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martes, 15 de abril de 2014

Diluvio... de creatividad y talento

Mesa de trabajo de Ricardo Martínez













A los lápices, la tinta y la ausencia de ella, el genial Ricardo.
En la dirección de arte la creatividad de Rodrigo Sánchez









lunes, 7 de abril de 2014

Heraldo de Madrid

El 27 de marzo de 1939 un grupo de falangistas entraba en la redacción del Heraldo de Madrid. Era una avanzadilla armada de las tropas que pocos días después tomarían la capital y darían por terminada la Guerra Civil española. Ese fatídico día de marzo sería el último de la historia del Heraldo. Posteriormente se cedería la cabecera a Juan Pujol para editar en su lugar "Madrid", de espíritu totalmente opuesto al Heraldo. Durante años, los propietarios reclamaron la devolución del periódico, pero todos sus esfuerzos fueron en vano. Hasta hoy, cuando un grupo de nuevos medios se han decidido a lanzar una edición única que rinde homenaje a uno de los periódicos clave de la prensa española.




Fernando Rapa Carballo nació en París en 1969, aunque su espíritu navega a orillas del Río de la Plata. donde se crió en su Buenos Aires querida. Diseñador gráfico y docente de Tipografía en la UBA (Universidad de Buenos Aires), vive en España desde 1998, donde comenzó su andadura en el estudio catalán Casses i Associats elaborando los periódicos bonaerenses Clarín y Olé. También ha participado en El Comercio de Lima, Corriere della Sera, Gazzeta dello Sport y el portugués Diario de Noticias, entre otros. En nuestro país, fue fundador y director de Arte del extinto, y varias veces premiado, Público, diario que abandono tras su cierre. Actualmente edita la revista Mongolia y una vez al año el libro/fanzine Viernes Peronistas. Ha sido el responsable, junto con Asier Barrio y Erika Takenouchi, del diseño del número especial de Heraldo de Madrid que estará a la venta en todos los kioscos hasta el día 30 de abril.



Heraldo

En este emprendimiento hay un doble concepto: por un lado es una invocación y un rescate a un periódico silenciado por el fascismo y por otro es un reflejo de un abanico de nuevos medios independientes que han surgido en España a partir de la crisis.

Estos medios tienen en común un cambio de paradigma y de modelo.


El periodista se hace dueño de todo el proceso. Entonces el periodista ya no solo escribe una crónica y "alguien" se la publica, ahora el periodista forma parte de todo el entramado y se involucra en logística de crear y poner en la calle o en la red su medio. Ahora tiene que saber de calidad de papeles, gramajes, tintas, pay per views, de costes de distribución, precios de fotos, etc...


Un nuevo modelo que es posible gracias a la tecnología, porque realmente algo así hubiese sido muy difícil de realizar en una etapa tecnológica anterior.



Renacimiento
Esto me hacía recordar mucho a un personaje fantástico que tiene que ver con el Renacimiento italiano. Porque creo que en nuestra modesta y minúscula escala este tipo de emprendimientos también es un renacer en la forma de la edición. Este personaje es Aldus Manutius, un impresor italiano de 1490 que es el responsable de la implantación del libro como objeto en la europa del Renacimiento. Este impresor, no solo era impresor, era el responsable de toda la cadena de producción rescatando del pasado (como nosotros El Heraldo) obras clásicas que habían sido silenciadas o se habían ocultado tras los paredones de los monasterios, todo ello con nueva tecnología. Durante una era oscura de casi 1000 años, en Europa la cultura se había refugiado puertas adentro de los monasterios. No olvidemos que los libros los reproducían de manera artesanal los monjes benedictinos. A partir de 1400 surge un soplo de cambios en la mentalidad europea por nuevas ideas del Renacimiento y las nuevas tecnologías.

Pequeños impresores italianos, venecianos, florentinos, milaneses comienzan a crear pequeños talleres de impresión en el que se realiza todo el proceso, desde la configuración hasta el diseño de los tipos (por ejemplo Bembo). No por casualidad el primer programa de Desktop Publishing (término ya caduco pero muy utilizado en los 80) se llamaba Aldus PageMaker, en homenaje a Aldus Manutius de Italia, que es el que crea el concepto de portabilidad. Ahora que todo el mundo habla de portátiles y demás el hombre crea un tipo de letra muy pequeña e inclinada llamada itálica (esas letras están tan bien diseñadas que llegan hasta el día de hoy). Manuncio crea el concepto moderno de libro de bolsillo en 1500 que permite que el objeto pueda ser fácilmente transportado y el conocimiento sea rápidamente distribuido. 

El Proceso
Pero todo esto es para decir que el espíritu de Manuncio es un poco el que nosotros tuvimos a la hora de recrear al Nuevo Heraldo. Tener todo el proceso en nuestras manos trayendo algo del pasado. Porque es interesante entender como armamos Heraldo. De alguna manera cada una de las partes que lo componen, la parte histórica a cargo de Gil Tolleldiario.es e infolibre para política, FronteraD para internacional, Alternativas Económicas para economía, Materia para Ciencias, Líbero para deportes, Jotdown para cultura, Fiat Lux para sucesos, La Marea para Sociedad y Mongolia para Humor. Cada una de estas partes ya arma su propio medio, unos en papel, otros en web y otros de manera combinada. Pero el desafío era ver cómo podíamos generar algo nuevo con 10/11 jugadores. Once redacciones, era como hacer un equipo de equipos, como un Cosmos de los medios independientes. La idea de un equipo dirigido por Miguel Ángel Aguilar, Carlos Bello y Pere Rusiñol debía generar en muy poco tiempo un ejemplar de casi 50 páginas y, además, un ejemplar digno, ya que íbamos a estar en la mira de todos. 


El Heraldo es la mezcla de un espíritu libertario republicano con la idea de la autoedición de Aldus Manuncio y un solapado concepto punk del DIY (do it yourself).

Nada más alejado que los power points de los gurús del periodismo que predecían la muerte del papel hace ya 10 años y nos invitaban a regalar los contenidos, ya que la publicidad estaría ahí para salvarnos.

Cada una de las células de este componente Heraldo generó un guión de su "parcela" que fue enviada a la dirección. A partir de ahí, los contenidos se acomodaron en maquetas que les fueron entregadas a las secciones para que cada equipo pudiese completarlo con su material. Cada sección cerraba sus piezas y nos las entregaba para que nosotros las editáramos y produzcamos ya de cara a la imprenta.


Todo se ha hecho en la Nube. El tema físico ha estado presente en las reuniones de pauta y demás, pero nos hemos manejado traspasando información en la red, cada uno en su lugar particular de trabajo. El concepto de empresa redaccional como lugar se diluye, no hace falta oficina, ni teléfono fijo, solo hace falta estar conectados y tener un objetivo común.

El diseño del Heraldo es muy simple, es resultante de la practicidad que queríamos imprimirle a este proyecto junto a mis compañeros Asier Barrio y Erica Takenouchi.  Nada de artificios ni barroquismos, tampoco queríamos intentar simular un periódico de época porque nos parecía totalmente anacrónico e impostado. Sí nos hemos permitido generar algún guiño de trasvase de lenguajes en la pieza de la portada.

Conclusión

Para concluir creo que lo más importante de este experimento es que hemos conseguido llevarlo a cabo, que hemos mostrado que es posible, que abre nuevas puertas, que es un mensaje de optimismo en medio del cataclismo de los medios de comunicación, de despidos y de cierres.

Citando aqui a Pere Rusiñol que es uno de los cerebros detrás de todo este proyecto, cuando vamos a dar charlas a Universidades que nos llaman para que comentemos Mongolia, Pere les dice, "olvídense de los medios tradicionales, están muertos, hagan el suyo". Es que cuando nosotros pensamos en Mongolia nos imaginamos "vamos a hacer la revista que nos gustaría leer, no tenemos nada que perder, sabemos hacerla, ya que nadie la la hace, manos a la obra."

Es lo más interesante que nos ha pasado en nuestra vida, e imaginamos que lo mejor está aún por llegar.


Fotografía de Rapa Carballo: Asociación de Periodistas Europeos

lunes, 31 de marzo de 2014

Dos portadas, 195 días



Desde la portada de la izquierda a la portada de la derecha han pasado más de tres meses. Si contamos desde el día que Javier Espinosa y Ricardo García no consiguieron pasar aquel fatídico check-point en Tal Abyad, 195 días. 195 días de angustia, de pesar, de tristeza, de incertidumbre, de miedo, de lágrimas, de abrazos, de llamadas a horas intempestivas, de miradas perdidas. 195 días sin dos amigos, sin dos hijos, sin dos colegas. 195 días en los que el periódico ha cambiado mucho, pero una cosa esencial no varió: queríamos que volvieran a casa sanos y salvo. Porque han sido 195 días sin dos PERIODISTAS. Con mayúsculas. PERIODISTAS.

Han sido momentos muy, muy duros (imposible contarlo en estas líneas) para sus compañeros, para sus amigos y, sobre todo, para sus familiares. Por eso, la imagen que ilustra la portada del día 31 de marzo (fotón del gran Carlos García Pozo, quizá la fotografía del año) resume el sentimiento de felicidad de todos los que estamos conectados, de un modo u otro, a Javier y Ricardo (y antes a Marc Marginedas). Es el instante exacto de la felicidad. El instante del reencuentro de un padre con un hijo; el instante en el que el periodismo vuelve a casa.


P.D. Os recomendamos la serie de fotografías de elmundo.es 

lunes, 17 de junio de 2013

Si hay foto, hay página (IV):
¿Título o foto?


Esta es la primera página que publicó el diario El País el pasado viernes, 14 de junio, en su primera edición (la edición 'Nacional' que se distribuye primero a toda España). La noche del jueves, tarde ya como siempre, claro, me llamó poderosamente la atención la verticalidad de la imagen. Que dos políticos se pongan de acuerdo en España para llevar una postura común en Europa es ahora una noticia digna de abrir la portada. La más importante del día, pues, según los responsables del diario.


Y esta otra es la primera página que publicó el diario El País el pasado viernes, 14 de junio, en su segunda edición (la edición 'Madrid' que se distribuye en esta ciudad). Y volvió a llamarme poderosamente la atención cómo la ¡¡¡MISMA!!! imagen había pasado de tener un formato vertical, muy vertical, a otro horizontal, muy horizontal, a cuatro columnas nada más y nada menos. En el intervalo entre las dos portadas se conoció que Estados Unidos apoyará a los rebeldes sirios y esa noticia, siempre según los responsables del diario, merecía un título a cuatro columnas. Mayor valoración... queriendo también que la imagen siguiera 'mandando' mucho. ¿Lo consiguieron? En la primera opción, ¿clonaron parte de la foto para que fuera tan vertical en la parte superior con ese degradado a negro que no está en la foto horizontal? De hacerlo, ¿es legítimo? ¿No debería haber sido otro el corte en la foto horizontal para que, al menos, la imagen humana fuese del mismo tamaño que en el corte vertical?

No lo consiguieron, en mi opinión. Ya hemos comentado en alguna ocasión, que hay un cierto consenso en asociar tensión a las estructuras verticales, y lo contrario, calma y equilibrio a las horizontales. "Maté a 62 personas" como título bajo una imagen muy vertical, muy oscura y con un corte que potencia la mirada del 'asesino' no tiene nada que ver, pues, según la clásica 'sintaxis de la imagen' [descarga en pdf de la obra clásica de D.A. Dondis "La sintaxis de la imagen] que hemos mencionado, con el mismo título desplazado a la derecha de una imagen muy muy calmada y con la mirada mucho más pequeña y perdida entre un infinito mar de cortinas. No da igual. Que no podemos darla a dos columnas muy vertical... pues la damos a cuatro columnas muy horizontal, si el espacio es el mismo... pero al revés. Y al revés lo que transmite. No da igual. "No es esto, no es esto...", que dijo aquél hace ya mucho, y con razón.



La obra clásica de D.A.Dondis, "La sintaxis de la imagen", publicada en 1973 y convertida en referencia sobre la denominada 'alfabetidad visual'.

No lo consiguieron en mi opinión, decía, y además pierde toda la fuerza la segunda opción. No merecía la pena darla así a cuatro columnas (a tres columnas, sin toda esa cortina a la izquierda que no sé qué aporta y con el rostro humano más grande tal vez hubiera sido mejor; hay que probarlo, claro). El título sí que merecía ahora las cuatro columnas, eso sí, aunque tal vez el de la primera edición no mereciera ni siquiera las dos iniciales que tuvo... aunque la foto quedara tan bien.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Un viaje a otra dimensión

No debería firmar este artículo. O al menos debería firmarlo junto a quien me ha proporcionado todos los datos, imágenes incluidas. Pero hasta eso me parecería seguir abusando de la enorme generosidad de Ramón Salaverría. Para los recién llegados al interés por el periodismo y el diseño periodístico, y porque nunca está de más insistir en las cosas que merecen la pena, os recordamos que Ramón Salaverría es alguien que hace cosas así, escribe cosas así, o así, y enseña cosas así... además de impartir conferencias por todo el mundo (si tenéis ocasión de acudir a cualquier acto en el que participe como ponente, no lo dudéis, hacedlo). Su cuenta en tuiter (@rsalaverria) es un tesoro para el diseño y el periodismo, que tenéis que seguir SÍ o SÍ, y precisamente en ella comenzó este post. Con esta curiosa imagen y una broma del propio Salaverría preguntándonos: "¿Cuál es el trabajo periodístico más tortuoso?"



"El de diseñador de prensa en Pakistán, a las pruebas me remito", nos contestaba él mismo a la pregunta.

Le retuiteé, claro. Y, claro, retuitearon mi retuit. A la vista de que no sólo a mí me parecía interesante y divertido decidí compartirlo en Facebook... y en esta otra red social el interés fue también similar e incluso dio lugar a una conversación entre Ramón Salaverría y yo en la que descubrimos cómo en la portada del mismo diario de un día después hay elementos, para nosotros, novedosos, como fotografías con título —un paso más allá en la fotonoticia—.

Daily News Coverage


Al final de la conversación, mi ilustre interlocutor nos señaló un aspecto fundamental sobre esa otra dimensión que aquí desconocemos, suponiendo como suponemos que nuestra prensa, o más bien que la prensa occidental, es la más importante. Incluso a veces, la única. "La mayor parte de los lectores de prensa diarios, leen ESTA prensa". No la nuestra. Millones de lectores.

Por eso, le pedí algunos datos más a Ramón y el resultado es el siguiente: se trata de prensa de Pakistán en idioma urdu. Las dos portadas reproducidas son del diario Daily News Coverage de Karachi, la ciudad más poblada del país (casi 13 millones de habitantes) y el centro financiero y comercial a pesar de no ser la capital. "Este es un diario relativamente abierto al exterior puesto que, como anuncian en su web, se trata del principal diario en urdu con vocación internacional", nos informa Salaverría. Además nos destaca otros dos diarios paquistaníes "más cerrados a su propia información nacional", como Ummat, también de Karachi:

Ummat

Y Aaj, de la ciudad de Pesawhar. "Como verás, estos diarios se parecen unos a otros como gotas de agua y es como un viaje a otra dimensión espacio-temporal", me comenta con acierto. Con acierto occidental, claro. Porque yo coincido plenamente con Ramón, pero... habría que preguntarles a ellos.

Aaj


Y el viaje no acaba aquí. Pakistán es muy grande, muy poblado, casi tanto como la información que me hace llegar Salaverría: "Junto con estos, no obstante, también hay alguno que hace alguna mínima concesión al diseño —digamos— occidental. Por ejemplo, el Nawaiwaqt, un diario que, por lo que he podido averiguar, fue fundado en 1940, durante los últimos años de la colonización británica. En este diario verás cómo separan la publicidad del contenido editorial y cómo juegan —es un decir— con el color."

Nawaiwaqt


Y más, porque me alerta de que "no dejes pasar por alto esta página con lo que deduzco que es información infantil":

Ummat (página 8, ¿infantil?)

Fascinante. Y más aún. Toda "una colección completa, absolutamente psicodélica, de publicaciones paquistaníes" en el siguiente enlace: www.epaper.pk. "Fíjate incluso en que tienen otro modo de gestionar la navegación en internet: en lugar de poner los enlaces sobre los títulos, lo hacen en recuadros sobre cada noticia. Maravilloso y ¡con una usabilidad magnífica!"

Aunque en este sentido, tengo que añadir que siendo cierto que esa manera de enlazar —al pasar el ratón por una noticia se resalta todo un recuadro alrededor de ella en vez de resaltarse sólo el título como se hace en la mayor parte de nuestras páginas web— puede resultar más práctica y sencilla, lo cierto es que todas las noticias son imágenes, no texto. Tal vez por eso se enlaza de esta manera. Pero con el inconveniente de que el texto no está al alcance ni de los lectores ni, peor aún, de los buscadores en la red.


La noticia que está bajo la cabecera, al pasar el ratón por ella queda resaltada como todo un recuadro de borde rojo y con menos intensidad en sus contenidos. Es una imagen, y si pinchamos en ella, se accede a una imagen con el artículo, nunca al texto.



Para terminar, observen detenidamente esta tabla con el número de lectores que tienen los diarios en la India para que nos demos cuenta de que, realmente, hablamos de otro mundo:



Y casi mejor, ya puestos, pues dejamos que sea el propio Ramón Salaverría quien termine el artículo, ¿no? ¿Quién mejor puede hacerlo?: "Estos ejemplos nos demuestran que, más allá de nuestro entorno occidental, por ahí afuera hay universos periodísticos que ni siquiera imaginamos. Y lo más impresionante de todo es que hoy día, con diferencia, la mayor parte de los lectores de diarios en el mundo lee ESE tipo de diarios. Lo dicho, un viaje a otra dimensión".

Si es que incluso le ha puesto el título. Gracias, Ramón. Y un abrazo.

lunes, 20 de mayo de 2013

Portada tuitera. ¿Sí o no?

Ayer por la tarde el TL (time line) de mi tuiter se llenó de merecidos elogios a la portada —'tapa' le llaman nuestros colegas del otro lado del Atlántico— que el diario argentino 'Página/12' había publicado un día antes, el sábado 18, 'interpretando' así, magistralmente, la muerte del dictador Jorge Rafael Videla. Informar, ya estábamos informados todos por internet desde hacía horas, desde el día anterior, viernes, el mismo en el que había muerto.



Gente a la que tengo en mucha consideración profesional, y a la que os recomiendo que sigáis en tuiter si estáis interesados en esto del diseño y el periodismo, como Paco Oca (@maquetadores) —editor además del blog de referencia  'Maquetadores', que también debéis seguir, y que posiblemente sea el 'decano' de entre nosotros, los blogs de diseño periodístico en España—, Borja Ventura (@borjaventura),  Javier Moya (@javimoya), o el gran MAJ (@majimeno) —Miguel Ángel Jimeno, profesor de la Universidad de Navarra cuyo blog 'La Buena Prensa' es lo mejor de entre lo mejor, y de eso se ocupa—, entre otros, elogiaban esta portada e incluso en el caso de MAJ le servían para hacer un curioso juego entre cielo e infierno. "Algunos diarios argentinos no quieren que Videla vaya al cielo y otros lo envían directamente al infierno", nos decía en las redes sociales junto a la siguiente imagen:



Pero... entre todos estos tuits de mi 'línea del tiempo', apareció muy poquito después éste otro:



Eduardo Arriagada (@earriagada), otra cuenta de tuiter que tampoco podéis dejar de seguir, profesor de Comunicación de la Universidad Católica de Santiago Chile especializado en el periodismo en el mundo digital, nos ponía en la pista de esa grandiosa ilustración... ¡que había sido publicada ANTES en tuiter que en el diario argentino!

El enlace de @earriagada nos llevaba al blog 'Onlain' sobre "periodismo, medios, internet, etc.", del periodista argentino, docente y estudioso de la comunicación y las nuevas tecnologías Pablo Martín Fernández (@fernandezpm), donde nos explica quiénes eran los autores de la ilustración: M. Moreno (@negromoreno) y Maxi Sánchez Correa  (@MxSanchezCorrea) publicada un día antes en tuiter —el mismo en el que se anunció la muerte de tan negro personaje— con este curioso ¿título?: "Lindo día para hacer un asado".

Podéis observar que en el momento de la captura el tuit tiene 135 retuiteos.

En la portada del diario aparece la firma de los autores, pero no su procedencia tuitera. Eso sí, ellos mismos han aclarado en la red que se pusieron en contacto con ellos y les pidieron permiso para publicarla (no nos aclaran si hay pago por su trabajo o no). Pero... ¿es adecuado publicar en la primera página, o tapa, de un periódico una imagen que no se ha concebido para el medio? ¿Reproducir una imagen publicada antes en internet y que, consiguientemente, ha sido vista ya por miles de personas es una buena idea? ¿Es una constatación de la "falta de creatividad en las redacciones", como afirma Arriagada en unos tuits posteriores? Tengo mis dudas. Muchas. Lo cierto es que, en mi caso, yo no había visto esa gran ilustración hasta que no apareció publicada en 'Página/12', y elogiada su publicación en tuiter, como comienzo diciendo en las primeras líneas del post. Aquí no se trata de haber 'robado' una imagen de manera cutre de internet, como sucede mucho más de lo que debiera y con lo que todos estamos en desacuerdo, sino de utilizar las redes como fuente, aunque sea una fuente pública. Es difícil decidir en este caso, ¿no?

Vosotros, ¿qué habríais hecho?



martes, 19 de marzo de 2013

El diseño periodístico es cultura
XVI Jornadas del CEU (y II)

Os ofrecemos la segunda parte de las XVI Jornadas de Diseño periodístico y Fotoperiodismo que organiza cada año la Univerisidad CEU de Madrid y que, como ya os detallamos en la primera entrega, constituyen sin lugar a dudas el acontecimiento más destacado de este tipo de cuantos se organizar anualmente en nuestra ciudad.



Diego Areso: El diseño de la moda

Diego Areso es un reconocido diseñador con una trayectoria importante y destacada, posiblemente la más destacada de los de su generación, especialmente en lo relativo al diseño de revistas: director de arte en diversas revistas del Grupo Z (Man o PlayStation, entre otras, además de participar en  rediseños de Tiempo e Interviú), jefe de diseño en el desaparecido diario Público, profesor de diseño periodístico en la Universidad Carlos III de Madrid y en el prestigioso Instituto Europeo di Design (IED Madrid). Además, es el editor de uno de los mejores blogs de diseño en lengua castellana que seguro que casi todos conoceréis: QuintaTinta, al que ha sumado después El Portadista.

Actualmente, es el director de arte de la revista suplemento semanal de El País, SModa, desde su lanzamiento hace ya más de uno año. Fue el responsable de su diseño original y éste fue el tema de su conferencia. Areso explicó detalladamente el análisis previo que hicieron de las revistas de moda que existen actualmente en el mercado y la necesidad de hacer un producto que se diferenciase. Una vez delimitados los contenidos, se centraron en la forma.

Distintas posibilidades que estudiaron para la cabecera de la revista

Apuesta importante por la fotografía, como no puede ser de otra manera en una revista de estas características —"la fotografía es el alma de la revista", reconoció—, y, sobre todo, en la tipografía, aspecto éste último que interesa especialmente a Diego Areso y que nos pareció también a nosotros la parte más jugosa de su conferencia. "Aunque el lector no sepa conscientemente qué tipos de letras se utilizan", manfiestó lleno de razón, "lo percibe de manera inconsciente y por eso es muy importante". Después detalló las tipos utilizados: Pradell (del grandísimo tipógrafo catalán Andreu Balius) para el texto base, Regal para los titulares, y "una pareja de baile para la Regal que dé contraste" como la Encore. Él mismo nos lo mostraba y explicaba en su blog en el momento del lanzamiento.

Antes del turno de preguntas intentó sin mucho éxito hacernos una demostración práctica de cómo es posible cruzar las piernas a la manera imposible de Carmen Chacón, para aclarar así el malentenido que se produjo con una supuesta 'manipulación photosopera' de una imagen de la entonces ministra; un contratiempo al comienzo de la andadura de la revista con cierta trascendencia en las redes sociales.

No es fácil cruzar las piernas como hizo la ministra en la fotografía que se proyecta arriba...

Finalmente, a preguntas de los estudiantes, Diego Areso confesó que para él "el diseño es diseño en cualquiera de las distintas plataformas, digitales o de papel", y terminó con una interesante reflexión: "Los buenos redactores son los que saben de diseño —hay redactores jóvenes que son incapaces de aplicar un estilo a un texto, algo básico, y eso condiciona sus contenidos—, así como los buenos diseñadores son los que saben redactar".





Carlos Pérez de Rozas

Sabíamos ya que era el mejor. Los mejores saben que es el mejor. Pero que fuera a ser mejor todavía no lo sabíamos. No podíamos saberlo. Era imposible. Y lo fue... por eso el título de su conferencia, después de haber intentado muchos, sólo puede ser su nombre.

Eran además circunstancias excepcionales las que se dieron aquella mañana, como bien señaló en la presentación la profesora y organizadora de las Jornadas en el apartado del Diseño, Laura González —nuestra querida Laura— cuando anunció lo que ya sabíamos: que Carlos venía desde Barcelona tras pasar un día antes por una desgracia familiar... que no sólo no impidió que disfrutáramos de su habitual pasión por el periodismo sino que pareció multiplicarla. "Claro que voy..."

"Carlos es un periodista al que le gusta contar historias, es el mejor conferenciante, el que más sabe", dijo de él Laura y, acto seguido, nos lo corroboró él nada más comenzar a hablar: "Voy a contaros muchas cosas: tantas, que llegará un momento en el que no podréis más; estaréis agotados, cansados... y yo seguiré. Me gusta tanto hacer esto... ¡que debería pagarme a mí mismo!"

Después se puso en pie, pulsó el 'on' de su presentación y empezó a bailar. Sí, literalmente a bailar.


Hasta que conocí a Carlos Pérez de Rozas, hace ya unos cuantos añitos, pensé que yo era la persona a la que más le gustaban los periódicos del mundo. Iluso de mí... "El papel es lo que más quiero en este mundo, y quiero que tengáis un papel en la mano", había recomendado a los alumnos en su introducción previa a los pases de baile al ritmo de Lucio Dalla, "para que pongáis en él qué fotografía de esta conferencia os ha interesado más, y qué portada os ha gustado más".

Y llegaron fotografías, y portadas, muchas fotografías, muchas portadas —en esta actualización de la conferencia que ofreció en la URJC y de la que os ofrecimos una amplia reseña con imágenes—, "ésta me interesa más, ésta no me interesa pero yo no hablo mal de nadie, ¡de nadie! ¡Nunca! Esta es maravillosa, grandiosa, ¡genial!" Todo apoyado en una historia, como bien había anunciado Laura al comienzo. Todo lo que contó eran historias y la manera de contarlas, porque... ¿qué otra cosa es el diseño periodístico, el periodismo en definitiva? Para ello, una idea común como tema de toda la conferencia: la cultura. "Hace falta cultura, la cultura es muy importante. Es imprescindible para hacer ese periodismo de calidad que la sociedad necesita. Hay que saber. La cultura es fundamental, sin cultura los periodistas no puede hacer nada. Son necesarios los referentes".




Intenté tomar notas, pero ¿cómo se anota la pasión? ¿Cómo se puede anotar su danza sobre el estrado mientras grita o aplaude, salta, se detiene, se vuelve hacia el auditorio, modula la voz, susurra...? ¿Cómo se registra por escrito el entusiasmo contagioso? Es imposible reproducir por escrito una conferencia de Carlos Pérez de Rozas. O soy yo que no puedo, que me faltan recursos periodísticos para hacer una crónica que os lo transmita y no me quede más remedio que recurrir al odiado y facilón tópico de que hay que vivirlo. Porque es verdad. Si luego se tiene, como tuvimos los miembros de encajabaja, la enorme suerte de compartir comida y sobremesa con Carlos junto al maestro de maestros Fermín Vílchez, la propia Laura —junto a su colaboradora Monica M. Yuan—, y Pedro Pérez Cuadrado... entonces la felicidad es completa.

Carlos Pérez de Rozas y Fermín Vílchez

Volviendo a la conferencia, después de muchas preguntas, de bromear con el Madrid, y con su Barça —aunque te dije que no pasaríais ante el Milan, tengo que darte, desgraciadamente, la enhorabuena Carlos—, de hablar y recomendar a importantes fotógrafos —Luke MacGregor (y su lucha, su perseveracia por conseguir esa foto de la luna), Martin Schoeller, Idris Khan, Morenatti, "graaaaaande Morenatti", Bernat Armangué, "grandeeeeeee Armangué, muy grande"... el blog TheWSide del fotoperiodista de La Vanguardia David Airob, gran descubrimiento para nosotros que pasa a formar parte de nuestra galería de enlaces, "seguidlos, seguid su trabajo..."—, después de todo esto y mucho más, decíamos, los alumnos le felicitaron al terminar y, emocionado, emocionándonos, recordó que "lo más grande que me ha pasado, sucedió hace poco en Pamplona cuando una alumna me preguntó al final de mi conferencia: usted, ¿cuándo vuelve? Nada más... Es lo más grande. Por eso merece la pena lo que hago. Me da igual hablar para 300 que para 30 o para tres. Yo hablo para alguien que me escuche y le parezca interesante".


Así que sólo puedo terminar preguntándote: Carlos, ¿cuándo vuelves?

Fotografías: Luis Blasco

miércoles, 13 de marzo de 2013

Si hay foto... hay página (II)

Hay ocasiones en las que las fotografías de las portadas en los diarios coinciden. Ocasiones en las que también suele coincidir el comentario generalizado de que "todos los periódicos hacen lo mismo". Sin intención de diferenciarse. Aunque lo que suele explicarlo es que hay días en los que LA foto del día es, precisamente, ésa.Y tampoco tendría sentido del todo dejar de dar en portada la foto más importante desde el punto de vista periodístico e informativo de esa jornada sólo por el hecho de pensar que la vaya a llevar también en portada la competencia. Lo que no suele ser tan común es llevar la misma foto... pero con una edición gráfica absolutamente distinta. Como sucede hoy con los diarios El País y El Mundo.


Es evidente que el comienzo del Cónclave en el Vaticano para elegir un nuevo Papa es la noticia más destacada de la jornada. Y de entre las distintas posibilidades para ilustrarlo, también parece evidente la imagen del encierro de los cardenales en la Capilla Sixtina para deliberar, rezar y votar tras escuchar el "extra omnes".

fotografía: AFP

Pero sucede que si hay una página en la que cada centímetro de papel es escaso es, sin duda alguna, la primera página del periódico. Especialmente en un modelo "clásico" —como los de estos dos diarios— que no apuesta por un sólo tema —al estilo de una portada 'póster'— y que reparte el espacio y a valoración entre varios. Problema: la foto, tal cual es, no cabe entera. La necesidad de editarla nos permite, eso sí, destacar algún elemento de la imagen o eliminar algún otro que consideremos que distrae.

El diario El País ha optado por no cortar la figura humana que aparece en esta imagen; es una norma clásica, lo primero que te suele venir a la cabeza en tales casos. Pero, ¿es el protagonista de la imagen el maestro de ceremonias? O no será más bien protagonista esa puerta que se cierra para todos los hombres. El corte de El Mundo parece más arriesgado pero potencia el marco superior de la puerta —para que veamos que es, precisamente una puerta— y permite además que se vea mucha más superficie del interior de la Capilla Sixtina, elementos ambos que tal vez sean más importantes que la figura humana que la está cerrando, circunstancia que se sigue manteniendo.

Claro que una tercera opción para dar un portazo tanto a los hombres, como al debate del corte de la foto, es considerar que el verdadero hecho noticioso que contamos es que las puertas se cierran. Del todo. Como hicimos en la gran apertura de la sección de Internacional:


Y en este asunto mundano, sí podemos votar todos: