martes, 1 de noviembre de 2011

Edición fotográfica en revistas
#jornadasdiseño(2)

Manuel Charlón, fotógrafo especializado en viajes, nos trajo una interesante y extensa charla sobre su trabajo, trufada con varias anécdotas.


Lo primero que llama la atención es su método: Charlón visita las embajadas y oficinas de turismo a los que quiere viajar para que ellos le organicen y abonen tanto el billete de avión, hoteles, restaurantes, guías, etc. A cambio, él les ofrece la posibilidad de publicar sus reportajes fotográficos en varias revistas y periódicos de prestigio de todo el mundo (colabora con publicaciones de Rusia, por ejemplo; National Geographic, Yo Dona, El País, El Mundo, Le Figaró, etc.) De esta manera ha conseguido viajar a multitud de ciudades "sin perder nunca ni un euro", como él mismo confesó en la charla. Publicidad para ellos en grandes revistas a un coste bastante moderado: "la guía práctica de los reportajes de viajes es publicidad encubierta", confiesa Charlón.

Sin embargo, sus orígenes son la prensa diaria (la primera foto que vendió fue de un accidente). Para él, "el periodismo se aprende en los periódicos". Ahí "abarcas mucho y luego tienes que ir cerrando el angular" hasta que encuentras tu espacio. Él lo encontró en la fotografía de viajes.

Hacer fotografía de viajes no es hacer fotos a donde viajas. "Ahora vuelves de un viaje y traes 6.000 fotos", se lamenta Charlón. Antes, con la diapositiva, no podías hacer eso. "Un reportaje es contar una historia, es tener una idea, como hacer una película". Eso es hacer un reportaje. Él por ejemplo, lleva años haciendo un reportaje de Puertas y Ventanas del Mundo y otro de Taxis, aprovechando los reportajes "oficiales" que hace. Para ello, es importante informarse de dónde vas antes de ir. Saber si es bien recibida la cámara de fotos ("la cámara al hombro es una forma de atraer problemas"), si hace falta seguridad, la situación política, económica, sanitaria, etc.


Pero sobre todo, es importante conocer "nuestras propias limitaciones". "No hay que viajar a donde no vas a estar a gusto", porque "el mejor viaje es aquel que cuentas; el peor el que no cuentas", confesó Charlón, que ha perdido a varios amigos en el camino. Durante sus reportajes, que pueden durar de una semana a varios años, ha vivido situaciones extremas, sobre todo en África y Sudamérica donde ha sido testigo de varios conflictos bélicos (El Salvador, Ruanda), de situaciones de pobreza extrema (como varios proyectos de ONGS en África).

Charlón da más pistas: "La clave de un reportajes está en la cabeza. Como freelance hay que conocer a cada cliente. Lo importante está de la cámara hacia detrás". Como muchos de sus compañeros piensan, "lo importante no es la cámara, es el ojo que dispara" dice mientras muestra una Canon compacta con las que ha hecho algunas de sus mejores fotos. Pero para ello hay que tener paciencia y a veces suerte, como él mismo confiesa. Y aprender a ver fotografías sin la cámara.

Una vez hechas las fotos, viene la pelea con el director de arte. En ella él no puede estar presente, pero entiende que cada uno luche para su trabajo quede lo mejor posible, aunque "a veces me hayan destrozado un reportaje". Gajes del oficio.

lunes, 31 de octubre de 2011

Periódicos 'versus' revistas
#jornadasdiseño(1)

Un año más, y van tres, hemos vuelto durante la semana pasada al campus de Fuenlabrada de la Universidad Rey Juan Carlos para disfrutar de las Jornadas de Diseño en la Sociedad de la Información. Muchos de vosotros habéis podido seguir en directo la mayor parte de las conferencias a través de nuestra cuenta en Tuiter (@encajabajablog) donde hemos condensando en breves titulares de 140 caracteres lo más destacadao con la tiqueta (hastag, dicen) #jornadasdiseño.



Qué hace un director de arte en una revista como QMD (Francisco Ramírez)

Este año, Francisco Ramírez, director de arte de la revista Qué me dices! abría las ya clásicas jornadas del otoño diseñil madrileño. En su charla sobre la función de un director de arte en una revista, Ramírez nos contó una breve historia de la revista personificada en su mancheta. La revista, nacida bajo las ramas del homónimo programa de televisión hace ya unos años, ha evolucionado a la vez que lo ha hecho su público.



En su mancheta y en su contenido se ve esta evolución, como nos mostró su director de arte. La primera varió de tamaño (a más pequeña, hasta reducirla a QMD!) y de color (de un magenta intenso a un fondo azul, pasando por rojo). Con esos cambios de mancheta también vino un cambio de contenidos, porque la revista tenía que luchar con la televisión, con altos contenidos de corazón. Varias encuestas pusieron a la publicación sobre aviso: los personajes que ocupaban la portada no interesaban tanto como ellos creían. Así que esa evolución gráfica que hemos visto también se vio acompañada en los personajes, más "people" como los definió Ramírez. Es decir, menos Princesas del Pueblo y más princesas reales.



También nos comentó unos de los papeles fundamentales que tiene que desarrollar el director de arte en revistas de este tipo y qué es la edición gráfica. Aquí ya hemos hablado sobre la importancia de la misma y Ramírez vino a ratificarlo. "Las fotos tienen que contar algo por sí solas", explicó mientras mostraba una foto que nadie había dado de la boda de la Duquesa de Alba en la que se veía a su hijo Cayetano muy acaramelado con su ex Genoveva. Buscar este tipo de imágenes es una de las funciones del director de arte. Esta edición gráfica tiene que ir acompañada de un respeto escrupuloso del libro de estilo de diseño, porque "es imposible rediseñar las páginas todas las semanas, no se puede partir la pana todas las semanas".

Por último, nos explicó de una manera muy técnica el proceso de creación de la revista, desde la reunión de contenidos, donde también participa, hasta que llega a los kioscos, todo para que QMD! esté en manos de sus lectores todos los lunes.



Diferencias entre maquetar un diario o una revista (Luis Blasco)

Nuestro encajabaja Luis Blasco, miembro de la sección de Diseño del diario El Mundo de Madrid como ya sabéis quienes sois lectores habituales de este blog cuyo creador fue precisamente él, sorprendió a propios y extraños con una soltura y un desparpajo impropios de quien se estrena en estas lides, siempre algo intimidantes. Y así, dejando atrás nervios y con ese dejarse querer tan suyo comenzó su conferencia analizando los elementos que diferencian a periódicos y revistas desde el punto de vista del diseño periodístico.



Aunque ambos están destinados a "consumir información", Blasco hace una primera gran división definiendo a los periodicos como productos periodísticos destinados a "leer + ver", frente a las revistas que ofrecerían una fórmula inversa de "ver + leer". Una sencilla fórmula para destacar la importancia que cada uno de ellos da a los contenidos textuales porque mientras en los periódicos el diseño nunca debe estar por encima de los contenidos, sino siempre a su servicio, en las revistas no tiene por qué ser así. "Todo esto a pesar de los redactores", bromeó, "que son el poli malo en la película, porque nosotros somos los buenos".

En su análisis de la estructura de las páginas mostró con ejemplos las diferencias entre módulos y columnas "rígidos", y "lo que yo he denominado modular flotante, esas columnas maltratadas en las revistas frente a la norma de que en los periódicos el número de columnas es algo sagrado que no debe alterarse". El periódico es además muy fragmentado por la necesidad de publicar "muchas noticias en cada vez menos páginas", así como el actual estilo de diseño en el que se despiezan las noticias para intentar conseguir más agilidad en la lectura, "un periódico es, en este sentido, un poco como una carnicería", mientras que en las revistas lo habitual es desplegar los temas a lo largo de varias páginas.



Sobre la tipografía su análisis incidió en la "legibilidad" y en la "identidad" que los periódicos buscan como fines primordiales frente al sacrificio de estos aspectos que encontramos en las revistas —no en todos los casos, evidentemente— en aras del impacto visual o las posibilidades de experimentación que, en ocasiones, son también el fin de alguna revista. Los casos de la excepcional Yorokobu, ganadora del premio a la revista mejor diseñada de estos últimos ÑH8 como ya os anunciamos, que nos mostró Luis Blasco son precisamente un claro ejemplo de experimentación como seña de identidad, algo que no tendría sentido en un periódico porque su público no busca eso a diferencia del público de la revista que lo que quiere es eso.

Jerarquía, "aspecto primordial en los periódicos tanto en la tipografía como en la estructura de las páginas", frente al carácter "anárquico de las revistas en lo relativo a la tipografía donde podemos encontrar números consecutivos donde se utilizan tipografías distintas en los titulares"; y utilización del color muy medida y restrictiva en los periódicos, "poco pero bien, sobre todo en labores de identidad o como marcador de secciones" frente a la "libertad absoluta del color en las revistas, con tratamientos distintos en cada tema".

"En lo relativo al ritmo de lectura, el periódico no puede hablar bajito a lo largo de todas sus páginas o ESTAR GRITANDO CONTINUAMENTE", explicó. Y sobre las fotografías el análisis es a grandes rasgos sobre el carácter informativo que deben tener en los diarios por encima de cualquier otra consideración, "nunca pueden ser un adorno", mientras la absoluta libertad para disponerlas en las revistas donde incluso ese ritmo de lectura puede verse alterado saltando normas como la de situar una gran foto dentras de otra gran foto detras de otra gran foto...

La parte final de la conferencia de Luis Blasco aportó un punto de vista original, muy interesante, en el que nos mostró cómo "hay revistas que quieren ser periódicos", con ejemplos de la revista Time junto a páginas de periódicos; así como "hay periódicos que quieren ser revistas", en este caso con el diario portugués I como paradigma de esta tendencia. Distintas maneras de diseñar que en la conclusión final de Blasco "no son más fáciles o más difíciles de hacer, sino distintas, sabiendo en cada caso qué producto informativo se quiere hacer".


Pedro Pérez junto a Luis Blasco


En el turno de preguntas, Pedro Pérez, organizador de las Jornadas, lanzó el guante de si "se están arrevistando o no los periódicos, y si es necesario o no que lo hagan", cuestión de máximo interés, muy oportuna en estos momentos y que por ello generó un interesantísimo y animado debate en el que mientras Mario Benito cuestionó el arrevistamiento de los periódicos "ya que son productos fundamentalmente para leer... eso sí, en un país en el que casi nadie lee, y que diseñamos cada vez con menos texto", Javier Vidal expuso que pueden "arrevistarse en cuanto al uso de las imágenes, aprovechando así su edición gráfica". El primer ponente de las Jornadas, Francisco Ramírez, intervino para resaltar que "se están arrevistando, y hacen bien en hacerlo, si tienen como modelo a las revistas semanales, que nada tienen que ver con otras; deben arrevistarse aunque sin llegar a extremos como el del diario I". Rafael Álvaro, diseñador periodístico con el que coincidimos hace tiempo en el diario La Información de Madrid y con una dilatada experiencia tanto en periódicos como en revistas intentó buscar un punto medio: "pues depende de cómo lo hagan y sobre todo qué periódico lo haga. ABC se equivocó arrevistándose hace unos años y han tenido ahora que dar marcha atrás; mientras que en Público se equivocarían si dejaran de arrevistarse".

jueves, 27 de octubre de 2011

Periodiquerías (XL)






Volterra (Italia, 2011) / Elena Costa





Son Bou - Menorca (España, 2011) / Alberto D. Prieto





'El Molino' (Albacete, km. 200 de la Autovía A-3, 2011. España, 2011) / Mario Benito

...y pequeño detalle de cómo se las gasta en 'El Molino' con sus clientes de Prensa.




Enviadnos fotos de vuestras "periodiquerías" antes de que todas sean iguales y se llamen iPad. Fotografiad esos lugares en los que todavía se venden periódicos, y las publicaremos en esta serie. Si queréis.



Entregas anteriores de Periodiquerías:

Periodiquerías (I):
Madrid - Nueva York - Sevilla
Periodiquerías (II): Bilbao - Resistencia (Chaco-Argentina) - Múnich
Periodiquerías (III): Estambul - Praga - Nueva York
Periodiquerías (IV): Salamanca - Edimburgo - Tres Cantos (Madrid-España)
Periodiquerías (V): Lima - Bruselas - Mérida (España)
Periodiquerías (VI): Londres - París - Roma
Periodiquerías (VII): Las Vegas - Los Cristianos (Tenerife) - Alicante
Periodiquerías (VIII): Antigua (Guatemala)
Periodiquerías (IX): Berlín - Viena - Moscú
Periodiquerías (X): San Francisco - Puerto de Santa María (Cádiz) - Málaga - Newspaperman
Periodiquerías (XI): Lisboa
Periodiquerías (XII): Venecia - San Petersburgo - Osaka
Periodiquerías (XIII): Barcelona - Los Angeles - Buenos Aires
Periodiquerías (XIV): Kabale (Uganda) - Honolulu (Hawai) - Filadelfia
Periodiquerías (XV): Zaragoza - Gerona - Pamplona
Periodiquerías (XVI): Miami - Nueva Delhi - Lima
Periodiquerías (XVII): Hollywood (Los Ángeles - USA)
Periodiquerías (XVIII): Cagliari (Cerdeña - Italia) - São Paulo - Parlamento Europeo (Bruselas)
Periodiquerías (XIX): México DF - Salzburgo - Buenos Aires
Periodiquerías (XX): Milán - Punta Arenas (Chile) - Cannes
Periodiquerías (XXI): Londres
Periodiquerías (XXII): Xian (China) - Assilah (Marruecos) - Bergen (Noruega)
Periodiquerías (XXIII): Damasco - Washington - Turku (Finlandia) - ¿Monumento al lector de prensa? Tampere (Finlandia)
Periodiquerías (XXIV): El Vaticano - St. Ives (Reino Unido) - Harvard (Estados Unidos)
Periodiquerías (XXV): Denia (España) - Seúl - Nápoles
Periodiquería de la Paz (XXVI): Pekín
Periodiquerías (XXVII): Como (Italia) - Oporto - Plasencia (España)
Periodiquerías (XXVIII): Pretoria (Sudáfrica) - Manchester - Aeropuerto de Heathrow (Reino Unido)
Periodiquerías (XXIX): Guayaquil - Valladolid - Avilés
Periodiquerías (XXX): La Habana - Aeropuerto de Ezeiza (Argentina) - Getafe
Periodiquerías (XXXI): Algeciras - Zamora - Gijón
Periodiquerías (XXXII): Melbourne - Ágreda (Soria) - Oviedo
Periodiquerías (XXXIII): Maranello (Italia) - Llanes (España) - Antigua Venta de Almadrones (Km. 103 de la Autovía A-2 Madrid-Barcelona, España)
Periodiquerías (XXXIV): Oslo - Huesca - Ribadesella (España)
Periodiquería del 15-M: Periodiquería 15-M (Puerta del Sol, Madrid, España)
Periodiquerías (XXXV): Atenas - Puerto de Mazarrón (España) - Aínsa (España)
Periodiquerías (XXXVI): Béjar (España) - Valencia - Jávea (España)
Periodiquerías (XXXVII): Montegordo (Portugal)
Periodiquerías (XXXVIII): Florencia - Split (Croacia) - Kaunas (Lituania)
Periodiquerías (XXXIX): Penang (Malasia) - Liverpool - Cancún

lunes, 24 de octubre de 2011

Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (y VI)

¡Campeones del mundo! España gana una Copa del Mundo en el verano de 2010. Muchos pensamos que nunca llegaríamos a vivir un momento como éste... Pero llegó. Y el periódico vivió uno de los días más felices, más agotadores y más completos en cuanto a información de su historia. Una cita de las grandes en las que no se podía fallar.

Tras un arbitraje nefasto de un árbitro, Webb, que pasará a la historia como el hombre que no amonestó a De Jong cuando el holandés le partió el alma a Xabi Alonso y un par de amagos de infarto, provocados por Robben y salvados por la aparición de un santo de Móstoles, llegamos a a la prórroga.

Silencio... El tiempo se detiene y una redacción completa enmudece. Iniesta voleó los complejos históricos de nuestro fútbol con su pierna derecha y estalló el periodismo. Toca estar a la altura. Y no es fácil maquetar con los ojos llenos de lágrimas. El resultado fue una edición especial inolvidable. ¡Éramos campeones del mundo!

Y ahora, que pase el siguiente...


La toma de imágenes corrió a cargo de nuestro compañero de blog Quique Falcón y la edición del video es de Javier Vidal

Entregas anteriores:

jueves, 20 de octubre de 2011

Congreso ÑH8 (Madrid 11-11-11)

No ha resultado nada fácil —ya saben, las famosas tijeras...— pero finalmente los organizadores de los premios ÑH8 del capítulo español de la SND han conseguido sacar adelante con un tesón digno de todo elogio el Congreso anual en el que se entregarán los premios de diseño periodístico. La fecha elegida es el 11-11-11, es decir el próximo 11 de noviembre, y la ciudad que lo acogerá es Madrid.



La brutal crisis de los medios de comunicación está afectando también, como no podía ser de otra manera, a la organización de este evento, uno de los más importantes en nuestro país en lo relativo al diseño periodístico, y a la prensa en general. Pero a pesar de todo, Alvaro Gil y Javier Errea han conseguido reunir a un grupo de ponentes a la altura de las anteriores ediciones, es decir, de lo mejor del panorama internacional:

Mario Tascón, Carlos Pérez de Rozas, y nada menos que el propio Mark Porter (junto a Javier Zarracina) para explicarnos en persona la aplicación para iPad que acaba de lanzar para "su" The Guardian —uno de los "temas" del momento—, entre otros participantes en la primera parte; y por la tarde una mesa redonda moderada por Pérez de Rozas —diversión asegurada— con Fernando Rapa Carballo con su equipo de Público y Jesús Aycart con su equipo de ABC para debatir sobre el futuro del periodismo.



Para poder asistir hay que inscribirse (aquí os enlazamos el documento) al precio de 90 euros para profesionales y docentes, y de 30 euros para estudiantes. Al ser sólo una jornada el precio es también más reducido que en otras ediciones (la cuota incluye inscripción, documentación, cóctel de clausura y entrega de premios)http://www.blogger.com/img/blank.gif y por eso, y sobre todo por la calidad de los ponentes y de los premiados, es una ocasión que merece la pena aprovechar. Animaos.


Actualización

Como vamos informando según se elabora el Congreso ÑH8, aquí os adjuntamos el programa casi definitivo con todos los ponentes, así como el horario y sus respectivas conferencias. Apuntaos porque la cosa promete...


miércoles, 19 de octubre de 2011

Andanzas de un jurado en Pamplona



Cuando abrí el correo a comienzos del verano lo primero fue sorpresa para inmediatamente pensar que aquello era un error. Lo releí. Luego sentí algo parecido al vértigo, o al pánico, y sólo cuando al atreverme a contarlo recibí a cambio felicitaciones de todos, empecé a darme cuenta de que se trataba de algo por lo que en realidad debía alegrarme. Y lo hice. Un día después estaba ya completamente ilusionado pero de nuevo asustado, ahora porque aquello fuese un error. No podía ser nada más que un error. Así que me animé a contestar a Javier Errea; no tenía otra opción, además.



La razón principal para suponer que se trataba de un error y de que el correo no debía ser para mí, claro está, es la de saber que uno no está a la altura del resto de los miembros del jurado, de esta edición y de las anteriores. Pero es que, además, se une la sorpresa porque sobre "los premios" no sólo he mostrado reticencias y no pocas objeciones en privado, sino que también he escrito sobre ello. Así se lo dije a Errea, pero en su respuesta inmediata me convenció con una pequeña dosis de humor inteligente diciéndome que así resultaba mucho mejor ya que él tampoco es "muy partidario de los premios". Saber que el gran Carlos Pérez de Rozas y que Laura González (que tanto saben y a los que tanto aprecio) formarían parte del jurado fue ya absolutamente definitivo.

Así que me puse en camino. Nos pusimos en camino, más exactamente, porque viajé a Pamplona hace unas dos semanas junto a mi compañero y amigo, perdón amigo y compañero (de trabajo en el diario El Mundo, en este blog vuestro y nuestro, colega de penurias y esperanzas y acuerdos y desacuerdos) Javier Vidal. Salí con la intención de hacerlo a gran velocidad para evitar después comentarios chistosos... pero resultó imposible. Aunque de paso se aclaró un falso mito que paso a detallar. El primer viaje que dos miembros de este blog, Luis Blasco y Javier Vidal, realizaron a un acontecimiento diseñístico, la "Quinta Cumbre Mundial de Diseño en Prensa" de Estepona, dio lugar a un artículo "de color" en el que Javier Vidal desveló algunos aspectos sobre "lo lento" que conducía Luis Blasco. Comentarios que el damnificado ha desmentido con vehemencia y poco éxito desde entonces, arrastrando una especie de "vergüenza" y leyenda negra nacida en aquel fatídico "limitador de velocidad".

A pesar de estos amenazadores antecedentes, "¿tu no conducirás, como Luisín, no?, jeje", confiaba en mi manera de llevar un automóvil, que no es lenta precisamente, y en el propio coche. Corre mucho. Lo último que quisiera es presumir de auto cual vulgar paleto, pero no es un "tractor" diésel sino 140 caballos de rabiosa gasolina. Y corre mucho. Corría mucho, vamos... hasta que salimos de Madrid a primera hora de la mañana de aquel jueves, en el que al poco tiempo de intentar avanzar deprisa por la carretera de Burgos parecía como si alguna mano malvada hubiese añadido unas gotas de somnífero a la gasolina. Igual que en esas pesadillas en las que intentas correr y no puedes porque parecen sujetarte, pisaba un acelerador que se volvía duro y pesado, imposible de apretar, y cuando lograba a duras penas hacerlo... ¡obras! Miraba a Javier cada vez que los tres o los dos carriles se convertían en uno, o que directamente nos hacían detenernos para escucharle decir "no pasa naaaaada, ahora se terminan"... y así durante cientos de kilómetros y varias hroas. Incluso en la autopista de peaje entre Vitoria y Pamplona aparecieron las temibles señales amarillas. Y le volví a mirar. Y no dijo nada.

Después de este trayecto infernal, atando cabos, me he dado cuenta de que el único elemento común a todos estos viajes, e incluso presente en otro desplazamiento de encajabaja a Salamanca en el que la carretera ¡se llenó de nieve! para no dejarnos correr... no es otro sino ¡Javier Vidal! Luis Blasco ha padecido durante años un injusto estigma de conductor lento que es preciso reparar. Nadie conduce despacio cuando Javier Vidal viaja de acompañante en un coche... ¡ES ÉL quien amodorra los motores! Logramos llegar, con un poco de retraso claro.







Todos los que jurado de los ÑH han sido hablan de "cansado" y "gran experiencia". Así que lo que no resultó ninguna sorpresa fue vivir una gran experiencia, tremendamente cansada. Como tampoco fue sorpresa el constipado que tenía, porque ¿cuándo no estoy constipado? Ayudó lo suyo, eso sí, en lo del cansancio. Como el extraño y supongo que inusual calor que hizo en Pamplona en ese comienzo del mes de octubre, calor hasta de noche intentando dormir unas pocas horas, muy pocas, con las ventanas abiertas, y los ojos...

Pero es cierto también lo de "gran experiencia", divertida y en la que, si quieres, puedes aprender mucho. Enriquecedor por la gente. Conocí a quien ya conocía, la única persona que en este canalla mundo del periodismo se dedica SÓLO a hablar bien de los demás en su exitoso blog de La Buena Prensa, y juntos, Miguel Angel Jimeno y yo, y los demás, nos reímos un montón cenando hasta muy tarde; conocí a Ramón Salaverría, a quien conocía ya también —internet tiene estas cosas, nuevas en las relaciones humanas seguramente— y fue para mí importante que se acercase y tuviera palabras tan amables para con lo que escribimos aquí alguien que para nosotros es una referencia absoluta, constatar que en una de las universidades con más prestigio internacional en lo relativo al periodismo se nos tuviera un poco en cuenta para nosotros es mucho. De verdad. Conocimos además a un grupo de alumnos que prestan voluntariamente labores de intendencia y organización en general a los premios con una eficacia asombrosa: Marta Zorrilla (@mzorri en tuiter), Laura Alzola (@lalzola), Judit Valdelana (@j_valdelana), y el sufrido Eric Mas (@absoluteric), con quien incluso vivimos momentos de cierto pánico que ya nos contará Javier Vidal en una próxima entrega.








Y conocí a Javier Errea con quien compartí menos risas (alguna sí) porque este gran diseñador del que ya hemos hablado aquí muchísimo, motivo por el cual no vamos a repetir elogios, tiene algo de amable lejanía, como si fuera británico... no sé. Posiblemente fuese una actitud de "distancia" intencionada hacia los miembros del jurado para evitar que inevitablemente haya quien piense que como organizador de los ÑH influye en las deliberaciones para obtener así más premios que otros. Ridículo. No van por ahí mis "pegas" hacia los premios, como explicaré más adelante. Se presentó al comienzo durante unos minutos, no estuvo durante ninguna deliberación y tan sólo compartimos cenas en las que se habló de todo y de nada e incluso de cosas muy interesantes que lamento no poder contar pero que nada tienen que ver con los premios. También se despidió en la última jornada, muy amable, muy rápido.



Sobre el "problema" de los premios que ya he mencionado antes, no referido a los de esta edición sino en general, tengo que aclarar mi punto de vista: en ellos se reconoce el trabajo tan sólo de entre quienes se presentan cada año, no de entre todos los periódicos, revistas y medios online que se publican. No hemos decidido, pues, cuál es el periódico mejor diseñado de España y Portugal, por poner un ejemplo, sino el mejor de los que se presentaban. Y las ausencias son notables en ésta y en las anteriores ediciones. Además, presentarse cuesta dinero... porque hay que hacer frente a todos los gastos que lleva organizarlo, que no son pocos.




Es un problema sobre el que ya he escrito y sobre el que pienso exactamente lo mismo después de haber formado parte de ellos este año. Y no soy el único, creo que incluso los organizadores son conscientes de esta circunstancia, y en esta edición existe la propuesta por parte del jurado de que conste en el libro que se edita con los trabajos premiados un listado de los medios que se presentan para que así quede claro qué se está valorando. Se me dirá entonces que cuál es la alternativa, y la respuesta es que no hay una solución fácil, ya que premiar entre todos requiere o bien que todos se presenten —circunstancia que no sucede ni parece que vaya a suceder— o bien que se elija entre todo lo publicado sin necesidad de presentarse. Pero esto último supondría una infraestructura de medios y personas que alguien debe financiar. ¿Quién? Pues, evidentemente, todos los medios... que ni siquiera quieren presentarse. Por si fuera poco, las tijeras, la brutal crisis, viene a complicarlo aún más. Una vez aclarado, ¿invalida esta circunstancia los premios? Pues no, pero sí los condiciona y hay que tenerlo presente.

Listado con todos los premios de esta edición.






Sobre el jurado hay que aclarar, primero, que todas las deliberaciones y votaciones hay que mantenerlas como "asuntos internos" que no deben hacerse públicos, por razones evidentes —juzgar el trabajo de otros siempre es un compromiso, además de difícil entre propuestas que son todas de calidad—. Hay que comentar y deliberar con asboluta libertad y ello exige absoluto secreto. Pero sí puedo mencionar una circunstancia de carácter general que me resultó muy grata.



Para contarlo tengo que explicar antes que, brevemente y de manera algo esquemática y por tanto no del todo exacta, las gentes del diseño periodístico se dividen —con todas las subdivisiones y matices que se quieran y que por supuesto existen— entre quienes se identifican más con la primera parte de la expresión, el diseño, y quienes lo hacen más con la segunda, el periodismo. Hay quien está más interesado en la forma que en el contenido —y no pasa nada mientras no se caiga en el extremismo fundamentalista de "lo bonito" que aquí hemos denominado "diseñismo"— y al revés —y tampoco pasa nada mientras logremos una cierta disciplina y el contenido no llegue a destruir la forma dañando así el mensaje periodístico—. Suele haber una brecha ¿irreconciliable? entre estas dos posturas... que se reconcilió de manera admirable en este jurado. Sin fricciones, de manera... natural, escuchándonos unos a otros y votando en consecuencia según los argumentos tuyos, y del otro. Quien no trabaja en un periódico atendió a quien sí; y en el otro sentido, quien más sabía de revistas nos explicaba claves que nos ayudaban a entender más y a valorar mejor entre miles de páginas, muchas de ellas ilustradas con tijeras. No son palabras bonitas para quedar bien con nadie —no sé hacer eso, aunque practicarlo más a menudo seguro que me vendría bien—, es exactamente lo que sucedió. Todos salimos de aquel magnífico edificio de la Facultad de Periodismo de la Universidad de Navarra con la certeza de que dando premios a otros... habíamos aprendido. Y nos divertimos. Y nos cansamos. Vergonzosamente porque Olga seguía echando fichas encima de las páginas casi a punto de parir, salía de cuentas la semana siguiente y allí estaba...








Cansado y gran experiencia... muy grande. Por eso, y porque pensaran en mí para ello, tengo que agradecer a Javier Errea y a Alvaro Gil que me invitasen a formar parte del jurado de los ÑH8 que ha deliberado y vivido dos días intensos en una ciudad tan maravillosa como es Pamplona. Tampoco son palabras vacías para quedar bien con ellos. Es agradecimiento de todo corazón, por el reconocimiento que lleva implícita la invitación a encajabaja y especialmente a la sección de Diseño del diario El Mundo de Madrid a los que de alguna manera he representado allí. No era yo solo, en Pamplona hablaban muy bien de todos nosotros, de nuestro trabajo. Y los he representado con todo el orgullo, porque hacer un periódico cada día junto a mis compañeros es también una gran experiencia... muy grande.



El sábado la Facultad estaba vacía de alumnos. Los miembros del jurado nos despedimos y al abrazar a Carlos Pérez de Rozas en la puerta del coche, camino él de Barcelona y yo de Madrid, recordé que se habían confirmado punto por punto las palabras que me dijo unos meses antes por teléfono, cuando aterrado y sorprendido le llamé para preguntarle qué podía hacer, que me habían llamado para ser jurado de los ÑH8. "Nos lo vamos a pasar muy bien, querido Mario", me dijo con su cariño y su entusiasmo de siempre, "y, además, vamos a recompensar el trabajo de gente que lo envía con mucha ilusión. Vamos a hacer feliz a la gente".

lunes, 17 de octubre de 2011

Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (V)

EL MUNDO se rediseñó por última vez en enero de 2009. Pero durante 2008 las formas y los conceptos de ese rediseño se dejaron ver en las páginas deportivas del periódico. El resultado fue tan satisfactorio y espectacular que el resto fue cuestión de tiempo. En 2008 se celebraron Eurocopa y Juegos Olímpicos, ocasiones especiales en las que un periódico debe probarse para ver si está a la altura de las circunstancias.

En junio de 2008 España, eterna aspirante, llegaba a Austria tras una repesca agónica y ciertamente desunida en torno a la figura del polémico Luis Aragonés. Pero una vez todo se redujo a un balón, asombró a medio mundo con una Eurocopa espectacular, donde se forjó una leyenda. Y un país entero, incrédulo después de tanta decepción histórica, se lanzó a la calle (y a los quioscos) para vivir ese acontecimiento -pensábamos- irrepetible. Afortunadamente, el fútbol nos quitó la razón a todos. Y las páginas de nuestro periódico, comenzaron una escalada de edición que ilustraba, fehaciente, el entusiasmo que se vivía en las calles. La sección de deportes empezó a crecer a la par que una selección desheredada comenzaba a asolar Europa.

Las páginas que empezaron a germinar en la cobertura de la Eurocopa tuvieron su brillante colofón durante los Juegos Olímpicos. De pronto, el periódico cambió. Y la imagen, gloriosa, explotó en sus páginas. El rediseño que culminaría a principios de 2009 tomó cuerpo y formas durante aquellos inolvidables Juegos de Atenas, al amparo de un material gráfico excepcional y de decenas de magníficas historias más allá de la estadística de un medallero.

El resto ya lo conocéis...


La toma de imágenes corrió a cargo de nuestro compañero de blog Quique Falcón y la edición del video corresponde a Javier Vidal

El próximo lunes, la sexta y última entrega de "Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo"

Entregas anteriores:
Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (I)
Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (II)
Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (III)
Maquetar deportes... cuando no eres un diario deportivo (IV)