miércoles, 3 de noviembre de 2010

martes, 2 de noviembre de 2010

El club de los maquetas muertos




"Escuchad atentamente. Estas voces del pasado nos están hablando, chicos:
Carpe...
carpe diem... Coged las rosas mientras podáis... aprovechad el momento..."

En 1989, el australiano Peter Weir tocó la fibra de toda una generación con una de las más bella historias sobre juventud, amistad, libertad y pasión por la vida. Muchos de los que la disfrutamos en las salas de cine durante nuestra adolescencia, quedamos marcados por aquellas inolvidables clase del señor Keating, en las que, entre obras de Whitman y Shakespeare, se filtraban los secretos para sacarle todo el jugo a la vida.

"Coged las rosas mientras podáis... Carpe Diem..."

Especialmente ahora, en estos tiempos que corren, de papel dado por muerto y de búsqueda de un modelo nuevo para sustituir a uno que todavía funciona, lo que pide el sentido común es aprovechar el momento. Superar esta especie de depresión global en la que esta profesión -y en concreto los que trabajamos el papel- está instalada y proponer, pensar, buscar nuevas vías que revitalicen nuestro trabajo.

Oh mi yo, oh vida de sus preguntas
que vuelven del desfile interminable de los desleales
de las ciudades llenas de necios
¿qué hay de bueno en estas cosas, oh mi vida, mi yo?
Respuesta: que tú estas aquí,
que existe la vida y la identidad...
que prosigue el poderoso drama
y tú puedes contribuir con un verso

¿Cuál será ese verso? ¿Qué puesto vamos a ocupar en la batalla por la defensa de nuestra identidad? ¿Seremos ejércitos de adolescentes midiendo poesía según la fórmula matemática de J. Evans Pritchard o buscaremos nuestra propia voz, nuestra nueva forma de comunicar? ¿Nos abandonaremos a las soluciones prefabricadas, a la decoración sin alma, o seguiremos aportando, añadiendo valor a los productos, independientemente de que se sirvan en papel o en píxeles, negro sobre blanco o unos sobre ceros... ¿Apostaremos por la calidad, o huiremos hacia adelante... hasta que ya no divisemos el punto desde donde partimos?.

"Las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo".

Yo creo en ello. Firmemente. Por eso me alegra ver que hay gente que no asiente hipnotizada ante los gurús que hacen su agosto profetizando la muerte del papel y hablan de calidad, de tratar al lector con respeto, de lectura y de profundidad. De periodismo para salvar al periodismo.

Os invitamos a subir aquí arriba. Todo se ve muy distinto desde aquí. Deberíais probar. A lo mejor no llevamos razón, y resulta que el meollo del asunto es de verdad el soporte y el freemium, y nos vamos todos a tomar por saco. Pero imaginad, sólo por un momento, que estos cuatro pobres románticos llevamos razón. Y que es la calidad, el enfoque, el volver a contar historias que interesen a los lectores, que la inteligencia y la lectura pueden devolver al periodismo el lugar que nunca debió abandonar. Y que los maquetas no somos un vestigio del pasado, sino que tenemos mucho que aportar en esa nueva forma de contar, donde el texto y la imagen son las armas con las que defenderemos nuestros corazones y nuestras almas.


El club de los maquetas muertos no hace distinciones. Si sentís que todavía tenemos mucho que aportar, que contar historias sigue mereciendo la pena, sed bienvenidos. Si todavía tenéis lo que hay que tener, si aún sentís pasión por el papel, adelante. Quedan muchas historias por las que merece la pena mancharse las manos de tinta. Tomad aliento y decid conmigo:

!Oh Capitán! ¡Mi Capitán!

lunes, 1 de noviembre de 2010

"Padre, ¿podremos soportar esta cruz?"


Hoy, día de Todos los Santos, qué mejor que hacer hincapié en la próxima visita del Papa y en diversos aspectos sobre el seguimiento que recibe la Iglesia Católica en nuestros días. Para ello, en Público decidimos llevar la cruz a la mismísima portada. Nada más gráfico.

Éxito a contracorriente

Es la excepción, aunque debería ser la regla. Y, de vez en cuando, tampoco está mal escuchar a alguien que también cree que no tenemos necesariamente que elegir entre internet y papel... pudiendo tener los dos. Ayer, el periódico El País publicó una extensa entrevista con el director del semanario alemán Die Zeit (El Tiempo), Giovanni di Lorenzo, dentro de la serie titulada "El futuro de la prensa" que aparece regularmente en su suplemento "Domingo". Y decimos que es la excepción porque este periodista alemán de origen italiano está haciendo lo que los más sensatos dicen que hay que hacer pero que nadie, o muy pocos, están haciendo. Aguantar el tipo a golpe de calidad y credibilidad. Hasta el punto de que en medio de esta crisis feroz Die Zeit ha conseguido en 2009 los mejores resultados de su historia con una fórmula exactamente contraria a la que recomiendan gurús y futurólogos de la prensa: textos largos, profundos, incluso difíciles en ocasiones, no seguir la moda, la tendencia, la corriente dominante... "Este año, aún nos va mejor".



Os reproducimos algunos de los extractos de esta interesantísima entrevista y os dejamos aquí el enlace a la web de El País para quien quiera leerla al completo. Merece la pena.

"¿Cómo lo hemos conseguido? Desoyendo todo lo que nos aconsejaron los asesores de medios. Seguimos haciendo textos muy largos, no nos adaptamos a las modas y continuamos haciendo un periódico bastante difícil"

"Hemos estudiado muy bien las necesidades de nuestros lectores. A menudo, nosotros, los del papel impreso, hacemos diarios solo para nosotros y para nuestro sector y nos olvidamos del público que paga"

"Rechazo las definiciones autodestructivas. Me molestan. En los últimos años hemos hecho mucho para dañar la imagen del papel, al que, en el fondo, le debemos todo"

"No hemos traicionado nuestra propuesta de calidad. Creemos que la calidad trae dinero"

"Nos estamos comprometiendo mucho con el digital, no negamos en absoluto su valor, y creemos en ello. Pero quiero hacer una observación: este medio celebrado en todas partes como el futuro, de momento sabe hacer de todo menos ganar dinero. Por eso estamos invirtiendo en el digital, porque nosotros también creemos en él, pero evitamos, con todas nuestras fuerzas, hablar mal del papel"

"Soy enemigo de la ideología de internet, que existe. Soy contrario a la idea de internet como única esperanza"

"No estoy negando la crisis, es inútil cerrar los ojos. Digo, sin embargo, que no está escrito en las tablas de Moisés que todos los periódicos vayan a desaparecer. Habrá excepciones. Tanemos que cambiar los periódicos, pero no podemos atribuir nuestros problemas solo a la revolución de internet. Hubo otros errores"

"La falta de credibilidad. El abandono de la calidad. Si se empieza a hacer diarios demasiado sensacionalistas o demasiado parecidos entre sí, se pierde tirada"

viernes, 29 de octubre de 2010

¿Quién paga a los gurús?

"¿Sería usted tan amable de indicarnos de dónde proceden sus ingresos, incluida esta conferencia, este artículo, este informe, esta consulta?", es la pregunta obligada que deberíamos hacer a cualquier experto en medios de comunicación, consultores dicen llamarse. Sin miedo. Superando el lógico pudor porque de lo que hablan es de lo que nos va a pasar a nosotros. De nuesto futuro. Lo que algún derecho nos da a saber quién paga esas opiniones, en el caso de que sean remuneradas, porque además de que en este caso son las más peligrosas y escuchadas, existe una alta probabilidad de que lo que dicen lo digan precisamente por esta "delicada" cuestión más que por cualquier otra consideración. Lógico, ¿no?



No tuvimos que preguntarlo en una reunión de hace unos meses a la que asistimos porque allí nos presentaron, quienes lo pagaban, un estudio del Boston Consulting Group (empresa dedicada a asesorar a cerca de TODO lo que se pueda asesorar, que, evidentemente, es TODO, "líderes globales de la consultoría", se definen a sí mismos) sobre el presente y el futuro de los medios de comunicación. Y pudimos escuchar un trabajo extremadamente profesional, muy exhaustivo en algunos aspectos y ¿deliberadamente? parco en otros, en el que se refleja la situación complicada de las empresas informativas con bajadas continuas en sus ingresos y recortes de plantillas. "Tendencias evolutivas en el mundo de los medios: una síntesis de los escenarios internacionales", titularon este benchmarking, esto último para que todos lo entendamos. Insistieron en que Estados Unidos nos sirve de indicador de lo que va a suceder "poco después" en Europa y, por tanto, el panorama no puede ser más desalentador, sobre todo en el periodismo impreso. Y preocupante, porque no hay forma de saber cómo rentabilizar ("monetarizar" o algo así dicen ahora, fundamental en todo gurú que se precie el vacile sintántico y la "claridad" en el lenguaje) el periodismo online para hacer así sostenibles los grandes grupos de comunicación. Se apuntan en el haber de las empresas la fuerza de sus marcas periodísticas, apoyadas en la credibilidad y en la calidad.

Por eso me sorprendió que los líderes globales de la consultoría hubieran medido todo menos la calidad, palabra que repitieron inumerables veces. Entre miles de gráficas y tablas no habían elaborado ninguna que indicara si la calidad había bajado, subido o se mantenía intacta. Y por eso les pregunté al final de la exposición powerpointinera si a pesar de no habérnoslo mostrado habían medido la calidad para determinar si, por ejemplo, todos esos recortes (de personal, de páginas, de cobertura en acontecimientos, y tantos más) estaban recortando también la calidad como parece sensato suponer, llevando así a los medios a un círculo vicioso de pérdida de lectores, de ingresos... que a su vez llevan a nuevos recortes de medios humanos y materiales... que recortan la calidad.
"No hemos observado una disminución de la calidad debida a recortes de gastos", contestó con absoluta suficiencia y sin proporcionar dato alguno este experto en aportar toneladas de datos para apoyar sus afirmaciones. Casi todas. Al terminar la reunión, saludó efusivamente al consejero delegado de un grupo de comunicación que ha estado llevando a cabo recortes personales y materiales en todas sus empresas, y que es quien pagó su intervención. Generando así otro círculo vicioso en el que quien paga, y mucho, por saber qué le va a pasar, no soltará un euro para escuchar lo que no le gusta, con lo cual no sabrá lo que realmente le va a pasar y necesitará un nuevo gurú a quien pague por saber qué le va a pasar pero que no le diga lo que no quiere oír...

Quiere esto decir que todos los consultores son igual de fiables. No. Evidentemente, no. Conocemos a grandes analistas del presente que opinan con honradez, valentía y con mucho conocimiento y experiencia profesional detrás. De quien hay que desconfiar es de aquellos que ven el futuro en una bola de cristal a cambio de dinero. Por eso ante cada profecía o análisis de lo que va a venir, de lo que va a pasar, de lo que vamos a hacer o dejar de hacer, de quién va a morir y quién vivirá... no está nunca de más que nos preguntemos quién paga a los gurús.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Orgasmo Museístico (y II)

Continuamos el repaso al NewsMuseum por la cuarta planta. Saliendo de la exposición del 11-S, podemos visitar la oficina de Tim Russet, presentador del mítico y longevo Meet the Press. Este programa se emitió, con él como presentador, durante 16 años en la NBC y en este despacho se prepararon entrevistas a cientos de personajes.

El despacho de Russet tal y como él lo dejó.

Arriba, colección de pelotas de beísbol de Russet. Abajo, guión de la entrevisa a George W. Bush.

En ese mismo piso, cinco vitrinas con las cinco libertades fundamentales recogidas en la Constitución de los Estados Unidos: religión, discurso, prensa, asamblea y petición legislativa.
Junto a estas vitrinas, un mural sobre cómo se enseñan estas libertades en las escuelas americanas.

Cada mural sobre las libertados incluye Orígenes, Puntos básicos y aplicación actual. Con documentos originales.

Asuntos como el atropello de una niña por un conductor borracho pueden derivar en una iniciativa legislativa popular gracias a la libertad de petición legislativa recogida en la Constitución de EEUU.


Tercera Planta:

Presidida por un mural de cristal, esta es la planta de homenaje a los periodistas caídos en el ejercicio de su/nuestra profesión. En ese mural están inscritos todos los que han perdido su vida, así como un ordenador con una breve ficha de cada uno de ellos. Al lado, un mosaico con fotos de los fallecidos. Todo ello, antecedido del camión de la revista Time que fue tiroteado en la guerra de los Balcanes. Impresionante.

Vista superior del mural de cristal con los nombres de los periodistas fallecidos en servicio.

Arriba, ficha de Julio Anguita Parrado. Abajo, su nombre en el mural y el de Julio Fuentes, compañeros de El Mundo.

Las fotos de los periodistas fallecidos ejerciendo su profesión.

La camioneta de Time tiroteada en la guerra de los Balcanes. Abajo, detalle del casco, la cámara y el portátil de uno de los corresponsales de la revista.

Frente a las fotos, un enorme mapa mundi con la situación de la libertad de prensa en el mundo. Con demasiados países en rojo.


España, verde en libertad de prensa. Demasiado amarillo y rojo.


Segunda Planta:

Cerca de una de las dos tiendas que tiene el museo, está la parte dedicada a la televisión, la radio e Internet. El despacho de Edward Murrow, locutor de la CBS durante la Segunda Guerra Mundial o pantallas con televisiones y páginas web de todo el mundo son alguno de los objetos que podemos encontrar aquí. También micrófonos antiguos de radio y televisión, como no.

Micrófonos de la CBS y la W TOP.

Edward Murrow, mítico locutor de radio durante la Segunda Guerra Mundial.

Ganadores de las web mejor diseñadas en 2009, entre ellas, soitu.es

Arriba, evolución de la tecnología de consumo de información. Abajo, principales noticias de las últimas década. Desde el punto de vista americano, por supuesto.

Sala de control del museo. El operario está jugando al FarmVille.

Un helicóptero real cuelga del techo del museo. Con estos helicópteros se informa sobre el estado del tráfico en las noticias de la mañana.


Primera Planta:

Aquí se encuentra el acceso al museo y quizá una de las exposiciones más interesantes: todos los premios Pulitzer de fotografía otorgados. Decenas de fotografías que permanecerán en la historia del periodismo para siempre. Podéis ver un flickr con todas las imágenes aquí. En el museo, acompañando a algunas de ellas, se puede ver la cámara con la que fue tomada.

Vista general de la entrada a la exposición de los premios Pulitzer de fotografía.

Algunas de las imágenes de la exposición de los Pulitzer. Y las cámaras con la que se consiguieron dichas fotografías.


Planta Baja:

Un nivel por debajo de la planta de acceso está la zona dedicada a las exposiciones temporales, aunque con un par de testigos permanentes muy especiales: una torre de vigilancia del muro de Berlín y parte del mismo.
Las dos exposiciones temporales en el momento de la visita estaban dedicadas a Walter Icoss, fotógrafo de Sports Illustrated y a los casos míticos del FBI y su repercusión en la prensa. Dos auténticas joyas, cada una en su género, aunque especialmente la del FBI, que recoge objetos auténticos de Unabomber, el asesino del Tarot o la época del Ku Klux Klan.

Walter Iooss ha fotografiado a los mejores deportistas del mundo para Sports Illustrated.

Exposición temporal de los casos más llamativos del FBI y su repercusión en la prensa.

La metralleta del desastre de Waco, arriba. Abajo, acreditación para asistir a la ejecución de Timoty McVeight, autor del atentado de Oklahoma.

Una de las torres del Muro de Berlín, con el muro de Berlín justo enfrente.

Dos clásicas frases del periodismo adornan los accesos a las proyecciones de la planta baja.

En la fachada del Museo, más portadas diarias de periódicos de EEUU.

Si tienes pensado ir a Washington, guárdate unas cuantas horas para visitar este museo. No te arrepentirás.