lunes, 18 de octubre de 2010

Diseñario 2.0 (XLI)

Hay quien asegura haber descubierto a uno de los miembros del misterioso y escurridizo comité de expertos de encajabaja encargados de la redacción del Diseñario pululando por las noches y los días zaragozanos en las recientes fiestas del Pilar. Escondido bajo un pañuelo a cuadros negros y rojos que sólo levantaba para engullir ingentes cantidades de productos alimenticios propios de la tierra, o de donde sea. Y bebiendo, claro. Habladurías. Pero el caso es que desaparecieron la semana pasada cruzando un puente que, al menos, los ha traído de nuevo hasta nosotros con una otra entrega de esta obra infinita, colectiva, irreverente y abierta a vuestra participación sobre el diseño periodístico y la prensa en general.




P


Palabrota. Unidad mínima y básica de comunicación redaccional. Dotada de pleno sentido de manera que puede expresar por sí sola pensamientos complejos y sustituir a frases completas e incluso compuestas. Paradigma de la inmediatez, brevedad, rigor, capacidad de síntesis y fuerza que se exigían al periodismo. Hay quien piensa, fuera de los periódicos (aunque últimamente dentro también, por eso de que se pierden las buenas costumbres), que suenan mal, que son groseras e incluso maleducadas y no decimos que no les falte razón. Pero es que no hay nada que pueda sustituir a... en fin, ya saben. Sólo funciona verbalmente cuando no haya intención de ofender, y escrito queda mucho peor.

Pase. Continuación del texto de una columna a otra, o cantidad de texto que hay debajo de un elemento que no es el propio texto, como por ejemplo un gráfico, una foto o un apoyo. En este último caso el pase puede ser cero, cuando no hay pase o mínimo cuando es de apenas uno o dos pares de líneas, lo justo para salvar el hueco de una foto que no llega hasta abajo.
El pase de texto es como los pases de fútbol, los hay de varios tipos. El corto y al pie, de la primera columna a la siguiente sin posibilidad de pérdida. El pase picado, de la primera columna a la quinta, saltando por encima de la defensa que hace una foto o gráfico entre medias. El pase mirando hacia otro lado, de una página a otra. Y el pase al hueco, donde sé que hay un pase pero no se sabe muy bien hacia que columna. Este último sólo es apto para los Zidanes de la maquetación, unos privilegiados que tienen muy claros los conceptos... aunque el que vaya a recoger el pase no los pueda tener tan claros.
Dominar los pases de textos es dominar la edición y el ritmo de lectura, es controlar el partido. Y ya se sabe, quien controla el partido, acaba ganándolo.
Pase también es el elemento que sirve para indicar que un texto sigue en la siguiente página o que viene de la anterior. El clásico "Sigue en página XX" o "Viene de página XX".

Pelar. Aunque el término refiera la acción de quitar la cáscara de un objeto, en los periódicos hablamos de pelar cuando queremos quitarle extensión a un texto, o tamaño a una foto. Pelar para nosotros, cuales peluqueros de barrio, es sinónimo de cortar. Y lo de peluquero no está traído por los pelos, nunca mejor dicho. Porque puestos a hilar fino, podríamos asegurar que nos referimos a pelar las cosas cuando lo que queremos es que sean más pequeñas, no porque el contenido mejore con el corte (lo que sería editar) sino que algo no nos entra y la única manera de que lo haga es pelando otra cosa para hacer hueco. O sea, que pelamos las cosas para que entren más. Así de vulgar, y de necesario a veces.
Otra cosa es aquel profesional que ya está cansado y mayor, que está de vuelta de todo y al que todo se la...


Entregas anteriores del Diseñario 2.0:

Diseñario 2.0 (I): adelanto-alcance.
Diseñario 2.0 (II): apaisado-arte final.
Diseñario 2.0 (III): aspirina-autoedición.
Diseñario 2.0 (IV): background-billete.
Diseñario 2.0 (V): bobina-breves.
Diseñario 2.0 (VI): cabecear-camisa.
Diseñario 2.0 (VII): carácter-carpintero.
Diseñario 2.0 (VIII): catálogo-chillón.
Diseñario 2.0 (IX): chiste-cierre.
Diseñario 2.0 (X): clavo-colchón.
Diseñario 2.0 (XI): columpiarse-comerse.
Diseñario 2.0 (XII): compacto-corresponsal.
Diseñario 2.0 (XIII): corte-crítica.
Diseñario 2.0 (XIV): crisis-crónica.
Diseñario 2.0 (XV): cuadratín-deformar.
Diseñario 2.0 (XVI): desguace-directo.
Diseñario 2.0 (XVII): director-documentación.
Diseñario 2.0 (XVIII): editorial-EGM.
Diseñario 2.0 (XIX): Elzevir-empacar.
Diseñario 2.0 (XX): empasillado-encuadrar.
Diseñario 2.0 (XXI): enfrentadas-entrevista.
Diseñario 2.0 (XXII): enviado especial-exclusiva.
Diseñario 2.0 (XXIII): exposición-faldón.
Diseñario 2.0 (XXIV): fe de errores-fino.
Diseñario 2.0 (XXV): flash-fondo.
Diseñario 2.0 (XXVI): fotero-fotón.
Diseñario 2.0 (XXVII): free-lance-freehand.
Diseñario 2.0 (XXVIII): galerada-grapa.
Diseñario 2.0 (XXIX): gritar-hemeroteca.
Diseñario 2.0 (XXX): hemorroide-hostias (darse de).
Diseñario 2.0 (XXXI): ilustrator-imposición.
Diseñario 2.0 (XXXII): invisibles-itálica.
Diseñario 2.0 (XXXIII): jefe-ladrillo.
Diseñario 2.0 (XXXIV): lead-localizador.
Diseñario 2.0 (XXXV): lomo-lorem ipsum.
Diseñario 2.0 (XXXVI): MacOs-mesa.
Diseñario 2.0 (XXXVII): modular-morder.
Diseñario 2.0 (XXXVIII): negativo-ñapa.
Diseñario 2.0 (XXXIX): Oblicua-off the record.
Diseñario 2.0 (XL): OJD-on line.