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miércoles, 5 de noviembre de 2014

Interviú, 2.000 semanas entre el rojo y el negro

El pasado 25 de agosto la revista Interviú llegaba a los 2.000 números. 2.000 semanas en los kioscos, puntualmente, de una publicación que ha marcado, y marca, tendencia y que ha acompañado, y sigue acompañando, a varias generaciones de españoles con reportajes de investigación, entrevistas y erotismo. Con motivo de esta efemérides, Ana de Blas, redactora jefe de diseño de la revista, nos cuenta cómo es trabajar en la revista que leen hombres pero también muchas mujeres.


Ana de Blas es licenciada en Bellas Artes y en Ciencias de la Información. Redactora jefe de diseño de Interviú y autora del blog La Venus del espejo,sobre el desnudo en el arte, en interviu.es.

Sus primeros pasos en el diseño editorial los dio en la revista Dinero, semanario de información económica –por entonces del Grupo Zeta–, pasando después al estudio DCV para abordar proyectos de infografía, cartelería e identidad corporativa, mientras diseñaba el mensual La Tierra. En diciembre de 1997 volvió al Grupo Zeta en Madrid para incorporarse a la redacción de Interviú, tras varias colaboraciones como creativa para Tiempo y la propia Interviú. En octubre de 2000 es nombrada redactora jefe de diseño tras un breve paso como jefa de sección.
En mayo de 2010 realizó el actual rediseño de la veterana publicación –nacida en la infancia del régimen democrático: desde mayo de 1976– y de su cabecera. Una cabecera que es ya historia del periodismo español y abanderada de un ejercicio del periodismo en libertad que debería ser, también, parte de su futuro.



Portada del Especial número 2.000 de Interviú (pincha en las imágenes para verlas más grandes)

2.000 semanas entre el rojo y el negro

Tengo guardada en la memoria del móvil y en la otra, más frágil, la de mi cabeza, la imagen de los cinco últimos directores de Interviú juntos en la presentación del número 2.000 de la revista, celebrada el pasado 8 de octubre. También han sido ellos mis cinco directores, con quienes he aprendido a respirar en un medio ambiente raro como el de esta redacción desde la que escribo estas notas, como siempre, a deshoras. Interviú es una revista muy veterana, es un referente emocional para generaciones de reporteros y fotógrafos y a la vez, al otro lado de la imprenta, de lectores. Ya sean urbanitas o de las cuencas mineras, de la oficina, la fábrica o el camión, público de bares y peluquerías, sindicalistas, diputados en su escaño o adolescentes en la soledad de su cuarto. Todo el mundo en este país la conoce, o más bien cree conocerla, pues se han formado a lo largo de casi cuatro décadas una idea de lo que somos. Hay a quien le resulta simpática por gamberra y atrevida, y hay a quien le da entre asco y miedo por lo mismo. Pero lo que seguramente no se ve desde fuera es que la agenda informativa de Interviú es el poliedro con más caras que se pueda proyectar en el espacio, y lo primero que aprende una aquí es a no extrañarse de nada.

Algunas de las páginas del nuevo diseño de la revista

En esa presentación, uno de esos directores y para mí maestros, Jesús Maraña –ahora al frente de Infolibre– contaba una anécdota para ilustrar esa sensación de estar trabajando en un circo de tres pistas. Nos puso el ejemplo de una de sus jornadas, en la que había tenido que desayunar con Ana Obregón para concertar una sesión de fotos, después comer con el entonces ministro Acebes, y ya por la tarde recibir en su despacho a unos ex agentes cubanos. Bueno, esa es la agenda de un director, la que tarde o temprano se materializará en trabajo también para la mesa de diseño. 

Los reportajes son una seña de identidad de Interviú

Dar forma a contenidos muy dispares y muchas veces impredecibles es pues nuestra rutina, si es que se puede llamar así a no saber lo que te espera. En Interviú tienen cabida la agenda política, el tema social, el consumo, los sucesos, la denuncia ciudadana, el reportaje internacional, temas de salud y de medio ambiente, los deportes, el sexo, la televisión, el corazón... entre los desnudos y los muertos, hay quien solo ve la vena digamos bizarra, pero no es ese nuestro único negocio y esa es la singularidad de este magazine, como apuntaba Maraña con aire pícaro: también recordaba cómo a la mayoría de sus conocidos realmente lo que parecía interesarles era qué tal le había ido con la Obregón, mucho más que las otras citas de aquel día.

Más páginas de la revista con fuerte presencia tipográfica

Dotar de coherencia y un mínimo de unidad a una publicación por esencia tan heterogénea es una de las funciones básicas de nuestro diseño, algo que nos planteamos –entre la dirección a cargo de Alberto Pozas y yo misma como diseñadora– radicalmente en mayo de 2010, cuando abordamos el último proceso de rediseño completo de la publicación.

Necesitábamos bases nuevas sólidas para ponernos al día sin perder nuestras mejores cualidades: el impacto gráfico de la buena prensa popular, la fuerza y exclusividad de las imágenes que lanzamos al mundo, el titular mordiente de los grandes reportajes –el género periodístico que nos define–. Pero en esa ocasión nos atrevimos incluso a algo más: rediseñamos, después de darle cien vueltas, la propia cabecera, a pesar del riesgo que suponía “tocar” un material que no era solo nuestro, no era ni siquiera patrimonio exclusivo del editor, era en realidad de todos los españoles que tenían retenida una imagen de ella en su memoria reciente o lejana.

Páginas de las secciones Panorama de actualidad y Apuntes

Para quien no sea diseñador, quitar o no una banda a 45º de inclinación en una portada, retocar el trazo de la ‘t‘, poner, quitar o mover la tilde de la ‘ú‘ final, unificar y definir un nuevo porcentaje de CMYK del rojo corporativo, decidir una escala... pueden parecer tormentas en un vaso de agua, pero son para nosotros verdaderos quebraderos de cabeza. El acierto o el error en esa suma de pequeñas decisiones influirá en la imagen de todo el equipo y solo se puede evaluar al cabo de un tiempo de rodaje. Ahora no tengo ninguna duda de que hicimos bien en revisar nuestra mancheta, nadie añora la anterior a pesar de que perdimos algo de su vieja identidad en banda; matizamos la energía del rojo y personalizamos el tipo original –esa Helvetica Black Oblique setentera– sin perder nuestra esencia. Seguíamos siendo reconocibles mientras nos actualizábamos y creábamos un logotipo único, ¡bingo! Sinceramente, solo por este trabajo creo que me gané el sueldo por una temporada, y no me hubiera atrevido a hacerlo sin el apoyo expreso del director que llevó las riendas de aquel cambio. Para los más curiosos, os adjunto el ‘Cuaderno de la portada’ con el que presenté mi propuesta, en la que iba incluso más allá en la transformación del logotipo; finalmente, se aprobó la opción intermedia, que es la que mantenemos hoy en el quiosco. 


Parte del cuaderno del rediseño de la mancheta

La evolución de la cabecera era un riesgo que asumimos entonces y quizá lo más llamativo del proyecto para el público, pero la renovación que abordamos en la portada y en las páginas interiores tiene otras claves que los diseñadores entienden bien. Cuando salimos con la nueva maqueta, Diego Areso, editor de Quintatinta, lo resumía así: “lo mejor del cambio: una total revolución tipográfica, y la cantidad de pequeños detalles de diseño fino que inundan las páginas de la revista, y que brillan sobre todo en las columnas de opinión, y en la sección ‘Panorama’, lo más conseguido del proyecto, para mi gusto”.

Portada con la nueva mancheta diseñada por Ana de Blas

Tenía razón Areso, el juego tipográfico es la espina dorsal que da unidad y médula a nuestro cuerpo, ya dije que la variedad algo mareante de contenidos no puede traducirse ni en monotonía ni en vulgaridad ferial, dos peligrosos extremos que nos acechan. En esta carpeta de tipografías la protagonista es la robusta y polivalente Stag de Christian Schwartz, una egipcia creada para el Esquire norteamericano. Una familia que hoy ya tiene una difusión tremenda –vaya, ahí sí que seguro que hicimos diana–, cosa que para nosotros empieza a ser peligrosa si llega a saturar al estar en todas partes. Además, estructuramos los contenidos en torno a cuatro grandes bloques: Reportajes, Chica de portada, Panorama de actualidad y Apuntes de ocio, este último mi favorito en cuanto a posibilidades creativas, donde los contenidos dan pie a mayores lujos y osadías visuales. Desgraciadamente, era un proyecto ambicioso para los tiempos que corren, en los que el papel sale caro y las planillas son cortas, y hoy, pasados cuatro años, sobreviven básicamente los reportajes propios–el ADN informativo de la publicación– las firmas y los contenidos eróticos, para los que, eso sí, nos hemos vuelto exigentes en cuanto a la calidad de producción. Así que, en resumen, no hay muchas páginas, vale, pero intentemos que merezcan la pena, es lo menos que le debemos al fiel y asombrado lector. 

Alguna de las páginas en las que destaca la edición gráfica

Junto a la solvencia redaccional, la edición de fotografía es el segundo pilar de esta revista. Después de muchos años, al menos he aprendido que dedicar buena parte de mis energías a seleccionar y valorar fotos merece siempre la pena: todo el valor de un magazine con vocación gráfica depende del acierto en este ámbito. Hablo de la calidad formal y del valor periodístico de nuestras imágenes, como denuncia y como significado.

Pero además, en estos últimos años ha ocurrido otro cambio importante en nosotros: nos hemos impuesto el reto de publicar, junto a la revista semanal, una serie de monografías especiales que aportan mucho valor añadido a la publicación. Ni que decir tiene que son, como buenos hijos nuestros, cada uno de su padre y de su madre: lo mismo hacemos uno con pura fotografía erótica para gusto de nuestros hambrientos mirones, que nos embarcamos en revisar y actualizar temas de largo recorrido como la Memoria Histórica, los horrores de la guerra –sin censura– o las tramas de los niños robados en España. Es difícil saber si este es un buen camino en un panorama tan confuso como el que vive la prensa hoy, con la eclosión de nuevos y viejos medios en soporte digital, mientras el negocio de papel se encoge. No lo es en un país sobrepoblado de smartphones y mucha, mucha manga ancha para la piratería intelectual (bueno, y de la otra). Pero es una puerta que se abre, la verdad, y otra vez un reto difícil para los diseñadores, porque hay que inventar un traje a medida para cada uno: nuevos recursos y diagramaciones, manteniendo básicamente la unidad de formato, cabecera, tipo y color. Os dejo aquí alguna muestra, para quien tenga curiosidad por alguna de estas portadas de interviú ¡sin desnudos!


Portada de los cuadernos especiales monográficos

Al comienzo mencioné la cita del número 2.000 como la ocasión en la que los de la plantilla habíamos podido tener a cinco directores juntos y cruzar unas palabras con todos ellos. Tuve ocasión también de saludar a Teresa Viejo, la única directora que hemos tenido, circunstancia que la coloca en una posición muy particular, sospecho que de merecido orgullo, pero por momentos incómoda para ella: como si tuviera que explicar qué hace una mujer dirigiendo una publicación para hombres. Como si no fuera periodista, como si no tuviera... no sé, ¿qué capacidad le falta? Yo también soy una diseñadora y periodista eligiendo o descartando fotos eróticas para varones heterosexuales, y os aseguro que no me cuesta más ni menos que elegir la mejor foto de una denuncia, de un suceso, de un terremoto, de una entrevista. Te acostumbras, te especializas. Aprendes que la sexualidad está en el cerebro, ese órgano con el que trabajas. Que los conocimientos que tienes sobre valores formales y significativos se aplican de maravilla en el género del desnudo, donde tienes mil referencias antiguas y contemporáneas para apoyarte. Por eso lo paso tan bien escribiendo mi blog sobre el desnudo en el arte, porque puedo abordar con total libertad las cuestiones de género, sexualidad y roles que acompañan a la fundacional costumbre de los humanos de representar sus cuerpos buscando siempre cosas distintas. Pero esta es otra historia.

Páginas interiores del especial número 2.000


El caso es que Teresa Viejo es además la protagonista de la portada del especial 2.000 que diseñé, y hablamos un par de minutos de ello. Me sorprendió que ella hubiera posado para esa foto sin tener todas las claves que yo tenía. También me extrañó que hubiera aceptado hacerlo: aún no sé si está bien o está mal, si es el mensaje adecuado, aunque ella lo explica mejor que yo en la entrevista que acompaña a sus fotos (que no son desnudos, pero sí tienen mucha carga erótica) del especial. Le conté que el proceso empezó con un mensaje desde la dirección: querían una imagen distinta, algo especial, lujoso, elegante; una edición única, algo para guardar. Se pensó en el color negro como vehículo para expresar esa exclusividad. ¡Negro! Al principio me confundió la idea, nosotros usamos con frecuencia el negro para expresar otras cosas: el impacto, la ocultación, la tragedia, el dolor. Claro que esos son contenidos en los que nos manejamos, por desgracia, a menudo. Por ejemplo, os dejo un par de portadas en negro recientes, de esas rarezas sin desnudos: el espanto de un rayo de luz sobre las calaveras de una fosa común en Villamayor de los Montes (Burgos) fue nuestra elección para el dossier sobre Memoria Histórica, una gran foto de Clemente Bernad. Hubiera preferido dejar hablar a la imagen sola y poner el titular mucho más discreto, pero no pude convencer a mis jefes (sí que me dejaron en cambio con la portadilla del especial con la abdicación de Juan Carlos I: ésta salió como os adjunto, sin palabras). También abrimos un rasgado sobre negro para la portada del extra de los niños robados, dejando ver la imagen de un viejo retrato infantil y dos manos femeninas, una joven y otra vieja, tirando de cada lado... esta foto no es un montaje, forma parte de la realidad, lo que le da un enorme valor. La clave se explica dentro, la portada se abre como un misterio a resolver. En este repugnante turbio asunto de los niños robados durante el oscuro franquismo y más aún, ya en democracia, el recorrido de interviú es tremendo: desde los primeros reportajes de los ochenta (María Antonia Iglesias, Germán Gallego...) hasta la actualidad, con la impecable serie de investigaciones a cargo de la reportera Ana María Pascual. Sí, también una mujer. Ya veis cómo trabajamos al otro lado del papel de la revista.


Páginas interiores del especial número 2.000

Ese día le conté a Teresa Viejo como os cuento ahora el proceso que seguimos: algo negro y brillante, me pedían, pues. Confieso que hice pruebas con fondos texturados y tipografía y no me salía nada que no tuviera un tonillo de ‘50 sombras...’ Entonces pensé en un hombre con esmoquin negro, pero nunca en ese traje de etiqueta sobre un torso femenino: yo estaba buscando algo con lo que se identificara el lector, al estilo de un magazine masculino clásico, vestido para la ocasión. Presenté una portada así y el director me dijo: ¿y si probamos con una mujer? Otra vez me descolocó, ¡habíamos quedado sin desnudos! Luego el resultado es el que habéis visto, de nuevo un mensaje oculto tras el negro: ella, la misteriosa modelo, iba a ser la ex directora. No sé de quién fue este último paso, y ya digo que me sorprendió mucho que Teresa Viejo decidiera aceptar ese reto, es su imagen y le obliga a dar más de una explicación. ¿Qué significa? ¿Supone un tratamiento sexista para nuestra única capitana? ¿O es un signo de libertad, de complicidad con sus lectores, una ruptura de las normas? Decide tú, lector, como siempre haces. 

lunes, 20 de octubre de 2014

Distinto... pero sigue siendo

En esta ocasión, no nos corresponde comentar, sino mostrar:


















Es distinto, pero sigue siendo El Mundo:





Y aquí nosotros, los que quedábamos a esas horas, tarde, muy tarde...


...fotografíados por el gran Carlos Montagud (la imagen es de nuestro Comunity Manager, Santiago Saiz). Rodrigo Sánchez, padre de la criatura, está más o menos en el centro de la imagen con camiseta blanca (que era lo acordado y no todos cumplieron...) posando con su equipo frente al 'muro de páginas' que fuimos levantado durante toda la tarde noche:



martes, 13 de noviembre de 2012

ÑH9

Falta poco más de una semana para que se celebre la novena edición del congreso ÑH. Como casi todos sabéis, tendrá lugar en Madrid, en el Salón de Grados de la Universidad San Pablo CEU (Calle Julián Romea, 23).

Este año, el programa se desarrollará durante un día y medio y contará con sesiones más que interesantes. En él, se tratarán temas como rediseños, ilustración, fotografía, convergencia de medios, diseño para tabletas, revistas, etc. todo con una selección de profesionales envidiable.

Esta portada de El Correo ha sido seleccionada como la mejor del año por el jurado del ñh9


Estarán presentes el director adjunto de La Nación de Buenos Aires (Argentina) Carlos GuyotCarmen Riera, directora de Periodismo Gráfico y Audiovisual de la Cadena Capriles (Venezuela); y  la profesora e investigadora Sara Quinn, de The Poynter Institute de Florida (EE UU). Los tres estarán acompañados por profesionales de la fotografía y otros ámbitos, como Pascal Philippe (Courier International), Gorka Lejarcegi (El País), el cronista gráfico franco-belga Jean Philippe Stassen,  Enric Jardí, Jan Schwochow (Olden Section Graphics) y António Pedro Santos (i).

También podremos escuchar a Marcus Hurst (Yorokobu), Ana Ormaechea (Tablet Army) y Fernando Rapa Carballo (Mongolia). Y un clásico que toda jornada debe tener, como el periodista y escritor Juan Fermín Vílchez, que hablará sobre la prensa satírica en España y hará un homenaje a Reinhard Gäde



Podéis consultar el programa completo aquí: programa ñh9 [pdf].

Como es habitual, al final del congreso se procederá a dar los galardones a los premiados en esta edición. Podéis consultar la lista completa en la web del certamen: snd-e. 

La inscripción para profesionales del sector es de 150 euros, 100 para los profesores y 50 para los estudiantes.

lunes, 8 de octubre de 2012

Jornadas de Diseño de la URJC (I)
'Marca 360', José Juan Gámez

Hace unos días se celebraron en el campus de Fuenlabrada de la Universidad Rey Juan Carlos las IV Jornadas de Diseño en la Sociedad de la Información, organizadas por nuestro amigo y maestro Pedro Pérez Cuadrado, evento que en apenas cuatro años se ha consagrado ya, junto a las míticas Jornadas del CEU a cargo de nuestra querida Laura González y que llevan la friolera de ¡25 ediciones! —de las que solemos daros cumplida cuenta—, como los acontecimientos más destacados en lo referido al diseño periodístico de cuantos se celebran en Madrid.

El 'encajabaja' Javier Vidal 'retransmitiendo' en directo vía tuiter (etiqueta #DiseñoURJC) las Jornadas, junto a nuestro buen amigo, Paco Núñez-Romero, profesor de diseño periodístico en la Universidad CEU de Valencia. Al fondo, y a los mandos de la cámara de vídeo, Pedro Pérez Cuadrado, organizador del evento (es de los que sostienen que si quieres que todo salga bien... debes hacerlo tú mismo).

En esta última edición, como ya os anunciamos con antelación, las Jornadas de la URJC tan tenido como tema central la "Visualización de la Información Deportiva", y en ellas hemos disfrutado con ponencias de muchísimo interés acordes con el nivel de los participantes: José Juan Gámez (director de arte de Marca), Fermín Vílchez (si abro un paréntesis para él no lo cierro... periodista, diseñador, historiador y mucho más), Chiqui Esteban (¿el mejor periodista visual de la última generación?, ¿quitamos los interrogantes?), Juantxo Cruz (infógrafo de reconocido prestigio y ex compañero nuestro), Alberto Prieto (periodista, autor del blog 'Periodista y colegiado', y con quien compartimos redacción) y como colofón, nada más y nada menos que Carlos Pérez de Rozas, con una conferencia-espectáculo de las que se recordarán allí. En un salón de actos, absolutamente lleno de alumnos y distintos profesionales en la primera fila de asientos 'reservados' desde donde lo 'retransmitivos' en directo vía tuiter con la etiqueta #DiseñoURJC.



'Marca 360' (José Juan Gámez)
El director de arte del periódico más vendido de nuestro país, el deportivo Marca, abrió las Jornadas con una presentación de lo que se denomina el "universo Marca", porque "Marca ya no es sólo un diario, sino toda una serie de proyectos cuyo centro es el periódico". De ahí, los 360 grados de esos 'satélites' que circunvalan al diario deportivo madrileño: internet, dispositivos móviles, radio, televisión, eventos, e incluso los cafés Marca Sport. En este universo, la labor de Gámez es la de crear y mantener una imagen corporativa que proporcione identidad y aglutine todo ello. La marca Marca. "Tipografía y color rojo sobre fondo blanco", son los pilares sobre los que trabajamos en la "mesa creativa que dirijo, y en la que hemos logrado reunir un equipo de locos". Locos, creativos, se entiende y nos aclara entre sonrisas.

José Juan Gámez explica con un gráfico muy ilustrativo su 'mesa creativa', la organización del departamento de diseño, para dar cobertura a papel, internet, móviles, radio, televisión... a todo el 'universo Marca'.

El apartado más amplio de su conferencia se centró en explicar el reciente rediseño del diario Marca, del pasado mes de junio. El principal reto era adaptarse a una reducción del papel, reto más que retador, porque lo padecemos de primera mano ya que es exactamente de la misma reducción de nuestro periódico, sucedida exactamente el mismo día, porque se trata de una estrategia empresarial de Unidad Editorial a la que pertenecen las dos cabeceras.






Gámez explicó las cinco ideas que han guiado su 'Proyecto 3.0': armonizar, creando una nueva retícula de seis columnas de la que se siente especialmente satisfecho —"llevaba intentando trabajar con seis columnas desde hace mucho, y ahora podemos meter más cosas en menos espacio"—, eterno debate éste de las cinco o seis columnas para el formato tabloide en el que nosotros nos decantamos por las cinco columnas, como ya hemos comentado en alguna ocasión, en más de una, más aún si se reduce el tamaño del papel; modernizar con una nueva paleta de color y la tipografía 'Clan' para titulares; optimizar la legibilidad del texto base, utilizando el tipo 'Periódico'; ordenar con encabezamientos y, sobre todo colores —"quisimos una paleta de colores algo más suaves... pero no pudo ser"—; y todo ello con el objetivo último de apasionar al lector.

lunes, 1 de octubre de 2012

USA Today today (2). Pantallas, ¿de papel?


Cada día que pasa estamos un día más cerca del futuro. Un futuro de pantallas que ya son el presente pero que mientras avanzan miran demasiado hacia el pasado, como esos corredores inseguros que vuelven la cabeza una y otra vez frenando así su esfuerzo... hasta llegar en ocasiones a perder la carrera. Sucede sobre todo en los grandes medios de comunicación, como este gigante USA Today que, no obstante, parece poner todo su empeño en los medios digitales y de ahí la pregunta del prestigioso diseñador periodístico Mario García sobre qué papel tendrá el papel del diario impreso en esta nueva etapa con la que terminábamos el artículo anterior.

Transformarse en una marca —y hay que señalar entonces que según declaraciones de Javier Errea durante su reciente participación en la Cumbre Mundial de Diseño en Prensa 2012, celebrada la semana pasada en México DF, la primera consecuencia de este rediseño integral ha sido, precisamente, que "han destruido una marca tradicional muy bien establecida; es un diseño fallido", tal y como tuiteaba desde allí el infografista Alberto Cairo— digital. Tener como objetivo, pues, convertirse en una marca de medios digitales:


La parte más destacada de su vídeo promocional corresponde, sin ninguna duda, a los medios digitales, tabletas y web, quedan el periódico en un muy segundo plano.

Como para saber a dónde vamos no está nunca de más echar, al menos, un pequeño vistazo a dónde venimos y en dónde estamos, tener perspectiva, enseguida recordé las sabias palabras del periodista, diseñador periodístico y ahora historiador del diseño periodístico Fermín Vílchez (es necesario volver a recordar y recomendar su monumental "Historia Gráfica de la prensa diaria española, 1758-1976", absoluta obra de referencia ya en el diseño periodístico español) en otra reciente conferencia a la que tuve la suerte de acudir en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, titulada precisamente "Presente y futuro del diseño periodístico". Su acertada tesis, compartida además por otros muchos autores y profesionales, es que en lo relativo al diseño periodístico, "los medios digitales miran demasiado al pasado, le deben todavía mucho al papel y no han desarrollado un lenguaje y un diseño propios, algo que tendrán que hacer. Falta creatividad, porque todos siguen pensando como se pensaba en el papel, y no hacen más que imitarse unos a otros".

Se cuestiona Vílchez si esto se debe en parte a condicionantes técnicos porque establece una inteligente comparación entre el actual estado de las webs periodísticas, absolutamente dependientes de informáticos con conocimientos muy especializados, y los primeros periódicos en los que los periodistas necesitaban a profesionales de las artes gráficas con muchos años de experiencia y formación.

Infinita 'home' de la página web de The New York Times, de ayer, 30 de septiembre de 2012.

"Todas las páginas webs de los grandes medios de comunicación parecen diseñadas exactamente igual", analiza Vílchez; "alguna pequeña diferencia tipográfica o de color, muy pequeñas, y luego las tres columnas de rigor; titular, texto y foto como en el papel...". Con el agravante añadido de que como no hay limitaciones de espacio —se acabó el viejo y recurrente problema de que no cabe todo en la portada, y todo lo queremos meter— pues las páginas 'home' se hacen larguísimas, interminables y "desaparece la valoración, la jerarquía, el orden informativo... todo parece meterse según va llegando, sin que prevalezca en muchas ocasiones el criterio periodístico de qué es más importante, qué queremos destacar, por qué apostamos". Además, "al ser todas prácticamente iguales, tampoco logran una seña de identidad con el diseño".




De los grandes medios... y de algunos menos grandes. Precisamente el último lanzamiento de un medio de comunicación digital en España, eldiario.es, dirigido por el conocido periodista Ignacio Escolar —que debe mucha de su bien ganada reputación a su actividad en internet desde hace años— es un claro ejemplo de diseño que mira más al pasado que al futuro, basado por completo en los diarios de papel que, curiosamente, su director declara con motivo de la salida de este su ¿nuevo? medio que "son como los vinilos". Claro que esta mediocridad visual —logo aparte, que me parece acertado e inteligente— también puede deberse a la falta de medios, o a lo que sería más alarmante aún, falta de interés por el diseño o, incluso peor todavía, desconocimiento de que el diseño periodístico es periodismo, y de que la calidad de los contenidos para ser completa requiere una calidad acorde en la forma. Que unos contenidos de calidad mal diseñados se empobrecen y pierden calidad. Que el valor añadido es en parte un diseño eficaz. Que un mensaje periodístico es forma y contenido... Con la sorpresa incorporada de que, además, hablamos de internet, donde los elementos visuales se multiplican ofreciendo posibilidades de diseño periodístico absolutamente desaprovechadas por parte de periodistas supuestamente expertos en internet.  Esperaremos, no obstante, para ver si evolucionan en lo relativo al diseño, y les damos eso sí una merecida enhorabuena por su salida, lo que no es nada fácil en estos tiempos, a la vez que les deseamos toda la suerte en su proyecto.





Si el rediseño del papel del USA Today, digámoslo de una vez, nos parece irrelevante —por muy "infografía viva" y guay que sea su círculo de colores que sube y baja, y se decora, y que suponemos que es uno de los motivos por los que el gran Errea hable de "cargarse su marca"—, en lo relativo a la página web, sin embargo, sí parecen dispuestos a ir un poco más allá que el resto de los grandes medios. Y nótese que hablo siempre, o casi siempre, de grandes medios, porque también coincido con Vílchez en que "el diseño periodístico digital más interesante está en algunos blogs y en medios pequeños" y alternativos. En algunos. Sobre el diseño para iPad del USA Today no tenemos más datos que los que ofrecen a través de su vídeo promocional, en el que parecen apostar mucho por la tableta, pero con un resultado que podríamos llamar, a muy superficial y primera vista, insisto, de "puesta al día". Lo interesante está en la web.

Y volvemos antes de entrar en la web otra vez la vista atrás, porque resulta curioso que los primeros periódicos se compusieran en lo que muchos autores han denominado "maqueta vertical", debido a la tecnología del momento. Según avanzaba esa tecnología de las artes gráficas en los diarios, se pudieron ir introduciendo elementos horizontales. En esos comienzos todo eran columnas, sólo columnas, e incluso los títulos estaban dentro de ellas sin la posibilidad de que abarcasen varias como hacemos ahora. Todo se componía de arriba a abajo. Curioso, porque posiblemente por motivos técnicos del todo distintos, también las páginas webs comenzaron siendo una infinita columna vertical a la que después se han ido añadiendo elementos horizontales.

Primer número del periódico barcelonés La Vanguardia, 7 de abril de 1894, donde se puede ver con toda claridad la denominada 'maquetación vertical' en la que todos los elementos, títulos incluidos, estaban en el interior de las columnas, sin la posiblidad de que, por motivos técnicos, ningún elemento ocupase más de una.

Cuando preparaba su mencionada conferencia, Fermín Vílchez me consultó a través del correo electrónico sobre si había condicionantes técnicos que obligasen a que todas las páginas webs informativas tuviesen tres columnas. Le dije que no, que tal vez existía el consenso no escrito de que es la mejor manera de dividir una pantalla. Pero a la vez le di mi opinión, que evidentemente no es ni novedosa ni exclusiva, de que la mejor manera de aprovechar una pantalla no es dividiéndola en columnas, como sí lo es en el papel, sino estableciendo bloques de manera horizontal, módulos horizontales.







Diversas posibilidades para organizar la información utilizando el mencionado 'diseño horizontal'. Con un tema principal (recuadro azul) y varios temas secundarios por debajo de distinas secciones (identificados por colores, utilizando a modo de ejemplo los del USA Today); desarrollando modularmente el tema principal de modo vertical; y con un único tema principal que puede, además, estar acompañado de subtemas para complementarlo.

¿Por qué? ¿Porque queda más bonito? NO. Porque queda más bonito NO. Sencillamente porque es más sencillo y directo. Se consigue mayor valoración, orden y se puede apostar de manera contundente por un número manejable de temas. O por tres, solamente. O dos. O uno. Son pantallas dentro de tu pantalla que, sin el infinito y frustrante 'scroll', te llevan al 'interior' de secciones que pueden organizarse de la misma manera, o llevarte directamente a artículos en los que sí habrá una columna de texto, una, o a una galería de imágenes, o a contenido multimedia... Sencillo y directo, funcional, como se exige que sea el diseño. Puede hacerse tan atractivo como el talento lo permita, seguramente más que con el modelo vertical, sobre todo para conseguir esa necesaria identidad visual con ayuda de estructuras inteligentes, la tipografía y el color.




Página principal ('home'), de apertura de sección ('Sports'), artículo con un vídeo y artículo sencillo de texto de la nueva web del USA Today.

Y es en esta dirección, precisamente, por la que parecen apostar en la nueva web del USA Today. Además, le añaden a los lados dos barras verticales con información económica útil a la izquierda y una más amplia a la derecha denominada "Right now" con actualizaciones de ultima hora, al minuto, y formato "tuitero". Se aprovecha el sistema identificativo de colores asociados a secciones del periódico (que no 'inventaron' en su diseño original del papel sino que tomaron posteriormente de diseños europeos, como bien nos recuerda Carlos Pérez de Rozas).

Las flechas situadas a izquierda y derecha de la página web del USA Today permiten navegar 'pasando' páginas a la manera de un iPad.

La característica más novedosa de su nueva página web es posiblemente la más discutible: esa navegación 'tabletera' con flechas a la izquierda y derecha para ir 'pasando' páginas a la manera de un iPad, ¿es necesaria en un ordenador? ¿Qué aporta? ¿Hay que 'imitar' a un iPad en un soporte que no es un iPad para tener éxito? La horizontalidad permite todo lo que hemos analizado anteriormente, pero no encuentro ninguna ventaja en este excesivo horizontalismo al que, además, habría que acostumbrarse. En la pantalla de un ordenador parece más coherente estructurar la información horizontalmente y navegar por ella hacia dentro, entrando en cada módulo y no desplazándonos hacia los lados como si estuviéramos en una pantalla táctil.

Claro que aunque hayan dado un importante paso tampoco se puede decir que sean revolucionarios entre los grandes medios en este tipo de estructuras horizontales (que ellos mismos y otros diseñadores asocian a las tabletas, pero que a mí me parecen el mejor sistema para cualquier pantalla, web incluida). Hace ya unos dos años existe una aplicación que hizo Google para The New York Times, que organiza con una estructura horizontal la página web del periódico —aunque, eso sí, como posibilidad opcional manteniendo su página web igual y no como este nuevo USA Today que se arriesga con su propuesta sin alternativas, apostando directamente por ella—, puede descargarse gratuitamente como un complemento para Chrome, y que hace exactamente esto:

 
 






También la última red social de éxito, Pinterest, es además de enteramente visual, horizontal:



Como horizontal es el diseño de la web de la empresa encargada del rediseño del USA Today del que estamos hablando, Wolff Olins, aunque con una estructura de 'aparente' caos de modernidad y dinamismo:



Hace 30 años, el USA Today arriesgó medios económicos y talento con una propuesta revolucionaria que cambió en mayor o menor medida a todos los periódicos del mundo. Ahora intentan adaptarse a los cambios que les llegan desde fuera y nos ofrecen algo que no es ni mucho menos lo que nos deslumbró cuando salieron al mercado en 1982. Nada nuevo, no es —tampoco lo esperábamos— ese nuevo modelo que todos buscamos, algunos aguardándolo sentados, posiblemente en vano porque lo más probable es que un mismo modelo para todos no exista, y cada uno tengamos que encontrar el nuestro.


USA Today today (1). El papel del papel