lunes, 18 de enero de 2010

Diseñario 2.0 (XVI)

Es cierto que nos acordamos de lugares como Haití ahora que ha sufrido esa enorme tragedia que ha destrozado por completo un país que ya lo estaba. Y es cierto que ahora todos ponemos el gesto compungido (bueno, todos no, que aquí en nuestro país ha habido incluso quien ha aprovechado la ocasión para hacer gala de inteligencia y amor hacia los demás con una de las declaraciones más dementes de cuantas se hayan podido oír sobre este tema, o sobre otros), cuando tal vez deberíamos ponerlo todos los días ante las durísimas condiciones de vida que sufren países que no lo merecen, porque no lo merece nadie. Pero aun así, el comité de expertos de encajabaja encargados del Diseñario, esta obra colectiva, irreverente y abierta, no puede dejar de mandar un abrazo muy fuerte a la gente de Haití, su deseo de que les llegue toda la ayuda lo antes posible, y de que quienes están allí en labores humanitarias puedan rescatar y socorrer al mayor número de afectados.





Desguace. Lugar donde se desmantela un objeto mayor en piezas mucho mas pequeñas. En un periódico se conoce como desguace al elemento tipográfico que se utiliza para despiezar un texto grande, convirtiéndolo así en pequeñas partes encabezadas por epígrafes, mucho más fáciles de entender para el lector. Suelen encabezar los párrafos, y se distinguen tipográficamente del texto general, a veces incluso incluyendo alguna socorrida fuente de símbolos, como triangulitos, circulitos u otras chorraditas, para convertirse en pequeñas llamadas visuales a las que acudir en la lectura. Los desguaces facilitan la lectura, mejoran la edición y usados con buen gusto, aligeran visualmente las masas grises de texto. Aunque también pueden conseguir el efecto contrario, es decir, dificultar la lectura, enrevesar la edición y provocar una sopa de letras detestable, siempre que se usen sin sentido común. Requieren por lo tanto un texto que los quiera. Un desguace no sirve para cualquier tema. Necesitan espacio y complejidad en la información. Un breve no es un sitio para un desguace, así, entre nosotros...
Visto como avanzan los tiempos y el ritmo de trabajo que llevamos soportando todos estos años, no se descarta tampoco que sea en un desguace donde terminen por dar nuestros huesos, testigos mudos de una discreta élite que se extinguió junto con el papel, al final de tan sacrificada vida al servicio de la información....

Diario. Periódico. Gaceta. Rotativo. Boletín. Noticiario. Prensa. Papeles. Matutino (o vespertino). Pasquín. Tabloide... seguro que hay más, ¿alguien se anima?

Dibujante. Dícese del encargado de realizar los dibujos/ilustraciones de un medio impreso. Normalmente forma parte del departamento de Ilustración del medio, que suele ser más o o menos grande. Pero dibujante son también los freelance que colaboran habitualmente en la elaboración de dichas ilustraciones. Esta colaboración se hace bajo pedido y, en una gran mayoría de los casos, con nocturnidad, alevosía y mucha prisa. Vamos, que es "para ya".
Entre los ilustradores en plantilla, la variedad es casi similar a la que podemos encontrar en un zoo: hay un poco de todo. Los hay perezosos, extremadamente efectivos, trabajadores, traga-marrones, ácidos, críticos, divertidos. Alguno, incluso, tiene categoría de enfermedad, porque provoca sudores fríos y estrés en los responsables de recibir, supuestamente a tiempo, una ilustración fundamental para llevar un cierre ordenado y correcto.
Todos ellos se encargan de poner una nota distinta y, por así decir, icónica-irónica de la realidad. En muchas ocasiones tienen que intentar sacar punta de un tema que no hay por donde pillarlo o tienen que dar un punto de vista, desde el lápiz y los trazos, de algo que está más trillado que el TBO.
Además, son muy importantes para un medio, llegando al nivel de servir de identificación para el mismo. Y tan importantes son (y serán), que hay gente que empieza a leer el periódico por los chistes gráficos. Palabra. Y tan importantes fueron que hasta hace unos cuantos años (bastantes, cierto) algún periódico de tirada nacional sólo tenía dibujos en sus páginas.
En España, afortunadamente, tenemos unos cuantos creadores de dibujos/caricaturas/chistes tan grandes que además de provocarnos cada mañana una carcajada, o una sonrisa, incluso nos llevan a pensar un poco más allá de la primera neurona.
En una segunda acepción, dibujante también es aquel redactor que trae en un papelito dibujado y, según él, "muy clarito", una maqueta que se le ha ocurrido a él. Gracias a Dios, estos no son los dibujantes de los chistes de los periódicos...

Directo. Procedimiento utilizado en fotomecánica que permite convertir imágenes de tono continuo (una fotografía analógica, por ejemplo) en imágenes compuestas por puntos de trama de tamaño variable (todas las planchas de las rotativas están formadas por una trama de puntitos imprescindibles para que funcione esto del offset, y por eso, si os fijáis, todas las imágenes impresas están formadas por puntitos, que en el caso del papel prensa son además bastante grandes, dando como resultado menor calidad de impresión). Si a la palabra que tratamos le añadimos una "r" final, entonces pasamos de palabras menores a palabras mayores...


Entregas anteriores del Diseñario 2.0:

Diseñario 2.0 (I): adelanto-alcance.
Diseñario 2.0 (II): apaisado-arte final.
Diseñario 2.0 (III): aspirina-autoedición.
Diseñario 2.0 (IV): background-billete.
Diseñario 2.0 (V): bobina-breves.
Diseñario 2.0 (VI): cabecear-camisa.
Diseñario 2.0 (VII): carácter-carpintero.
Diseñario 2.0 (VIII): catálogo-chillón.
Diseñario 2.0 (IX): chiste-cierre.
Diseñario 2.0 (X): clavo-colchón.
Diseñario 2.0 (XI): columpiarse-comerse.
Diseñario 2.0 (XII): compacto-corresponsal.
Diseñario 2.0 (XIII): corte-crítica.
Diseñario 2.0 (XIV): crisis-crónica.
Diseñario 2.0 (XV): cuadratín-deformar.