente— lo que es contemplar un original de Ricardo de los que ahora pueden verse en Madrid. Háganlo si pueden, vengan a verlos.










Nos encontramos además con amigos y gente importante del periodismo, visual y escrito. Antonio Rubio, Carlos Boyero, Carmelo Caderot, Rodrigo Sánchez, Ulises Culebro, Raúl Arias, Julio Rey...

Dos 'instituciones', cada uno de ellos en su especialidad dentro del periodismo español: Carlos Boyero (izda.), en la crítica cinematográfica y Antonio Rubio (dcha.), en el periodismo de investigación.

Muchísimo talento gráfico y periodístico en esta imagen (de izda. a dcha.): Carmelo G. Caderot, primer director de arte del diario El Mundo y creador de su diseño original; Rodrigo Sánchez, actual director de arte en el mismo diario y responsable de todas las revistas del grupo Unidad Editorial, incluidas sus premiadas portadas de Metrópoli, posiblemente el mejor periodismo visual del mundo; Raúl Arias, talento puro en la ilustración, maestro en múltiples técnicas; María González, actualmente responsable de diseño de Papel, suplemento dominical del diario El Mundo, y con una amplia trayectoria en todas las revistas del grupo al máximo nivel profesional; y el gran Ulises Culebro, periodismo dibujado a diario con inteligencia, elegancia y un estilo indiscutiblemente propio.


El animal ilustrado

Uno de los últimos proyectos de Ricardo Martínez ha sido la publicación de un libro —supongo que muchos de ustedes ya lo conocen y puede que hasta tengan la suerte de tenerlo ya en sus manos— que recoge una de sus pasiones: los animales. Un libro, que es mucho más que un libro.


En esta exposición pueden verse algunos de los originales de de El Animal ilustrado, como la soberbia jirafa que hemos reproducido arriba dibujada con la mencionada técnica del scrachtboard. Esta obra, en la que tuve la inmensa suerte de colaborar en su diseño a las órdenes de Rodrigo Sánchez, está editada por Libros.com gracias a una exitosa campaña de crowfunding que ya terminó con más de 300 mecenas. Por supuesto, el libro sigue a la venta.

Un libro que es mucho más que un libro, decíamos, porque no sólo están las fabulosas ilustraciones de Ricardo y muchos de sus bocetos, sino porque Rodrigo Sánchez las ha puesto en página con un talento que potencia aún más la fuerza de las imágenes. La edición de los textos que abren el libro es un trabajo de diseño a la altura de las geniales ilustraciones. No soy parcial, claro. Por eso lo mejor es que ojeen el libro. El libro impreso.







Volver a editar o reimprimir un libro de estas características es muy difícil, así que todos aquellos a quienes les interese la ilustración y el diseño deberían aprovechar para hacerse con una joya como ésta que, con el paso del tiempo, lo único que puede hacer es revalorizarse. Vayan a la web de Libros.com. Y, por supuesto, vean los originales, alucinen con ellos en la calle Larra de Madrid.


lunes, 15 de mayo de 2017

Homenaje del barrio madrileño de Tetuán a la prensa escrita (II) - La libertad de expresión

Como ya os informamos en una entrada anterior del blog, el periódico local Tetuán 30 días junto con la Junta de Distrito del barrio madrileño de Tetuán y la Hemeroteca Municipal de Madrid han organizado durante todo este mes de mayo un Homenaje a la prensa escrita.

Además de las exposiciones de periódicos ya reseñadas, el pasado jueves, 4 de mayo, asistimos a una interesante conferencia colectiva con ponencias de Fernando González Urbaneja, Mario Agudo, Ricardo Curtis y Pablo Elorduy.


De derecha a izquierda, Fernando González Urbaneja, Mario Agudo, Pablo Elorduy y Ricardo Curtis junto a la pantalla.

Sobre la libertad de expresión

"El día 3 de mayo se celebra el Día Mundial de la Libertad de expresión, fue ayer mismo", comenzó su conferencia Fernando González Urbaneja —periodista especializado en economía y análisis político que no necesita presentación, con  una amplísima trayectoria en puestos de responsabilidad de muchos medios de comunicación además de presidente durante años de la Asociación de la Prensa de Madrid y la Federación de Asociaciones de la Prensa de España—, "pero la libertad de expresión parece que sólo se celebra ese día, porque el resto del año...".

El veterano periodista citó la famosa sentencia de Albert Camus de que "un país vale lo que vale su prensa", para hacer un breve recorrido por la situación de la libertad de prensa en España desde el final de la dictadura, cuando él comenzó su carrera periodística, y el momento actual. "En el aspecto formal y jurídico existe libertad de información, consagrada en el artículo 20 de la Constitución, uno de los más ricos de entre toda la legislación internacional, pero en la práctica las cosas no están tan avanzadas", explicó Urbaneja.

Antes, en el final de la etapa autoritaria en la que una simple decisión administrativa sin respaldo judicial podía secuestrar y cerrar una publicación, nos relató que la prensa "emergió con fuerza y el periodismo anticipaba una sociedad más libre que se iba después a conseguir". Y, sin embargo, "hoy día el secuestro de una publicación es impensable, pero noto en las redacciones como un apaciguamiento. Es un mal indicador que por no montar pollos, les vaya bien a esos periodistas que todos conocéis".

Urbaneja habló también de la prensa un sector debilitado y de la precariedad laboral como elementos que pueden mermar la crítica al poder. "Pero, aun así, si no reclamamos eso, el ser críticos, la profesión no merece la pena." Mencionó también la manida postverdad, "que no es otra cosa que mentiras, por qué llamarlo así", y de que "el riesgo de que nos traguemos a esos mentirosos es enorme".

"Yo soy de los que cree que las nuevas tecnologías han venido para salvar al periodismo, pero", nos advirtió preocupado, "hay que estar alerta para que la enorme cantidad de información que circula por internet no afecte a la calidad del periodismo".

Fernando González Urbaneja en un momento de su ponencia sobre la libertad de expresión.

Cerró su conferencia volviendo a Camus para hablar sobre el secreto profesional y, sobre todo, la cláusula de conciencia: "Ya que no es posible publicar todo aquello que uno piensa o quisiera decir, al menos nadie debe hacer nunca en una redacción aquello que no quiera hacer, ni firmar lo que no quiera firmar".

La crisis no es sólo internet, el cambio de modelo de negocio y demás. Es también y de una manera muy destaca la pérdida de confianza. ¿Qué podemos hacer para recuperar el descrédito? Fernando González Urbaneja propuso dos recetas muy sencillas, de puro sentido común y de absoluto conocimiento y sabiduría sobre lo que es esta profesión: "Necesidad de transparencia en lo que hacemos, porque es lógico que el público desconfíe de lo que no está bien sustentado"; y saber rectificar. "No podemos no trabajar deprisa, eso es imposible. Pero sí podemos rectificar. Sospechad del que no rectifica nunca, porque es peor que quien miente, ya que al no rectificar miente dos veces".

viernes, 28 de octubre de 2016

Albert Camus, periodista

Saben una cosa, no se lo digan a nadie pero yo no sabía que Albert Camus había sido periodista. Y eso yo, que he leído y admiro algunas de sus novelas como 'El extranjero', que me interesa especialmente el periodismo porque es lo que estudié en la Universidad y porque desde entonces he trabajado en varios periódicos e incluso en la radio, que leo sobre periodismo y que tengo unos poquitos libros sobre periodismo o escritos por periodistas. Así que imagínense el común de los mortales, universitarios incluidos. Esas lagunas terribles en nuestra cultura, esos olvidos interesados o fruto del desinterés. Y no lo sabía, entre otras cosas,  porque ningún maestro me lo había enseñado, porque ningún veterano cuando yo empezaba me puso en la pista, porque ni en la Facultad de Periodismo me hablaron de la faceta periodística de Camus siendo ésta, tal y como he descubierto ahora gracias a este libro del que hoy les hablo, una labor "profesional y a tiempo completo", importantísima. 



Tanto, que muchas de las citas periodísticas clásicas que se atribuyen a las grandes firmas del periodismo presente o pasado, García Márquez, Kapuscinski... son en realidad frases de Camus, o bien inspiradas en él, en sus libros, en sus artículos, en sus reflexiones sobre esta profesión. "La más bella del mundo", tal y como nos explicó Antonio Rubio en la presentación del libro 'Albert Camus, periodista', escrito por María Santos-Sainz y editado por Libros.com, en una agitada noche madrileña con el centro de la ciudad al borde del colapso por la confluencia de un debate de investidura en el Congreso, otro, y de una manifestación, otra, contra la Ley de Enseñanza, otra. El lugar, nada más y nada menos que la periodística calle de Larra, en el mítico inmueble de diarios como La Voz (1907), El Sol (hasta la década de los 30 del siglo XX) y tras la Guerra Civil Arriba y Marca, edificio histórico y precioso convertido ahora en Fundación Diario Madrid.

De izda. a dcha., Jesús Maraña, María Santos-Sainz, Antonio Rubio, Edwy Plenel y Elena Muñoz, encargada del entendimiento de las lenguas francesa y española (gran , y difícil, labor).

Gran éxito de asistencia (foto Libros.com twitter).

(Foto Libros.com twitter)


La auténtica sorpresa de la noche para mí, porque con Rubio y Maraña he trabajado y sé quién son y el nivel de excelencia que gastan, fue la intervención de Edwy Plenel, autor del magnífico prólogo del libro, director del medio digital francés Mediapart (socio del medio español Infolibre), digital y de calidad, y de pago, "la única forma de hacer periodismo riguroso e independiente", afirmó.

Pero afirmó mucho más, que "vivimos en peligro" entre un mundo viejo "con poderes económicos, políticos y una oligarquía que se está hundiendo" y uno nuevo que "quiere salir a la superficie". Y en este escenario "los adversarios del periodismo quieren debilitarlo". Una de las maneras más eficaces para conseguirlo, según Plenel, es convirtiendo la información "en entretenimiento", además de con "el bla, bla, bla de la opinión. Nuestra misión no es la opinión, sino verificar los hechos, contar la verdad. Mientras que el arma del entretenimiento es cambiar esa verdad de los hechos por distintas verdades de distintas opiniones". Plenel citó a Hannah Arendt para recordar que "sin la verdad de los hechos no hay democracia real. Y ése es el auténtico desafío actual que tiene el periodismo. La democracia no es sólo el derecho de voto, sino saber la verdad de lo que ocurre para poder votar".

El director de Mediapart, en un tono apasionado y contagioso concluyó recordando que "Camus propuso esos principios periodísticos que ahora hacen falta cuando dirigió el periódico Combat tras la Segunda Guerra Mundial". Lean el prólogo de este libro escrito por este gran periodista francés. Lean.

Antonio Rubio (izda.) y Edwy Plenel.


También Jesús Maraña, director de Infolibre, insistió en "la absoluta vigencia del pensamiento periodístico de Camus". Y lo resumió en diez puntos: el respeto a los lectores. La autocrítica permanente al oficio. La calidad, la necesaria obsesión por "elevar el lenguaje". Verificar, contrastar, el rigor. La humildad, puedes equivocarte, "algo que nos hace mucha falta en nuestro país". No informar el primero sino informar mejor, "¡ya en los años 40 del siglo XX Camus alertaba contra este mal que nos parece de ahora". La necesaria independencia económica de la prensa, estar al servicio sólo de los lectores. Ser refractario a todo dogmatismo, huir del sectarismo —no hay que comentar nuestro panorama actual, ¿verdad?—. Practicar un periodismo de ideas, crítico, comprometido o 'intencional', "pero a partir de los datos, que son sagrados, y luego el compromiso: no hay que ser neutral para ser independiente, qué tendrá que ver". Y, por último, declarar la guerra a la banalidad, "al entretenimiento, aunque el humor no es incompatible, por supuesto, con un periodismo de calidad".

Jesús Maraña y María Santos-Sainz.


María Santos-Sainz (profesora de Periodismo en la Universidad de Bordeaux, periodista con una larga trayectoria y autora de varios libros más), nos contó que este libro nació durante un trabajo anterior que todavía está inconcluso: estudiando a editorialistas franceses descubrió que no había una obra así, sobre la faceta periodística de Camus, ni en España, ¡ni en Francia! Por eso se lanzó de lleno a este proyecto que es periodístico y es académico por el manejo y el rigor de las fuentes que cita y los datos que aporta. Sus palabras fueron sobre todo agradecimientos "porque lo que tenía que decir está en el libro".

Concluyó Antonio Rubio, ameno maestro de ceremonias, entrada ya la noche: "¿qué tipo de periodismo haría hoy Camus? Sin ninguna duda, periodismo de investigación y de crítica social, de denuncia, de levantar las alfombras del poder y la corrupción. Y lo haría con datos, como lo hizo entonces en la Cabilia", porque el periodismo de datos, nos recuerda bien este referente del periodismo de investigación en España, "no se ha inventado ahora".


'Albert Camus, periodista' es el último título de la colección 'Investigacion' de la editorial Libros.com, dirigida por el mencionado Antonio Rubio y dedicada evidentemente al periodismo de investigación. Han publicado hasta el momento títulos más que necesarios para recuperar a los maestros del periodismo como 'Luis de Oteyza, el oficio de investigar', o grandes reportajes periodísticos sobre la trama de los ERE en Andalucía o la trama Gürtel en la línea, precisamente, del periodismo que defendía con pasión Camus.

No puedo terminar, como muestra de la asombrosa actualidad de Camus, sin la cita que recoge Plenel en su prólogo del libro de un fragmento del discurso de Camus al recoger el Premio Nobel: "Cada generación se cree destinada a rehacer el mundo. La mía sabe, sin embargo, que no lo rehará, pero su tarea es quizás mayor. Consiste en evitar que el mundo se deshaga".

Enlaces a otros artículos sobre 'Albert Camus, periodista':

'Un país vale lo que vale su prensa', tribuna del director de El Mundo, Pedro G. Cuartango.
'¡Alerta! Camus periodista', por Antonio Rubio en El Mundo.
'Albert Camus y el periodismo comprometido con la verdad y la justicia, por David Martínez Pradales en Nobbot.
'Lo que enseñó Camus al periodismo de hoy', por Clara Morales, en Infolibre.
'Albert Camus, periodista cabal', por José María Plaza en El Mundo.
Entrevista a María Santos-Sainz sobre 'Alber Camus, periodista' en el programa de Radio Nacional 'El ojo crítico'




miércoles, 28 de septiembre de 2016

Visualizar el periodismo de investigación

Datos son la información que nos proporcionaron Antonio Rubio y Juan Carlos Sánchez durante en su conferencia "Periodismo de investigación y Visualización de datos" en las VIII Jornadas de Diseño de la Universidad Rey Juan Carlos del sur de Madrid. Y la visualización de esos datos es este artículo que están ustedes leyendo, con su texto —formateado de una manera intencionada gracias a la tipografía, tamaño, color...— sus imágenes, pies de foto, el título, los enlaces, mi firma...  todo aquello que da forma a un contenido.

Antonio Rubio, Juan Carlos Sánchez y el profesor de la URJC que les presentó, Manuel Montes.

Y es que como muy bien comenzó Antonio Rubio, maestro de periodistas y una de las firmas más importantes en la historia del periodismo de investigación en nuestro país, además de muy querido amigo y compañero durante muchos años ya, el periodismo "sólo puede hacerse en equipo". Redactores que aporten datos y escriban un texto junto a fotoperiodistas y a periodistas visuales —infografistas, diseñadores— que den forma al mensaje informativo en los distintos formatos. Pero todo eso fue inmediatamente después de pedirnos silencio recordándonos muy serio que él es del Rif, en el norte de África, y que no tolera bromas, móviles ni distracciones molestas. El susto, no obstante, se nos pasó rápido porque tuvimos la suerte de asistir a una conferencia que además de jugosa en contenidos de los que sólo se aprenden cerca de los grandes periodistas, fue muy, muy divertida.


"Los datos sin una cara y sin una historia, no son periodismo"

"Los datos no son sólo aquello que está en las bases de datos, en los archivos, hemerotecas...", continuó, "son también, sobre todo, lo que aporta la investigación periodística. Porque nosotros estamos aquí para levantar las alfombras y que se vea la mierda. No lo olvidéis nunca. Nuestra misión es hacer que nuestra sociedad sea un poco mejor". Y por eso, Rubio les recordó a Kapuscinsky y su 'periodismo intencional' —"¿sabéis quién era, no"?— y a Alber Camus —"¿alguien ha leído los reportajes de Camus sobre la Cabilia?... ¡¿No?¡ ¡¿Nadie?! ¿Pues a qué estáis esperando?"—, a grandes nombres del periodismo norteamericano e incluso al gran García Márquez —"¿supongo que a Gabo si le conocéis?"— citando algunas de sus palabras sobre el periodismo: la investigación, la comprobación de datos, el rigor histórico, la fidelidad a los hechos... la veracidad.

¿En qué consiste el periodismo de investigación para uno de los más grandes periodistas de investigación que tenemos? Pues en "llegar donde no llegan otros". En "descubrir una verdad oculta" y "no apoyarse en fuentes oficiales". Es un periodismo informativo y no opinativo que "expone y explica los datos obtenidos, datos que tienen que estar documentados". En el periodismo de investigación "no se permiten errores" porque "sus consecuencias son fatales" y en ocasiones sirven de pruebas judiciales que terminan con condenas. Ante la pregunta de una alumna que quería saber algo más sobre la metodología particular para acceder a las fuentes, Antonio Rubio hizo público su método secreto de trabajo: "las tres 'c' del periodismo de investigación: café, constancia y cariño", que son las maneras de conocer a quien proporciona los datos, a las fuentes periodísticas, tomando café, y manteniendo luego esa relación con "mucha constancia y cariño".



Claro que toda esa información, una vez obtenida y verificada con el máximo rigor hay que hacerla llegar a los lectores. Y ahí es donde entra en escena la visualización de datos. Juan Carlos Sánchez, miembro del equipo de infografía del diario El Mundo y colaborador de Rubio en el Máster de Periodismo de Investigación y Visualización de Datos que imparten conjuntamente la Universidad Rey Juan Carlos y Unidad Editorial, explicó a los alumnos varios gráficos sobre informaciones de Antonio Rubio publicados en el diario El Mundo, tanto en papel —"El papel está vivo, a pesar del hastag #Nohacefaltapapel, muy vivo"—, como en digital. Informaciones relativas a actividades del CNI —"¿quién sabe qué es el CNI?"— o las implicaciones de los servicios de espionaje españoles en el atentado de Carrero Blanco —"¿sabéis quién era Carrero Blanco, ¿no? ¡¿Nadie?! ¡No me jodas...!"—. Como para saberlo, tan sólo fue un presidente del Gobierno asesinado por ETA haciendo saltar su coche con una bomba por encima de un edificio en el centro de Madrid. Pero no nos distraigamos, hablamos de visualización en la que se decide por qué la información se dispone de esa manera, se ordena, se jerarquiza... Periodismo visual, en definitiva, al servicio de contar de la manera más eficaz posible historias que en estos casos son muy complejas.

Fueron muy interesantes los trabajos que mostraron de algunos alumnos del mencionado máster que imparten con informaciones propias, elaboradas por los mismos alumnos y con visualizaciones también suyas que incluyen artículos con textos, gráficos interactivos y vídeos —algunos de ellos videográficos—.
Por su enorme interés, os facilitamos un enlace con toda la información sobre el Máster de Periodismo de Investigación y Visualización de Datos de la Escuela de Periodismo y Comunicación de Unidad Editorial junto a la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Merece mucho la pena.
Para terminar, Antonio Rubio, micrófono en mano y correteando literalmente por la sala, 'encañonando' con el puntero láser a quién osaba no prestar atención por estar hablando con el de al lado, recomendó a los alumnos que se especialicen, "es muy importante" que busquen una especialidad periodística en la que se pague por su trabajo, "porque el gratis no tiene recorrido ninguno" y sobre todo, que lean. En ese sentido recordó una gran cita de Armas Marcelo: "Un periodista debe saber escribir y para ello debe leer mucho. Además, para saber hablar, hay que saber escribir".



"Difícilmente podremos ser periodistas, si no leemos", concluyó Antonio Rubio su apasionada participación en las Jornadas de Diseño de la URJC que organiza el maestro de periodistas Pedro Pérez Cuadrado desde hace ocho años ya —¡cómo pasa el tiempo, cielos!—. "Leed, por favor". Aplaudimos, nos levantamos y le di un abrazo. ¿Qué otra cosa podía hacer?

lunes, 28 de marzo de 2016

Errea Comunicación o el diseño
de información hecho por periodistas

La charla que cerraba el turno de mañana la ofreció el periodista y miembro del estudio navarro Errea Comunicación Pablo Errea. El periodista, afincado en el Puerto de Santa María, forma parte de los 9 miembros del prestigioso estudio de diseño navarro. Todos ellos son periodistas. “Eso genera unas limitaciones”, reconoce Pablo, pero de las cuales “intentan sacar partido, ser valientes y aprender de todo porque nos une una cosa: queremos contar cosas y contarlas visualmente”.

Pablo Errea durante su charla
Pablo Errea durante su charla

Para ello, desde el estudio se apoyan en todos los recursos que tienen a mano, desde tipografía a ilustración, diseño puro y duro hecho por periodistas. Uno de estos ejemplos es la revista profesional alemana que han rediseñado recientemente, Kress Pro, “intentado crear un producto muy atractivo para los profesionales” con infografías muy potentes, pero muy efectivas. “La infografía es una herramienta que queremos acercar a los diseñadores, porque somos periodistas, pero también hacemos diseño”, apunta Pablo.

Otro punto fuerte de los trabajos de Errea Comunicación es su trabajo para las instituciones públicas. En este apartado, Pablo mostró varios trabajos para la Mancomunidad Navarra. Estos trabajos, que a priori parecen aburridos y destinados a la simpleza, pueden tener una nueva vida si se trabaja con ellos a través del diseño. En Errea Comunicación han llevado esto al extremo y han transformado todos los datos generados por los habitantes de Navarra en una historia con un hilo narrativo que se apoya en ilustraciones, fotografías, gráficos y tipografía exquisitamente cuidados.

Pablo Errea durante su charla
Pablo Errea durante su charla

Un punto clave que apuntó Pablo fue hacer accesible el contenido a la vez que sean entrentenidos. Como la revista +1 catalana, en la que contaron con “libertad absoluta” para hacer lo que quisieran. El resultado fue transformar temas muy densos en temas más inteligibles, en una revista donde el ritmo era muy importante y donde las ilustraciones contaban pequeñas historias.

Sin embargo, uno de los trabajos más importantes que han llevado a cabo en los últimos tiempos ha sido el rediseño total de Courrier International. Y fue importante porque Errea Comunicación “recibió una marca perfectamente diseñada que teníamos que transformar completamente”. En este aspecto se trabajó el tema de las tipografías e iconos, creando distintos ambientes para cada sección, diseñando distintos elementos gráficos para navegar por las secciones de la revista.


Pablo Errea durante su charla

Pablo Errea durante su charla

Pablo Errea durante su charla
Pablo Errea durante su charla

Con Diario de Noticias, otro de los ejemplos que desgranó Pablo, tuvieron que enfrentarse a un reto completamente diferente: diseñar la web de un periódico sin que se pareciera a su versión en papel, “todo un reto”. Para ello crearon un sistema modular que se pudiera ver en cualquier dispositivo, “inspirado en el Guardian y que corriera como un Ferrari”, como les pidieron desde la cabecera portuguesa. Además, redujeron al mínimo la selección tipográfica, aumentando la velocidad de carga, usaron los iconos tipográficos para poder crear bloques y unos códigos de colores muy sencillos. Además, según hubiera o no publicidad el sistema modular basculaba entre las tres o cuatro columnas. Todo ello diseñado por periodistas que diseñan los mejores periódicos de papel, como Javier Errea o lo que hizo en su momento Mark Porter con la web de The Guardian. Porque la información, y el diseño de la misma, la tienen que manejar los periodistas.

Por último, Pablo Errea mostró una pincelada de su trabajo en publicidad, que va más allá de los folletos clásicos y se traslada a una web o a publicidad estática en las calles.

sábado, 5 de marzo de 2016

Jeff Jarvis y el futuro del periodismo

Llegaba Jeff Jarvis (1954) a la Universidad San Pablo CEU con el aura de gurú del que todos quieren oír cómo será el futuro de los medios. Pero nada más lejos de la realidad. El norteamericano confesaba, humilde, no saber cómo será ese futuro, aunque sí sabía quién lo protagonizaría: “Vosotros”, le dijo a los centenares de estudiantes que abarrotaban el Aula Magna. Serán ellos los que tengan que “construir” ese futuro. “Sois vosotros, los jóvenes, los que tengáis que reinventar lo viejo, yo ya estoy demasiado viejo para luchar”, ironizaba arrancando una sonrisa a su entregado audiencia.


Jeff Jarvis durante la charla en el CEU. Foto de Fernando Bonete Vizcaíno

Al igual que lo hizo Guttemberg, el primer emprendedor en esto de los medios, según Jarvis, son los jóvenes los que tengan que conseguir un producto nuevo, los que tengan que salir a la calle y preguntar “qué os hace falta, qué queréis, qué necesitáis”. Es esa búsqueda de las comunidades donde está el futuro del periodismo. Porque la función del periodismo, de los periodistas, es “servir a las comunidades, identificar un problema y ayudar a la comunidad a resolverlo". “Hay que añadir valor a la vida de la gente”, dijo. “No podemos pensar que basta con hacer un periódico”.



El auditorio del CEU. Foto de Fernando Bonete Vizcaíno

La época en la que la responsabilidad del medio terminaba cuando el receptor recibía el mensaje empaquetado ha terminado. “Con Internet todo ha cambiado”, sentenciaba Jarvis. “Estamos volviendo a la época pre Guttemberg”, donde el conocimiento se transmitía boca a boca, lo único que “ahora se transmite click a click”. “El público es lo valioso”, enfatizaba, y puso como ejemplo los podcast, que “nos enseñan a tener una relación directa con la comunidad”.

En esta situación es difícil diferenciarse en la maraña de medios, webs, radios, televisiones, etc. que hay en todo el mundo, pero Jarvis animaba a los estudiantes a agarrar “ese gran reto” y hacerlo suyo. A ser algo más que periodistas, a arriesgarse, a emprender, a terminar con el modelo de negocio actual de “copiarnos unos a otros infinitamente y desaprovechar un montón de talento”. “Hay un montón de nuevas oportunidades”, les animaba.

Google y Facebook

El profesor de la Universidad de Columbia, que se acercó a los alumnos para contestar a sus preguntas, criticó la actitud de los medios europeos respecto a Google y Facebook, inmersos en una absurda pelea que desde su punto de vista, americano 100%, no comprende. “Necesitamos estar ahí”, insistía el americano, que invitaba a los medios a reunirse con ambos gigantes tecnológicos para explicarles qué hacen, cómo lo hacen e intentar sacar el mayor provecho posible. Porque las vías de distribución han cambiado, para siempre. Y Google y Facebook son esas nuevas vías.

Eso, además, supone un cambio cultural. "Las masas, como tal, han desaparecido". Ahora somos individuos, y “Google y Facebook lo saben” y nos tratan como tal. "Mi periódico local no sabe dónde vivo, doónde trabajo, qué me gusta; Google y Facebook, que son empresas gigantes, sí". El trabajo es escuchar a esos individuos e identificar sus necesidades. “Necesitamos menos productos para las masas y más productos para los individuos”, recetaba Jarvis. “Google y Facebook nos pueden enseñar muchas cosas”.



Jeff Jarvis escucha atentamente una de las preguntas que le hicieron. Foto de Fernando Bonete Vizcaíno


Ese producto, además, es infinito, no se acaba nunca, se alimenta constantemente. “Hay que acabar con la idea de que vendemos un producto acabado”, decía Jarvis. La conversación sigue presente, “no pasa nada por reconocer que te has equivocado”, escucha a tu audiencia, alimenta la conversación. “Nuestra labor como periodistas es aportar valor a ese flujo, tenemos que volver al periodismo ‘slow”.

Ese periodismo slow que hace falta también necesita de un nuevo modelo de publicidad. “Ya no vale decir, ‘mira que auriculares más bonitos, cómpralos'. No, la publicidad ha cambiado, los periodistas tenemos que reinventar la publicidad porque los anunciantes no lo van hacer”. Ya no vendemos audiencias, posibilidades de que visualicen el producto miles de personas, “ahora vendemos habilidades, como la capacidad de hacer viral un contenido, la capacidad de crear comunidad”.


Y eso lo tienen que hacer los periodistas. No los robots, “que no sustituirán a los periodistas”. Tampoco los programadores, “porque los periodistas no tienen necesariamente que saber programar, pero sí tienen que saber hablar con el que programa”, conocer su lenguaje, saber qué te está diciendo.

Por eso Jarvis apuntaba a otro fundamento del periodismo del futuro, “el trabajo en equipo”, pequeños equipos de trabajo con variedad de perfiles para conseguir lo que para él es la clave de la cuestión: identificar una comunidad y resolver sus necesidades. Es decir, volver al periodismo.






Además del autor de libros como ‘Y Google ¿cómo lo haría?’ o ‘El fin de los medios de comunicación de masas’, también han participado Ana Ormaechea, periodista y alumna de Jarvis en la Universidad de Columbia, Luis Martín, Chief Digital Officer de Cope, Borja Bergareche, Chief Innovation Officer de Vocento, Jesús Moreno, Director de desarrollo de producto web de A3Media, Carlos Relloso, Chief Digital Transformation Officer de Prisa, Olalla Novoa, periodista de El Mundo, Anaïs Pérez, Head of Communcations de Google España, Consuelo Sánchez Vicente, Directora General de Comunicación del Ministerio de Presidencia y Pere Vila, director de Tecnología, Innovación y Sistemas de RTVE.

lunes, 15 de febrero de 2016

Firmas en caja alta: Rodrigo Sánchez

Este pasado fin de semana se ha celebrado en Siracusa (Nueva York, EEUU) la elección de los ganadores de la 37 edición de los premios SND a los periódicos mejor diseñados del planeta. Pronto sabremos qué periódico será elegido como el mejor diseñado en 2016, galardón que recibirá durante la celebración del congreso de la SND que tendrá lugar en San Francisco los días 7, 8 y 9 de Abril. Durante esos tres días se reúnen en California los mejores diseñadores de prensa del mundo en los que dan su punto de vista sobre la profesión. Este año, además, contará con dos españoles, Alberto Cairo y el Director de Arte de El Mundo Rodrigo Sánchez.

La SND publica una entrevista en inglés con el reconocido Director de Arte de El Mundo y las revistas de Unidad Editorial y que nosotros recogemos en castellano aquí, bajo nuestra sección Firmas En Caja Alta, donde los más destacados profesionales del diseño periodístico, y el periodismo en general, dan su punto de vista.



Rodrigo Sánchez ha pasado la mayor parte de su vida profesional rodeado de periódicos y revistas, donde se siente como pez en el agua. Inició su andadura en el mundo de la prensa en ABC. Poco tiempo después pasó al diario económico Cinco Días, que dio pasó a la revista Cambio16 y de ahí a la revista Mercado. En 1990 desembarca en el madrileño Diario El Sol como Jefe de Diseño del Dominical y de los Suplementos. Con el cierre del rotativo en 1992 pasa a formar parte de Unidad Editorial como Director de Arte de sus revistas (Magazine, La Luna, La luna de Metrópoli, etc.) donde ha cosechado innumerables premios por el diseño de sus portadas. En enero de 2014 es nombrado Director de Arte de todo Unidad Editorial, tomando bajo su mando el diseño del periódico El Mundo. Ese mismo año recibe de la Society of News Design (SND) un premio por toda su trayectoria.

¿Cómo ha cambiado tu vida profesional desde que te convertiste en Director de Arte de El Mundo en lugar de sólo sus revistas?

El trabajo se ha multiplicado por 10. Antes llevaba la dirección artística de una docena de publicaciones, algunas semanales, otras mensuales, alguna anual e, incluso, una diaria (un periódico de información médica). Ahora, a todo eso, hay que sumar un diario de tirada nacional y todos sus suplementos semanales y mensuales. Ya no es posible mimar personalmente cada página como antes. Tengo que centrarme en páginas especiales o en proyectos ambiciosos. Por eso es fundamental inculcar al equipo la esencia del diseño, de mi diseño, y las bases de un trabajo bien hecho; cuáles son los mínimos que nos auto exigimos y cuál es nuestra meta de excelencia. Hacer que el periodista diseñador pierda el miedo a la página en blanco y que trate de pensar cada página cada vez, cada día. No hay dos temas iguales, no debería haber dos páginas iguales. Cada tema, cada noticia, cada exclusiva, merece ser tratada de una manera exquisita y singular.


Es cierto que el trabajo se ha multiplicado por diez, pero también se han multiplicado por 10 las oportunidades de hacer páginas interesantes. Cada día es un reto, cada día es una oportunidad. Frente a la serialización de las páginas hemos de ofrecer artesanía periodística. Especialización y diferenciación frente a monotonía y plantillas prediseñadas. Todo se puede hacer, todo se puede cambiar. Solo hace falta rigor y gusto, sensatez e imaginación. Y, por supuesto, mucho trabajo, mucho esfuerzo. Hay que estar en la redacción, hay que estar pendiente y dispuesto a cambiar ideas y modelos sobre la marcha. Desde primera hasta última hora, desde primera a última página. La interacción permanente con los redactores y con los responsables de redacción enriquece el producto final.



Todo periódico tiene en su interior nichos de información donde es posible experimentar gráficamente. La ubicación de los bloques gráficos y tipográficos, la relación entre ellos y su secuencia en el espacio modifican la percepción que el lector tiene de la noticia. Tenemos que trabajar el periódico como si se tratase de una película hecha con cortometrajes, con muchas historias individualizadas pero que todas ellas cuentan la historia de un día. Un día concreto, irrepetible, como el periódico de ese día. El periódico ha de tener dosis permanentes de sorpresa. Una equilibrada mezcla de audacia creativa y rigor informativo. En definitiva, ser capaces de hacer un producto coherente pero que sepa articular y armonizar los diferentes ritmos, las velocidades, que deben coexistir en un diario.

Delicatessen impreso frente a la noticia rápida, una joya diaria para mimar a nuestros mejores y más fieles lectores. Que estén orgullosos de llevarnos bajo el brazo.

Has ganado un premio a tu trayectoria por tus divertidas, inteligentes y bonitas portadas de Metrópoli. También has ganado grandes premios por la narrativa de noticias en las páginas de El Mundo, en particular por el enfoque visual del aniversario de los atentados del 11-M en Madrid. ¿Cómo es tu dirección de arte en este tipo de noticias, tan diferente al entretenimiento y estilo de vida de las revistas?

Metrópoli ha sido, y es, un gran banco de experimentos. En general, las revistas en las he trabajado lo son. Podría decir que he estado casi treinta años entrenándome para este momento. Ahora puedo tratar la información diaria con el respeto y la dedicación que se trata a los reportajes semanales o mensuales. Es como tener un “metrópoli” cada día. Cada página es una portada. La oportunidad de hacer magia con noticias de actualidad, con fotografías de actualidad y, a veces, sacar jugo al hecho de no tener nada: ilustrar solo con tipografía. La noticia se ilustra a ella misma.



No es muy diferente explicar gráficamente un suceso o una catástrofe natural a contar la sinopsis de una película de cine negro o policíaco; o una entrevista a una portada de revista dedicada a un protagonista de una superproducción de Hollywood. Todo son historias en las que hay personas involucradas. Y todas esas historias que hay que explicarlas a los lectores. Las unas son de ficción, estas son reales. Pero todo son historias. Nosotros vivimos de contar esas historias.

¿Cuánto tiempo puedes seguir invirtiendo en Metrópoli?

El mismo de antes. Saco tiempo de donde puedo y, si es necesario, de mi tiempo libre. Sigo considerando a Metrópoli como un regalo de Dios, un juguete, una afición más que un trabajo. Es una bendición poder usar ese espacio cada semana y contar con algunos de los mejores profesionales del mundo que están deseando publicar en ese trozo de papel. Envidiaría a cualquier profesional que tuviese la oportunidad de hacer esas portadas semana tras semana…y ya va para más de veinte años.



“Escoge un trabajo que te guste, y nunca tendrás que trabajar ni un sólo día de tu vida.” Confucio

¿Qué rol tiene el trabajo en el área digital dentro de tu jornada habitual? ¿Inviertes mucho tiempo el en el área digital, y en caso afirmativo, en qué tipo de trabajo?

El diseño digital, de momento, no me ocupa un porcentaje de tiempo muy alto. Creo que es un mundo que ofrece un campo enorme de posibilidades pero adolece de poco rigor tipográfico, escaso control de la ubicación exacta de elementos informativos y exceso de publicidad, mucha de ella invasiva. Si a eso sumamos que, además, su diseño externo e interno ha de servir para múltiples soportes digitales (responsive), el reto es aún mayor.



El problema, común en todas las webs, es que su diseño sigue dominado por técnicos e ingenieros sin conocimientos informativos y con casi nulas nociones de tipografía o edición fotográfica. Lamentablemente el diseño digital convencional (webs de diarios) está a años luz del diseño editorial impreso. Falta de jerarquía, falta de precisión gráfica y de relación entre noticias. Funcionan más como un almacén de noticias que como un producto informativo elaborado profesionalmente. Siempre existe una justificación técnica para poder decir que no es posible hacer tal o cual cosa.

Hay un rechazo casi físico a que los diseñadores de prensa intervengamos en la creación y desarrollo, en la traslación de la información de papel a web. Son dos soportes diferentes, dos contenedores diferentes pero trabajan con el mismo contenido: la información.


Los códigos, el lenguaje, el método, los envoltorios, deben estar siempre en manos de diseñadores no de técnicos. La labor de estos, fundamental, es dar soluciones a los retos estéticos e informativos que les planteemos desde las redacciones.

Con una web no eres capaz de hacer la “fotografía” de un día; las historias antiguas se mezclan con las recientes, los géneros se entremezclan, las secciones se confunden. Es un periodismo urgente, descolocado. Se leen noticias aisladas, no medios en conjunto. La capacidad de relacionar historias se pierde. Así como la jerarquización de las noticias. El diseño informativo desaparece. La portada como tal deja de tener sentido.

Es un consumo de noticias “crudas”, pues se llega a la noticia directamente a través de enlaces de redes sociales; noticias descontextualizadas del resto, con la edición justa y sin cuidado por el detalle.

La noticia sin su empaquetado profesional se convierte en “materia prima”, vuelve al origen y se deja en el camino muchas décadas de enriquecimiento, de edición gráfica, de valoración.

Como Director de Arte, parte de tu trabajo es la excelencia, motivación y creatividad de otros. ¿Cómo mantienes tu propia motivación y creatividad en niveles tan altos?

Hay que contagiar la emoción por el trabajo al equipo. Todos han de sentirse parte del producto, coautores, partícipes del éxito. Y, también, hay que ser generosos con los errores, pues es parte del aprendizaje. La parte más difícil es hacer cambiar de mentalidad. Hacerles ver y creer, sobre todo, que es posible hacer las cosas de otra manera. Que hay que saber manejar los principios básicos de la maquetación para poder hacer diseño editorial de altísimo nivel.



Tenemos que crear reglas muy estrictas: formatos rígidos para cualquier tipo de contingencia, con todas las posibilidades contempladas y sus correspondientes soluciones gráficas sistematizadas. Luego, esas estrictas e inquebrantables reglas, hay que tirarlas a la basura y reinventarlas cada día.

La creatividad mejora con el uso. La práctica continua mejora los resortes para relacionar problemas y soluciones y, con ello, muchos recursos surgen casi espontáneamente. La creatividad nunca decae, sino que mejora con el tiempo. Y, además, es contagiosa. El equipo se empapa y se esfuerza en conseguir soluciones ingeniosas a asuntos banales.