miércoles, 10 de noviembre de 2010

Cómo hacer periodismo con imágenes

"Uno tiene que ser el autor que quiere ser, y siempre podrá encontrar un hueco, sobre todo si garantiza la calidad de los contenidos que crea" (José Manuel Navia); y "hacer edición gráfica es hacer periodismo... el tratamiento de la imagen puede diferenciar la prensa de calidad en un futuro inmediato" (Javier Vidal). Esto, y mucho más, nos han contado los dos primeros ponentes de las II Jornadas de Diseño en la Sociedad de la Información que han comenzado esta mañana en el campus de Fuenlabrada (Madrid) de la Universidad Rey Juan Carlos, organizadas y dirigidas por Pedro Pérez Cuadrado con un absoluto éxito de público, primero, y despues con un éxito de las propias ponencias, absolutamente complementarias, llenas ambas de contenidos y muy, muy entretenidas. Todo un lujo, que además hemos publicado en directo desde twitter.


Javier Vidal y José Manuel Navia conversan poco antes de comenzar sus ponencias


La jornada ha sido un éxito de público



José Manuel Navia ("Fotografía y edición en prensa")
Y es que, por si todavía alguien no lo sabe, escuchar a Navia, presenciar una de sus conferencias y admirar las imágenes que muestra, o porqué las muestra, es un absoluto privilegio. Si, además, estás interesado en el diseño, la fotografía o el periodismo en general, entonces ya se convierte en algo impagable. Divertidísimo, ocurrente, rebosando sentido común y cultura... uno de los grandes. Pero de verdad.

Quien conoce sus fotos, sabe ya de su enorme talento y calidad como fotógrafo porque no en vano, Navia es ya una "marca" en sí. Una marca de calidad. Pero, humilde como los grandes, la mayor parte de su charla se ha centrado en sus "maestros", en aquellos fotógrafos que fueron sus "referentes", algo no muy habitual en nuestra cultura, abarrotada de nombres pagados de sí mismos, de esos que tanto nos aburren con su yo, yo, yo.

Y nos ha hablado y mostrado imágenes de Casiano Alguacil, un modesto (y grandísimo) fotógrafo de pueblo toledado que disparó su cámara ¡en 1875!, a la vez que mostraba imágenes de los maestros internacionales de entonces para comparar y concluir que hacían propuestas muy parecidas. Del fotógrafo francés Eugène Atget y sus imágenes "ajenas al pictorialismo reinante entonces", entre 1890 y la década de los 20 del pasado siglo. De Jacob Riis, "el primer fotoperiodista" para Navia, con sus imágenes de denuncia social y del "otro Nueva York" en esta misma época. De los húngaros André Kertész y Brassaï. De Robert Cappa; de la revista Life como el "modelo del que todos venimos"; de Eugene Smith y su "Aldea española", una realidad algo forzada, como de puesta en escena; del director de arte de origen ruso Brodovitch y sus trabajos junto a Richard Avedon en la revista Harper's Bazaar; de Cartier-Bresson...







Navia con Pedro Pérez tras su interesantísima charla


Finalmente nos ha mostrado imágenes propias, puestas en página, ya impresas tal y como salieron maquetadas, algo que sólo hemos visto hacer a este fotoperiodista entre muchos y muchos fotógrafos a quienes hemos visto en distintas conferencias y jornadas durante algunos añitos ya. Sin complejos, tal vez porque, como él mismo ha confesado "nunca entendí a esos compañeros fotógrafos que ven en el diseño, la edición, la puesta en página, al enemigo... el que viene a matar nuestro 'arte'".

Nos ha confesado, además, con su pasión desbordante, que sigue intentando "hacerlo mejor la próxima vez. Me enfrento a cada nuevo trabajo diciéndome, esta vez sí que lo vamos a contar mejor". Y nos ha dado todo un ejemplo y un valiosísimo testimonio de que esta profesión nuestra merece mucho la pena: "tengo 52 años, y cuando empecé, lo primero que me dijeron es olvídate, la fotografía de prensa y sobre todo de reportaje, está muerta, no tiene porvenir, este oficio se acaba. Pues si este oficio está muerto... yo con los muertos me gano bien la vida". Chapeau, maestro.


Javier Vidal ("Edición gráfica en periódicos y suplementos")
Tenía el listón muy alto el segundo ponente, pero la cosa no ha decaído ni un poquito, y no es porque Javier Vidal sea uno de los miembros de este blog, como sabéis quienes lo seguís habitualmente, y por eso nos veamos obligados a hablar bien de él, no, sino por lo que hemos comentado al principio: las dos conferencias han sido totalmente complementarias, el punto de visto de quien hace las fotografías, y el punto de vista de quien maqueta las páginas con ellas. Incluso sin haberse puesto previamente de acuerdo, Navia ha mostrado uno de sus reportajes sobre Soria... que Javier Vidal llevaba también pero dentro de las páginas de la revista Siete Leguas, de la que es editor gráfico. El diálogo no ha podido ser más enriquecedor.


Para Javier Vidal, "la edición gráfica es periodismo, intentamos contar una historia con imágenes". Y las características de estas imágenes, aquello de lo que nos valemos al editarlas y ponerlas en una página son su capacidad para perdurar, "todos recordamos esas fotografías que se han convertido en iconos", nos ha comentado mientras mostraba alguna de ellas, así como su inmediatez, la capacidad para que las asimilemos "rápida e intuitivamente".

"Valoramos, jerarquizamos, aportamos contenidos... editando las imágenes", ha repetido Javier Vidal esta mañana a los alumnos y demás asistentes (cerca de 300 personas en un salón de actos lleno hasta la bandera y con lista de espera tan grande como los que estaban dentro, según los organizadores), como ha/hemos publicado ya en este blog que no casualmente tiene por lema "maquetar es informar".

Y como de periodismo se trata, "la edición gráfica aporta información, impacto (hay que llamar al lector no sólo para que entre en la página sino para que pueda salir de ella)", nos ha contado Javier, "y matices, contexto, profundidad... las imágenes no sólo ilustran, aportan contenidos a la información; contenidos que buscamos que sean complementarios y no una mera repetición de lo que nos dice un título y el texto".






Javier Vidal durante su exposición


Hemos visto ejemplos ilustrativos sobre la "competencia" entre imágenes en una misma página, en una página doble, o en una sección determinada, "porque en fotografía, uno más uno nunca es igual a dos"; y cómo la edición gráfica en los suplementos (que es el área de trabajo en la que está ahora Javier Vidal) es distinta a la del diario (que es de donde venía), con "licencias gráficas mayores" (el ejemplo de los "culos" de Carla Bruni y la Princesa Letizia, con la polémica un tanto artificiosa y algo ñoña que se creó entonces, y cómo se trató en las páginas del periódico y en las del suplemento La Otra Crónica es ilustrativo de ello); con diseños que a veces ilustran en vez de las propias fotografías (textos con distintas formas, por ejemplo); con un tratamiento que en ocasiones "define al propio producto"; y con propuestas arriesgadas que "no podemos hacer en el periódico, pero que a modo de banco de pruebas, intentamos después llevar hasta sus páginas, sobre todo en la mayor importancia del tratamiento gráfico que tiene ahora el diario".

Los encajabaja con el gran Navia (de izda. a dcha., Javier Vidal, Luis Blasco detrás del propio Navia, Mario Benito y Quique Falcón)

Como ya hicimos el año pasado con la ponencia "Maquetar es informar" de las I Jornadas de Diseño de la URJC, editaremos en vídeo la conferencia de Javier Vidal sobre "Edición gráfica" para publicarla próximamente aquí. Así las imágenes os contarán qué cuentan las imágenes. Los ejemplos de su presentación merecen mucho la pena.

Mañana, intervienen Oyer Corazón (diseñador gráfico) y Ricardo Santonja (fótografo profesional) por la mañana; y después habrá ocasión de escuchar a Mario Tascón con su ponencia sobre "Fotografía en la web", y a Juan Miguel Sánchez Vigil, sobre los aspectos documentales de la fotografía.

Texto: Mario Benito
Fotografías: Luis Blasco, Ruth Díaz y Mario Benito

domingo, 7 de noviembre de 2010

Malagón, al otro lado del charco


Siempre es bueno que nuestros dibujantes triunfen. Y más bueno es si encima lo hacen al otro lado del charco. Malagón, un clásico de la prensa española (El economista, El Mundo, Foreign Policy, El jueves, etc.) ha conseguido las dos cosas, triunfar aquí y en Argentina. Porque nuestro querido amigo acaba de publicar, gracias al Centro Cultural de España en Buenos Aires, "El Código Malagón [Activismo Gráfico]", un pequeño librito que recopila algunos de sus dibujos más ácidos y mordaces.


En España lleva ya una decena de libros editados y con éste da el salto al país hermano. Una muy buena noticia porque el humor gráfico no siempre es fácil de entender en la propia cultura en la que está desarrollado, así que más complicado si lo sacamos fuera de ella.

La mayoría de los dibujos ya los podemos disfrutar en algunos de los libros que hay en España, por eso felicitamos a nuestros amigos argentinos por poder comprar esta pequeña joyita. No os lo perdáis.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Cambios II (una explicación)

No es que en esta ocasión nos volviesen locos pidiéndonos continuos y caprichosos cambios en una página. No. Me volví loco yo solo en este caso. Y con una página cualquiera del periódico, publicada un día cualquiera, decidí hacer cuantas posibilidades nos permitiera nuestro "rígido" diseño... que resulta no serlo tanto.

Incluso pueden hacerse más, aunque seguramente no ya dentro de nuestro estilo, y no conservando exactamente el mismo texto en todas ellas a excepción de las dos últimas en las que el tema secundario está compuesto en una columna, y donde tuvimos que cortarlo.

Las distintas posibilidades de una página "normal" en un diario, además del capricho y la subjetividad estética, que también, obedecen o deberían obedecer a criterios informativos, porque dependiendo del tamaño y del lugar más o menos cercano de una imagen al centro de atención visual de la página, estaremos valorando más o menos esa imagen; así como también el número de columnas al que esté compuesto un titular estará determinando la importancia que queremos darle porque así lo valore el director o el redactor jefe de esa sección. La jerarquía entre el tema principal y el secundario también tiene graduaciones como puede verse en estas distintas posibilidades, entre una valoración máxima al tema principal y otra en la que ambos estén mucho más igualados, aunque siempre con uno de ellos "mandando".

El ritmo de lectura es también muy importante. Tiene que ver con la relación de esta página con el resto de páginas de su sección, e incluso con todas las de la publicación de ese día. Por eso, decidiremos también entre una u otra de las distintas posibilidades en función de cómo estén diseñadas el resto de las páginas. Evitaremos repeticiones, "páginas iguales", procuraremos algo más "reposado" si venimos de páginas que no lo son, y al contrario, "levantaremos" la sección si anteriormente las necesidades informativas nos han obligado a un planteamiento más plano.

En fin, que aquí os reproducimos todas las variantes de la página del vídeo "Cambios" para que puedan verse juntas y así, quietecitas, nos permitan observar mejor las pequeñas y no tan pequeñas variaciones.















La primera de ellas fue la que salió publicada, y no hay una "mejor" que las demás. Aunque siempre se puede elegir:

miércoles, 3 de noviembre de 2010

martes, 2 de noviembre de 2010

El club de los maquetas muertos




"Escuchad atentamente. Estas voces del pasado nos están hablando, chicos:
Carpe...
carpe diem... Coged las rosas mientras podáis... aprovechad el momento..."

En 1989, el australiano Peter Weir tocó la fibra de toda una generación con una de las más bella historias sobre juventud, amistad, libertad y pasión por la vida. Muchos de los que la disfrutamos en las salas de cine durante nuestra adolescencia, quedamos marcados por aquellas inolvidables clase del señor Keating, en las que, entre obras de Whitman y Shakespeare, se filtraban los secretos para sacarle todo el jugo a la vida.

"Coged las rosas mientras podáis... Carpe Diem..."

Especialmente ahora, en estos tiempos que corren, de papel dado por muerto y de búsqueda de un modelo nuevo para sustituir a uno que todavía funciona, lo que pide el sentido común es aprovechar el momento. Superar esta especie de depresión global en la que esta profesión -y en concreto los que trabajamos el papel- está instalada y proponer, pensar, buscar nuevas vías que revitalicen nuestro trabajo.

Oh mi yo, oh vida de sus preguntas
que vuelven del desfile interminable de los desleales
de las ciudades llenas de necios
¿qué hay de bueno en estas cosas, oh mi vida, mi yo?
Respuesta: que tú estas aquí,
que existe la vida y la identidad...
que prosigue el poderoso drama
y tú puedes contribuir con un verso

¿Cuál será ese verso? ¿Qué puesto vamos a ocupar en la batalla por la defensa de nuestra identidad? ¿Seremos ejércitos de adolescentes midiendo poesía según la fórmula matemática de J. Evans Pritchard o buscaremos nuestra propia voz, nuestra nueva forma de comunicar? ¿Nos abandonaremos a las soluciones prefabricadas, a la decoración sin alma, o seguiremos aportando, añadiendo valor a los productos, independientemente de que se sirvan en papel o en píxeles, negro sobre blanco o unos sobre ceros... ¿Apostaremos por la calidad, o huiremos hacia adelante... hasta que ya no divisemos el punto desde donde partimos?.

"Las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo".

Yo creo en ello. Firmemente. Por eso me alegra ver que hay gente que no asiente hipnotizada ante los gurús que hacen su agosto profetizando la muerte del papel y hablan de calidad, de tratar al lector con respeto, de lectura y de profundidad. De periodismo para salvar al periodismo.

Os invitamos a subir aquí arriba. Todo se ve muy distinto desde aquí. Deberíais probar. A lo mejor no llevamos razón, y resulta que el meollo del asunto es de verdad el soporte y el freemium, y nos vamos todos a tomar por saco. Pero imaginad, sólo por un momento, que estos cuatro pobres románticos llevamos razón. Y que es la calidad, el enfoque, el volver a contar historias que interesen a los lectores, que la inteligencia y la lectura pueden devolver al periodismo el lugar que nunca debió abandonar. Y que los maquetas no somos un vestigio del pasado, sino que tenemos mucho que aportar en esa nueva forma de contar, donde el texto y la imagen son las armas con las que defenderemos nuestros corazones y nuestras almas.


El club de los maquetas muertos no hace distinciones. Si sentís que todavía tenemos mucho que aportar, que contar historias sigue mereciendo la pena, sed bienvenidos. Si todavía tenéis lo que hay que tener, si aún sentís pasión por el papel, adelante. Quedan muchas historias por las que merece la pena mancharse las manos de tinta. Tomad aliento y decid conmigo:

!Oh Capitán! ¡Mi Capitán!

lunes, 1 de noviembre de 2010

"Padre, ¿podremos soportar esta cruz?"


Hoy, día de Todos los Santos, qué mejor que hacer hincapié en la próxima visita del Papa y en diversos aspectos sobre el seguimiento que recibe la Iglesia Católica en nuestros días. Para ello, en Público decidimos llevar la cruz a la mismísima portada. Nada más gráfico.

Éxito a contracorriente

Es la excepción, aunque debería ser la regla. Y, de vez en cuando, tampoco está mal escuchar a alguien que también cree que no tenemos necesariamente que elegir entre internet y papel... pudiendo tener los dos. Ayer, el periódico El País publicó una extensa entrevista con el director del semanario alemán Die Zeit (El Tiempo), Giovanni di Lorenzo, dentro de la serie titulada "El futuro de la prensa" que aparece regularmente en su suplemento "Domingo". Y decimos que es la excepción porque este periodista alemán de origen italiano está haciendo lo que los más sensatos dicen que hay que hacer pero que nadie, o muy pocos, están haciendo. Aguantar el tipo a golpe de calidad y credibilidad. Hasta el punto de que en medio de esta crisis feroz Die Zeit ha conseguido en 2009 los mejores resultados de su historia con una fórmula exactamente contraria a la que recomiendan gurús y futurólogos de la prensa: textos largos, profundos, incluso difíciles en ocasiones, no seguir la moda, la tendencia, la corriente dominante... "Este año, aún nos va mejor".



Os reproducimos algunos de los extractos de esta interesantísima entrevista y os dejamos aquí el enlace a la web de El País para quien quiera leerla al completo. Merece la pena.

"¿Cómo lo hemos conseguido? Desoyendo todo lo que nos aconsejaron los asesores de medios. Seguimos haciendo textos muy largos, no nos adaptamos a las modas y continuamos haciendo un periódico bastante difícil"

"Hemos estudiado muy bien las necesidades de nuestros lectores. A menudo, nosotros, los del papel impreso, hacemos diarios solo para nosotros y para nuestro sector y nos olvidamos del público que paga"

"Rechazo las definiciones autodestructivas. Me molestan. En los últimos años hemos hecho mucho para dañar la imagen del papel, al que, en el fondo, le debemos todo"

"No hemos traicionado nuestra propuesta de calidad. Creemos que la calidad trae dinero"

"Nos estamos comprometiendo mucho con el digital, no negamos en absoluto su valor, y creemos en ello. Pero quiero hacer una observación: este medio celebrado en todas partes como el futuro, de momento sabe hacer de todo menos ganar dinero. Por eso estamos invirtiendo en el digital, porque nosotros también creemos en él, pero evitamos, con todas nuestras fuerzas, hablar mal del papel"

"Soy enemigo de la ideología de internet, que existe. Soy contrario a la idea de internet como única esperanza"

"No estoy negando la crisis, es inútil cerrar los ojos. Digo, sin embargo, que no está escrito en las tablas de Moisés que todos los periódicos vayan a desaparecer. Habrá excepciones. Tanemos que cambiar los periódicos, pero no podemos atribuir nuestros problemas solo a la revolución de internet. Hubo otros errores"

"La falta de credibilidad. El abandono de la calidad. Si se empieza a hacer diarios demasiado sensacionalistas o demasiado parecidos entre sí, se pierde tirada"