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jueves, 10 de julio de 2014

Otro caso práctico

Esta era la primera versión que hicimos de la apertura de Mundo de ayer, sobre el último y actual rebrote del eterno conflicto entre Israel y Palestina:


Y ésta era la primera página del periódico que teníamos preparada para la primera edición:



Habíamos considerado otras posibilidades para esa apertura de la sección de Internacional, como ésta...


...que posiblemente sea una mejor página doble, con una poderosa imagen de la explosión a un tamaño espectacular. Pero que repetía la explosión que ya dábamos en la portada.


Incluso habíamos probado también con otras imágenes muy buenas para no repetir la explosión:


Que aunque funcionan bien nos parecieron, no obstante, algo esteticistas. Y hablamos de una guerra.


Y llegó la realidad, otra realidad, en forma de partido de fútbol. Y la conmoción de los misiles se convirtió en la conmoción de los goles... Tuvimos que cambiar la portada. Ya no sería un alcance sino que iríamos con el partido, posiblemente uno de los más famosos ya de la historia del fútbol, desde la primera edición. Había que correr, más que los alemanes y muchísimo más que los brasileños, claro.


Lo que nos obligó a llevar la anterior fotografía del estallido del misil en la franja de Gaza desde la portada a las páginas interiores de la apertura de Mundo en las que no había explosión, recordad, porque la explosión estaba en la portada.


Que fue, finalmente, la página doble de apertura de Mundo que salió publicada.



También mejoramos la portada con un fotón en segunda edición, más tarde, muy tarde. Mucho.


Pero esa es otra historia. Otro caso práctico.

lunes, 23 de junio de 2014

Si hay foto... distinta...

No todas las portadas fueron iguales, aunque parece que hay quien sí escribe tuits siempre iguales diciendo que todas las portadas son iguales... sin detenerse a mirarlas. O mirándolas sin saber ver, que también. Y quien no ve... Claro que para que no sean iguales es necesario apostar por la calidad y contar con fotógrafos de mucho nivel que consigan fotografías que no sean la misma, únicas.  Es necesario un fotón así, por ejemplo:


¿Cómo se consigue una fotografía así? ¿No haciendo lo que hacen los demás? Nos lo cuenta el propio Carlos García Pozo, su autor, gran tipo de Bilbao y grandísimo fotero (y editor gráfico, circunstancias que no siempre se dan en la misma persona) en 'Historia de esta foto'.


jueves, 12 de junio de 2014

Si no hay foto... también puede haber página

Suponíamos que no íbamos a tener buenas imágenes el primer día en el que salieran las páginas especiales dedicadas al Mundial de Fútbol de Brasil, el lunes de esta semana. No había deporte ese día, partidos, entrenamientos...

Y, efectivamente, así fue:


Porque esta era la 'mejor' de las imágenes que nos llegaron para hacer la primera apertura de las páginas especiales. Compusimos con ella la portada y...



...como era de esperar, la cosa no funcionó demasiado. El corte no puede ser otro en este formato, lo que ocasiona un exceso de cielo, demasiado azul en la parte superior. Todo está descompensado. Tal vez utilizando el bloque de titulares en esa parte superior de la fotografía pudiéramos aprovechar mejor el espacio y repartir mejor los elementos.



Pero el resultado es mucho peor. El título y la propia cabecera de la portada 'compiten' y se anulan de manera recíproca. 'Aplasta' además a los jugadores. El desequilibrio aumenta. ¿Qué hacer? Ninguna opción es buena.

¿Y si buscamos otra foto 'peor'?



Decimos que es 'peor' porque si comparamos las imágenes antes de su puesta en página, vemos que aquí están más lejos los personajes. Ocupan menos espacio, se les ve menos y la imagen pierde fuerza. Y es entonces cuando entra en acción la edición gráfica de la que tanto os solemos hablar. Colocamos la fotografía en página, cortamos, encuadramos y...


¡Bingo! Al tener más espacio por debajo de los futbolistas, podemos colocarlos en la parte superior de la página, hay foto por debajo para editarla así y se puede eliminar el anterior exceso de cielo. La barandilla está ahora en una posición más vertical y en el centro de la imagen lo que potencia el efecto de que suben, de que España va hacia arriba en el momento de salir hacia Brasil. Por si fuera poco, la fotografía nos 'deja sitio' en la parte inferior derecha para colocar el bloque de titulares compensándolo de manera perfecta con la cabecera y equilibrando del todo la página. Para remate, que haya más imagen por debajo supone que queden en primer plano esa maravillosa estrellita de campeones del Mundo junto al logotipo de Brasil 2014 en la maleta de Diego Costa.

Aunque dominar las herramientas ayude, y sea necesario (y relativamente fácil de aprender), este trabajo nuestro no consiste en conocer todos los entresijos de Quark o InDesing, ni abarcar nosecuantosmil programas distintos con sus distintas actualizaciones; ni HTML5 o CSS3 si hablamos de pantallas, se trata de saber qué elementos utilizar y dónde colocarlos. Casi nada y en realidad prácticamente todo (y no relativamente fácil). En el caso práctico que hoy comentamos, pura edición gráfica, sacar petróleo de la nada, como solemos decir en estas ocasiones. Constatar que a golpe de edición podemos lograr que incluso cuando 'no hay foto... puede haber página'.

Hoy comienza el Mundial de Brasil, y no os perdáis todo el trabajo (muuuuucho) de diseño y contenidos que estamos haciendo en estas páginas especiales.







lunes, 12 de mayo de 2014

La puesta en página (a lo grande)

Hace mucho tiempo que los adjetivos se acabaron para referirse al trabajo del gran Raúl Arias. Su variedad de registros inagotable, su excelencia en cada una de las ilustraciones que realiza... Su visión. Su privilegiada visión del mundo...

La ilustración que tiene el orgullo de publicar EL MUNDO en el especial San Isidro'14 del pasado viernes es excepcional. De una belleza y una complejidad técnica inigualable...El pelo del toro se siente, casi se puede tocar. Cano y denso en el morrillo, revuelto en la testuz...  Espectacular. ... ... ... capaz de dejar sin adjetivos a quien pretenda escribir sobre esto:




Pero nos vais a permitir (nos vas a permitir, admirado Raúl) que en esta ocasión propongamos esta idea a nuestros amigos lectores. La maravillosa ilustracion MEJORA con la puesta en página. La tipografía la arrulla, el equilibrio es insuperable, el gris y el negro del texto entonan con la ilustración y hacen que la mancha se haga una... Es una portada perfecta.



Siempre decimos que si hay foto hay página. Que si hay ilustración, hay página... En este caso la ilustración es casi inmejorable... Casi... hasta que se puso en página.

martes, 15 de abril de 2014

Diluvio... de creatividad y talento

Mesa de trabajo de Ricardo Martínez













A los lápices, la tinta y la ausencia de ella, el genial Ricardo.
En la dirección de arte la creatividad de Rodrigo Sánchez









lunes, 7 de abril de 2014

Heraldo de Madrid

El 27 de marzo de 1939 un grupo de falangistas entraba en la redacción del Heraldo de Madrid. Era una avanzadilla armada de las tropas que pocos días después tomarían la capital y darían por terminada la Guerra Civil española. Ese fatídico día de marzo sería el último de la historia del Heraldo. Posteriormente se cedería la cabecera a Juan Pujol para editar en su lugar "Madrid", de espíritu totalmente opuesto al Heraldo. Durante años, los propietarios reclamaron la devolución del periódico, pero todos sus esfuerzos fueron en vano. Hasta hoy, cuando un grupo de nuevos medios se han decidido a lanzar una edición única que rinde homenaje a uno de los periódicos clave de la prensa española.




Fernando Rapa Carballo nació en París en 1969, aunque su espíritu navega a orillas del Río de la Plata. donde se crió en su Buenos Aires querida. Diseñador gráfico y docente de Tipografía en la UBA (Universidad de Buenos Aires), vive en España desde 1998, donde comenzó su andadura en el estudio catalán Casses i Associats elaborando los periódicos bonaerenses Clarín y Olé. También ha participado en El Comercio de Lima, Corriere della Sera, Gazzeta dello Sport y el portugués Diario de Noticias, entre otros. En nuestro país, fue fundador y director de Arte del extinto, y varias veces premiado, Público, diario que abandono tras su cierre. Actualmente edita la revista Mongolia y una vez al año el libro/fanzine Viernes Peronistas. Ha sido el responsable, junto con Asier Barrio y Erika Takenouchi, del diseño del número especial de Heraldo de Madrid que estará a la venta en todos los kioscos hasta el día 30 de abril.



Heraldo

En este emprendimiento hay un doble concepto: por un lado es una invocación y un rescate a un periódico silenciado por el fascismo y por otro es un reflejo de un abanico de nuevos medios independientes que han surgido en España a partir de la crisis.

Estos medios tienen en común un cambio de paradigma y de modelo.


El periodista se hace dueño de todo el proceso. Entonces el periodista ya no solo escribe una crónica y "alguien" se la publica, ahora el periodista forma parte de todo el entramado y se involucra en logística de crear y poner en la calle o en la red su medio. Ahora tiene que saber de calidad de papeles, gramajes, tintas, pay per views, de costes de distribución, precios de fotos, etc...


Un nuevo modelo que es posible gracias a la tecnología, porque realmente algo así hubiese sido muy difícil de realizar en una etapa tecnológica anterior.



Renacimiento
Esto me hacía recordar mucho a un personaje fantástico que tiene que ver con el Renacimiento italiano. Porque creo que en nuestra modesta y minúscula escala este tipo de emprendimientos también es un renacer en la forma de la edición. Este personaje es Aldus Manutius, un impresor italiano de 1490 que es el responsable de la implantación del libro como objeto en la europa del Renacimiento. Este impresor, no solo era impresor, era el responsable de toda la cadena de producción rescatando del pasado (como nosotros El Heraldo) obras clásicas que habían sido silenciadas o se habían ocultado tras los paredones de los monasterios, todo ello con nueva tecnología. Durante una era oscura de casi 1000 años, en Europa la cultura se había refugiado puertas adentro de los monasterios. No olvidemos que los libros los reproducían de manera artesanal los monjes benedictinos. A partir de 1400 surge un soplo de cambios en la mentalidad europea por nuevas ideas del Renacimiento y las nuevas tecnologías.

Pequeños impresores italianos, venecianos, florentinos, milaneses comienzan a crear pequeños talleres de impresión en el que se realiza todo el proceso, desde la configuración hasta el diseño de los tipos (por ejemplo Bembo). No por casualidad el primer programa de Desktop Publishing (término ya caduco pero muy utilizado en los 80) se llamaba Aldus PageMaker, en homenaje a Aldus Manutius de Italia, que es el que crea el concepto de portabilidad. Ahora que todo el mundo habla de portátiles y demás el hombre crea un tipo de letra muy pequeña e inclinada llamada itálica (esas letras están tan bien diseñadas que llegan hasta el día de hoy). Manuncio crea el concepto moderno de libro de bolsillo en 1500 que permite que el objeto pueda ser fácilmente transportado y el conocimiento sea rápidamente distribuido. 

El Proceso
Pero todo esto es para decir que el espíritu de Manuncio es un poco el que nosotros tuvimos a la hora de recrear al Nuevo Heraldo. Tener todo el proceso en nuestras manos trayendo algo del pasado. Porque es interesante entender como armamos Heraldo. De alguna manera cada una de las partes que lo componen, la parte histórica a cargo de Gil Tolleldiario.es e infolibre para política, FronteraD para internacional, Alternativas Económicas para economía, Materia para Ciencias, Líbero para deportes, Jotdown para cultura, Fiat Lux para sucesos, La Marea para Sociedad y Mongolia para Humor. Cada una de estas partes ya arma su propio medio, unos en papel, otros en web y otros de manera combinada. Pero el desafío era ver cómo podíamos generar algo nuevo con 10/11 jugadores. Once redacciones, era como hacer un equipo de equipos, como un Cosmos de los medios independientes. La idea de un equipo dirigido por Miguel Ángel Aguilar, Carlos Bello y Pere Rusiñol debía generar en muy poco tiempo un ejemplar de casi 50 páginas y, además, un ejemplar digno, ya que íbamos a estar en la mira de todos. 


El Heraldo es la mezcla de un espíritu libertario republicano con la idea de la autoedición de Aldus Manuncio y un solapado concepto punk del DIY (do it yourself).

Nada más alejado que los power points de los gurús del periodismo que predecían la muerte del papel hace ya 10 años y nos invitaban a regalar los contenidos, ya que la publicidad estaría ahí para salvarnos.

Cada una de las células de este componente Heraldo generó un guión de su "parcela" que fue enviada a la dirección. A partir de ahí, los contenidos se acomodaron en maquetas que les fueron entregadas a las secciones para que cada equipo pudiese completarlo con su material. Cada sección cerraba sus piezas y nos las entregaba para que nosotros las editáramos y produzcamos ya de cara a la imprenta.


Todo se ha hecho en la Nube. El tema físico ha estado presente en las reuniones de pauta y demás, pero nos hemos manejado traspasando información en la red, cada uno en su lugar particular de trabajo. El concepto de empresa redaccional como lugar se diluye, no hace falta oficina, ni teléfono fijo, solo hace falta estar conectados y tener un objetivo común.

El diseño del Heraldo es muy simple, es resultante de la practicidad que queríamos imprimirle a este proyecto junto a mis compañeros Asier Barrio y Erica Takenouchi.  Nada de artificios ni barroquismos, tampoco queríamos intentar simular un periódico de época porque nos parecía totalmente anacrónico e impostado. Sí nos hemos permitido generar algún guiño de trasvase de lenguajes en la pieza de la portada.

Conclusión

Para concluir creo que lo más importante de este experimento es que hemos conseguido llevarlo a cabo, que hemos mostrado que es posible, que abre nuevas puertas, que es un mensaje de optimismo en medio del cataclismo de los medios de comunicación, de despidos y de cierres.

Citando aqui a Pere Rusiñol que es uno de los cerebros detrás de todo este proyecto, cuando vamos a dar charlas a Universidades que nos llaman para que comentemos Mongolia, Pere les dice, "olvídense de los medios tradicionales, están muertos, hagan el suyo". Es que cuando nosotros pensamos en Mongolia nos imaginamos "vamos a hacer la revista que nos gustaría leer, no tenemos nada que perder, sabemos hacerla, ya que nadie la la hace, manos a la obra."

Es lo más interesante que nos ha pasado en nuestra vida, e imaginamos que lo mejor está aún por llegar.


Fotografía de Rapa Carballo: Asociación de Periodistas Europeos

lunes, 31 de marzo de 2014

Dos portadas, 195 días



Desde la portada de la izquierda a la portada de la derecha han pasado más de tres meses. Si contamos desde el día que Javier Espinosa y Ricardo García no consiguieron pasar aquel fatídico check-point en Tal Abyad, 195 días. 195 días de angustia, de pesar, de tristeza, de incertidumbre, de miedo, de lágrimas, de abrazos, de llamadas a horas intempestivas, de miradas perdidas. 195 días sin dos amigos, sin dos hijos, sin dos colegas. 195 días en los que el periódico ha cambiado mucho, pero una cosa esencial no varió: queríamos que volvieran a casa sanos y salvo. Porque han sido 195 días sin dos PERIODISTAS. Con mayúsculas. PERIODISTAS.

Han sido momentos muy, muy duros (imposible contarlo en estas líneas) para sus compañeros, para sus amigos y, sobre todo, para sus familiares. Por eso, la imagen que ilustra la portada del día 31 de marzo (fotón del gran Carlos García Pozo, quizá la fotografía del año) resume el sentimiento de felicidad de todos los que estamos conectados, de un modo u otro, a Javier y Ricardo (y antes a Marc Marginedas). Es el instante exacto de la felicidad. El instante del reencuentro de un padre con un hijo; el instante en el que el periodismo vuelve a casa.


P.D. Os recomendamos la serie de fotografías de elmundo.es 

lunes, 17 de junio de 2013

Si hay foto, hay página (IV):
¿Título o foto?


Esta es la primera página que publicó el diario El País el pasado viernes, 14 de junio, en su primera edición (la edición 'Nacional' que se distribuye primero a toda España). La noche del jueves, tarde ya como siempre, claro, me llamó poderosamente la atención la verticalidad de la imagen. Que dos políticos se pongan de acuerdo en España para llevar una postura común en Europa es ahora una noticia digna de abrir la portada. La más importante del día, pues, según los responsables del diario.


Y esta otra es la primera página que publicó el diario El País el pasado viernes, 14 de junio, en su segunda edición (la edición 'Madrid' que se distribuye en esta ciudad). Y volvió a llamarme poderosamente la atención cómo la ¡¡¡MISMA!!! imagen había pasado de tener un formato vertical, muy vertical, a otro horizontal, muy horizontal, a cuatro columnas nada más y nada menos. En el intervalo entre las dos portadas se conoció que Estados Unidos apoyará a los rebeldes sirios y esa noticia, siempre según los responsables del diario, merecía un título a cuatro columnas. Mayor valoración... queriendo también que la imagen siguiera 'mandando' mucho. ¿Lo consiguieron? En la primera opción, ¿clonaron parte de la foto para que fuera tan vertical en la parte superior con ese degradado a negro que no está en la foto horizontal? De hacerlo, ¿es legítimo? ¿No debería haber sido otro el corte en la foto horizontal para que, al menos, la imagen humana fuese del mismo tamaño que en el corte vertical?

No lo consiguieron, en mi opinión. Ya hemos comentado en alguna ocasión, que hay un cierto consenso en asociar tensión a las estructuras verticales, y lo contrario, calma y equilibrio a las horizontales. "Maté a 62 personas" como título bajo una imagen muy vertical, muy oscura y con un corte que potencia la mirada del 'asesino' no tiene nada que ver, pues, según la clásica 'sintaxis de la imagen' [descarga en pdf de la obra clásica de D.A. Dondis "La sintaxis de la imagen] que hemos mencionado, con el mismo título desplazado a la derecha de una imagen muy muy calmada y con la mirada mucho más pequeña y perdida entre un infinito mar de cortinas. No da igual. Que no podemos darla a dos columnas muy vertical... pues la damos a cuatro columnas muy horizontal, si el espacio es el mismo... pero al revés. Y al revés lo que transmite. No da igual. "No es esto, no es esto...", que dijo aquél hace ya mucho, y con razón.



La obra clásica de D.A.Dondis, "La sintaxis de la imagen", publicada en 1973 y convertida en referencia sobre la denominada 'alfabetidad visual'.

No lo consiguieron en mi opinión, decía, y además pierde toda la fuerza la segunda opción. No merecía la pena darla así a cuatro columnas (a tres columnas, sin toda esa cortina a la izquierda que no sé qué aporta y con el rostro humano más grande tal vez hubiera sido mejor; hay que probarlo, claro). El título sí que merecía ahora las cuatro columnas, eso sí, aunque tal vez el de la primera edición no mereciera ni siquiera las dos iniciales que tuvo... aunque la foto quedara tan bien.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Un viaje a otra dimensión

No debería firmar este artículo. O al menos debería firmarlo junto a quien me ha proporcionado todos los datos, imágenes incluidas. Pero hasta eso me parecería seguir abusando de la enorme generosidad de Ramón Salaverría. Para los recién llegados al interés por el periodismo y el diseño periodístico, y porque nunca está de más insistir en las cosas que merecen la pena, os recordamos que Ramón Salaverría es alguien que hace cosas así, escribe cosas así, o así, y enseña cosas así... además de impartir conferencias por todo el mundo (si tenéis ocasión de acudir a cualquier acto en el que participe como ponente, no lo dudéis, hacedlo). Su cuenta en tuiter (@rsalaverria) es un tesoro para el diseño y el periodismo, que tenéis que seguir SÍ o SÍ, y precisamente en ella comenzó este post. Con esta curiosa imagen y una broma del propio Salaverría preguntándonos: "¿Cuál es el trabajo periodístico más tortuoso?"



"El de diseñador de prensa en Pakistán, a las pruebas me remito", nos contestaba él mismo a la pregunta.

Le retuiteé, claro. Y, claro, retuitearon mi retuit. A la vista de que no sólo a mí me parecía interesante y divertido decidí compartirlo en Facebook... y en esta otra red social el interés fue también similar e incluso dio lugar a una conversación entre Ramón Salaverría y yo en la que descubrimos cómo en la portada del mismo diario de un día después hay elementos, para nosotros, novedosos, como fotografías con título —un paso más allá en la fotonoticia—.

Daily News Coverage


Al final de la conversación, mi ilustre interlocutor nos señaló un aspecto fundamental sobre esa otra dimensión que aquí desconocemos, suponiendo como suponemos que nuestra prensa, o más bien que la prensa occidental, es la más importante. Incluso a veces, la única. "La mayor parte de los lectores de prensa diarios, leen ESTA prensa". No la nuestra. Millones de lectores.

Por eso, le pedí algunos datos más a Ramón y el resultado es el siguiente: se trata de prensa de Pakistán en idioma urdu. Las dos portadas reproducidas son del diario Daily News Coverage de Karachi, la ciudad más poblada del país (casi 13 millones de habitantes) y el centro financiero y comercial a pesar de no ser la capital. "Este es un diario relativamente abierto al exterior puesto que, como anuncian en su web, se trata del principal diario en urdu con vocación internacional", nos informa Salaverría. Además nos destaca otros dos diarios paquistaníes "más cerrados a su propia información nacional", como Ummat, también de Karachi:

Ummat

Y Aaj, de la ciudad de Pesawhar. "Como verás, estos diarios se parecen unos a otros como gotas de agua y es como un viaje a otra dimensión espacio-temporal", me comenta con acierto. Con acierto occidental, claro. Porque yo coincido plenamente con Ramón, pero... habría que preguntarles a ellos.

Aaj


Y el viaje no acaba aquí. Pakistán es muy grande, muy poblado, casi tanto como la información que me hace llegar Salaverría: "Junto con estos, no obstante, también hay alguno que hace alguna mínima concesión al diseño —digamos— occidental. Por ejemplo, el Nawaiwaqt, un diario que, por lo que he podido averiguar, fue fundado en 1940, durante los últimos años de la colonización británica. En este diario verás cómo separan la publicidad del contenido editorial y cómo juegan —es un decir— con el color."

Nawaiwaqt


Y más, porque me alerta de que "no dejes pasar por alto esta página con lo que deduzco que es información infantil":

Ummat (página 8, ¿infantil?)

Fascinante. Y más aún. Toda "una colección completa, absolutamente psicodélica, de publicaciones paquistaníes" en el siguiente enlace: www.epaper.pk. "Fíjate incluso en que tienen otro modo de gestionar la navegación en internet: en lugar de poner los enlaces sobre los títulos, lo hacen en recuadros sobre cada noticia. Maravilloso y ¡con una usabilidad magnífica!"

Aunque en este sentido, tengo que añadir que siendo cierto que esa manera de enlazar —al pasar el ratón por una noticia se resalta todo un recuadro alrededor de ella en vez de resaltarse sólo el título como se hace en la mayor parte de nuestras páginas web— puede resultar más práctica y sencilla, lo cierto es que todas las noticias son imágenes, no texto. Tal vez por eso se enlaza de esta manera. Pero con el inconveniente de que el texto no está al alcance ni de los lectores ni, peor aún, de los buscadores en la red.


La noticia que está bajo la cabecera, al pasar el ratón por ella queda resaltada como todo un recuadro de borde rojo y con menos intensidad en sus contenidos. Es una imagen, y si pinchamos en ella, se accede a una imagen con el artículo, nunca al texto.



Para terminar, observen detenidamente esta tabla con el número de lectores que tienen los diarios en la India para que nos demos cuenta de que, realmente, hablamos de otro mundo:



Y casi mejor, ya puestos, pues dejamos que sea el propio Ramón Salaverría quien termine el artículo, ¿no? ¿Quién mejor puede hacerlo?: "Estos ejemplos nos demuestran que, más allá de nuestro entorno occidental, por ahí afuera hay universos periodísticos que ni siquiera imaginamos. Y lo más impresionante de todo es que hoy día, con diferencia, la mayor parte de los lectores de diarios en el mundo lee ESE tipo de diarios. Lo dicho, un viaje a otra dimensión".

Si es que incluso le ha puesto el título. Gracias, Ramón. Y un abrazo.